Jueves, 24 de noviembre de 2005

 

Por: Carlos Niquinga Castro

 

COMENCEMOS FIJANDO LAS NOCIONES conceptuales del término mismo, porque desde la palabra hasta la institución jurídica adolecen de incomprensiones y de una práctica errónea en su utilización.

En sentido natural, rescisión significa la ¨acción de rescindir¨, así nos dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua; y, ¨rescindir¨ significa dejar sin efecto un contrato, obligación, etc.

Como se puede ver, rescindir es simplemente ¨dejar sin efecto¨; sin ir más allá en el contenido semántico de este vocablo que tanto problema ha provocado en el foro ecuatoriano, ampliando la idea conceptual, diremos que rescindir es la acción de impedir las consecuencias de un acto, o bien la culminación de lo convenido, o la ejecución de un contrato.

La rescisión como término jurídico

La no precisión conceptual del término en su sentido natural y obvio, se traslada en forma implícita, mecánica, formal y objetiva al campo jurídico, porque la jurisprudencia es una ciencia que trabaja con el lenguaje, con prescripciones conceptuales y con ordenamientos lógico-mentales.

Y, como consecuencia de lo anotado, tenemos, por ejemplo, que el Diccionario Enciclopédico de Cabanellas, trae la siguiente definición jurídica del término; "Rescisión.- anulación, invalidación, privar de su eficacia ulterior, incluso con efectos retroactivos, a una obligación o contrato "

El Dr. Sánchez Zuraty, define la rescisión de esta manera: "Rescisión.- anulación o invalidación de un contrato que causa la involución del estado de las cosas al tiempo inmediatamente anterior a la celebración del contrato".

Nos habla, como se ve, del mismo marco conceptual y nos agrega, en la definición las consecuencias o efectos de la "invalidación".

En todo caso , se debe ratificar que a pesar de la sencillez conque se presentan, tanto el término como la definición jurídica, el asunto no aparece muy claro y simple.

Volvamos a Cabanellas, quien alrededor de la rescisión trae seis definiciones adicionales de rescisiones específicas: rescisión de la sociedad, rescisión de las donaciones, rescisión del fletamiento, rescisión en los derechos reales, y entre ellas consigna la siguiente definición: "Rescisión de los Contratos.- La facultad de dejarlos sin efecto, en virtud del precepto legal que a ello autoriza, o según cláusula estipulada por las partes -Este tipo de estipulación o cláusula puede ser procedente en la sistemática del Código Civil Argentino, pero en todo caso no tiene validez legal, genérica no específica, en el sistema de Andrés Bello, que es el nuestro, ni en el Código Francés y peor en el Código Civil Español, la rescisión de los contratos no es sino efecto de su anulación por lesión.

Los abundantes errores, se derivan de aplicar la noción conceptual del término rescisión a la entidad jurídica y en querer calzar la idea central del término, que significa ¨dejar sin efecto¨, a lo que en Derecho se denomina rescisión.
Este es el mecanismo lógico-jurídico a través del cual se ha creado la serie de confusiones; y una práctica erróneamente garrafal como se verá enseguida.

Idea conceptual de la rescisión en términos del Derecho Positivo

En primer lugar debemos señalar que el Código Civil no trae definición específica sobre lo que constituye esta entidad jurídica denominada rescisión, por consiguiente, no tenemos una definición legal y expresa de lo que es la rescisión.
Pero, a pesar de lo dicho, el inciso final del artículo 1725, del Libro Cuarto , Titulo XX, que trata sobre la nulidad dice con una claridad que no deja lugar a dudas: "Cualquiera otra especie de vicio (del acto o contrato) produce nulidad relativa, y da derecho a la rescisión del acto o contrato"

De esta disposición legal se desprende que:

a).- Que la rescisión es un Derecho;
b).- Que este Derecho le asiste a una de las partes concurrentes a la celebración del acto o contrato;
c).- Que tal Derecho se deriva o es consecuencia de la existencia de un vicio en el acto o contrato;
d).- Que el derecho a la rescisión no se deriva de cualquier vicio, sino específicamente de un vicio que haya producido nulidad relativa en el acto o contrato; y,
e).- Finalmente, se infiere que tal Derecho, está consagrado para la parte afectada o perjudicada por el vicio del acto o contrato.

Con estas aclaraciones y con la sistematización objetiva que hemos hecho sobre la rescisión, podemos definir a la rescisión como el ¨ derecho para reclamar la invalidación de un acto o contrato, consignado por el ordenamiento jurídico en favor de la parte perjudicada por dicho acto o contrato cuando adolezcan de vicios que produzcan nulidad relativa

La rescisión en el contrato

En el Derecho Romano primitivo existió la institución de ¨In integrum restitutio¨, que era como todo el sistema romanista una ¨instituta¨ de los Pretores, para que una persona perjudicada por causa de un acto legal, pueda reclamar la restitución de las cosas que había perdido con dicho perjuicio.

El sistema mencionado comenzó como forma de dar protección a los menores de edad, porque como se recordará hasta un infante de pecho, si era Sui Juris, podía perfectamente ser Pater Familias, pero para que sus actos jurídicos fueran válidos, se debía proveerle de un tutor que lo represente.

En las mencionadas circunstancias, el menor podía ser víctima de perjuicios o "lesiones" como se denominan hasta la actualidad en nuestro ordenamiento jurídico. Y se habla de ¨lesiones¨ en forma específica, porque el negocio jurídico por excelencia de los Sui juris, esto es, de los Pater Familias Romanos, era el negocio de inmuebles. Ese era el negocio mobiliario, digno, honroso, estimable.

El negocio de muebles era indigno, pertenecía exclusivamente a la plebe, que, desde luego, no alcanzaba ni siquiera la categoría de ¨Alieni juris¨.
Hemos hecho toda esa descripción, porque desde allí arranca la noción conceptual de lo que, luego se trasladó al Código de Napoleón como institución jurídica que se denomino ¨rescisión¨; ¨In integrum restitutio.- He aquí de una manera general en qué consiste esta institución pretoriana. Cuando una persona es perjudicada por causa de un acto legal, y de Derecho Civil no le concede ningún remedio. entonces interviene el pretor, siempre que encuentre un motivo suficiente; por ejemplo: si el acto está tachado de fraude o violencia, o si la persona perjudicada es un menor. El pretor considera el acto como no realizado, y establece las cosas en su estado primitivo; pero este favor sólo le concede después de un examen del asunto, y es libre de rehusarlo.

"En virtud de estos principios, y cuando un menor ha salido perjudicado por causa de su inexperiencia, puede solicitar del pretor la in integrum restitutio. Este progreso es anterior al final del siglo VII."

Esta institución también se extendió luego a todo tipo de compraventa, cuando el precio no era, ¨serio verum¨ y se pactaba una supuesta venta, a cambio de un precio irrisorio, ¨no verum¨, no verdadero, para esconder una real donación.
También se podía proponer la ¨integrum restitutio¨ o rescisión propiamente dicha, cuando el precio, a pesar de ser serio , de ser un precio verídica y materialmente así pactado, era muy inferior al valor real de la cosa. ¨...c) el precio debe ser serio. No lo es, y la venta es nula si es insignificante con relación al valor de la cosa vendida, o cuando el vendedor no tiene la intención de exigirlo. Entonces el precio es simulado y la operación no es más que una donación...

"El precio puede ser serio, pero quedar muy inferior al calor real de la cosa. La venta no es menos válida. Solamente bajo el reinado de Diocleciano y Maximiliano, los rescriptos permitieron al vendedor pedir la rescisión de la venta ( ¨dejarla sin efecto¨) cuando el precio era inferior a la mitad del valor real de la cosa en el momento del contrato..."

Como se ve esta ¨inintegrum restitutio¨ tiene todos los elementos que sobre rescisión del contrato nos daba el Dr. Guillermo Cabanellas; tiene la excepción de su definición que hace referencia al sistema del Código Civil español; y, también encaja en la noción definitoria del Dr. Manuel Sánchez Zuraty. Pero no se corresponden, de ninguna manera a la concepción jurídica y legal contenida en el Codigo Civil. Con esto probamos los orígenes de la confusión y de los equívocos.

Proceso evolutivo de la rescisión

De las dos instituciones romanas, la ¨In integrum restitutio¨ y la rescisión por precio no serio verum o muy inferior al precio real del inmueble (de ninguna manera de los bienes inmuebles), fueron trasladados al Código Civil francés de 1803, que fue reeditado en1807 con el nombre de Código de Napoleón.

Pero las mencionadas instituciones jurídicas, se trasladaron por separado. La una siguiendo íntegramente el modelo y el concepto del Derecho Romano, e incluso se llamó así mismo acción rescisoria de restitución ¨In Integrum¨ y la otra es aquella que hasta hoy existe en nuestro Código Civil y que se denomina la Acción de Lesión Enorme.

El Código Civil español, en cambio, no adoptó el sistema francés, e instituyó la Acción Rescisoria de Restitución, dirigida a los casos de lesión enorme. Entonces, según el Código Civil de España. sólo procede la acción rescisoria como sinónima de lo que nosotros denominados acción de lesión enorme.

Sistema adoptado por Andrés Bello

Andrés Bello creó su propio sistema, que es el seguido por el Código Civil Chileno; y de allí todos los países latinoamericanos, excepto Argentina, que tiene un sistema peculiar aunque no hemos investigado de manera específica lo concerniente a la rescisión, pero que seguramente es adaptada a alguno de los sistemas (romanista o francés) por la forma como define Cabanellas a la rescisión.

Andrés Bello estimó inatienente la ¨acción rescisoria de restitución ¨in integrum¨ y la subsumió en las incapacidades dándole las siguientes consecuencias o efectos jurídicos:

a).- Si el acto es celebrado por un absolutamente incapaz, nace una acto jurídico o contrato viciado de nulidad absoluta. Vemos que en esta eventualidad es irrelevante el tipo de acto o contrato. Es para todos, sin importar la especie, por eso en la disposición legal que en nuestro Código Civil corresponde al artículo 1490 se dice: ¨Son absolutamente incapaces los dementes, los impúberes (allí están los menores de edad sujetos de la ¨In Integrum Restitutio¨ romana) y los sordomudos que no pueden darse a entender por escrito.
¨Sus actos no surte ni aún obligaciones naturales, y no admiten caución
Concordando con esta disposición legal, la del artículo 1.725, segundo inciso dice: ¨Hay asimismo nulidad absoluta en los actos o contratos de personas absolutamente incapaces¨

b).- Si el acto o contrato es celebrado por un relativamente incapaz, se produce, consecuentemente, un vicio de nulidad relativa. Y a estas nulidades relativas les asigna algunas alternativas:

1. Sanear los vicios mediante ratificación;
2. Sanearlas por el transcurso del tiempo, mediante la prescripción extintiva; porque la usurpación procede también en los casos de nulidades absolutas;
3. Atacarlas mediante la acción rescisoria, a pedido de la parte perjudicada.

c).- Si se producía Lesión Enorme, esto es el perjuicio para las partes en el contrato de compraventa de inmuebles (se conservó en este punto el sistema romanista: solo para los inmuebles): perjuicio para el comprador si había pagado más del doble del precio real; y para el vendedor si había cobrado menos de la mitad de dicho precio. Esta es una acción independiente.

Como se puede ver, el sistema genial de Andrés Bello, que es el que sigue nuestro Código, no tiene nada que ver con los sistemas español, francés ni argentino.

El sistema de Bello es original. La rescisión ha sido concebida como aun acción, que da derecho al perjudicado, por un vicio que acarrea nulidad relativa, para pedir, judicialmente, que se deje sin efecto el acto o contrato.

Utilización errónea del término rescisión

Si la rescisión es una Acción Judicial, en nuestro sistema jurídico no es atinado, procedente ni apegado a derecho el pactar cláusulas muy comunes como las siguientes:

- "En caso de incumplimiento de pago de una sola cuota mensual estipulada, el acreedor declarará vencida toda la obligación y se ¨rescindirᨠel presente contrato".

En el caso del ejemplo, la palabra rescindir se encuentra utilizada como sinónimo de ¨resolver¨ el contrato, pero como se encuentra formulando es totalmente inexacto e in jurídico. La rescisión y la resolución son dos instituciones completamente distintas y no se compaginan una con otra.

No se puede rescindir un contrato válido, que no adolece de ningún vicio de nulidad; ni mediante acción judicial; peor pactarse expresamente, porque la rescisión es un derecho irrenunciable de antemano.

Por lo dicho, tampoco se puede pactar que en caso de que una de las partes se sienta perjudicada por la ejecución del presente contrato renuncia a toda acción rescisoria.

Se puede argumentar que el derecho civil mira sólo al interés privado y que, en tales circunstancias, es de albedrío de las partes renunciar a un derecho que afecta sólo a sus intereses.

Pero esto no es así, toda renuncia o abandono de derechos consagrados, debe hacerse en función de un acto o hecho determinados, no puede hacérselo de antemano y sin determinación de aquello a lo que renuncia. por eso es que en el evento de que se quiera zanjar el problema de la nulidad relativa, las partes pueden sanear el vicio y convalidar el acto o contrato; si en este proceso de convalidación se produce algún tipo de renunciamiento patrimonial, siempre y cuando no exista de la otra parte enrinquecimiento injusto, entonces, sí es procedente la renuncia.

Así se debe entender, la rescisión en el giro de los contratos.

Change password



Loading..