Resoluciones en la Sociedad Colectiva

Martes, 05 de enero de 2016

Resoluciones en la Sociedad Colectiva

 

 

Autor: Dr. Roberto Salgado Valdez

 

 

 

Obligaciones de los socios entre sí 

 

Más bien debería decirse ?Obligaciones de los socios respecto de la Sociedad?.  Esto por supuesto, no quiere decir que en las Sociedades no existan relaciones entre los socios; esto sucede especialmente entre las ?de personas?.

 

a)    Aportes sociales

 

Debemos indicar que constituye requisito fundamental para la existencia de la Sociedad el aporte que hagan los socios; este aporte puede consistir en bienes y derechos, industria, prestación de un servicio o trabajo, en propiedad o en usufructo.

 

Los aportes, sean en propiedad o usufructo, refieren necesariamente a que los frutos pertenecen a la Sociedad desde el momento del aporte y no a ninguno de los socios individualmente considerados ni en especial a los aportantes  (Artículo 1986 Código Civil).

 

Los aportes de bienes corporales pueden ser muebles o inmuebles y también pueden, como dijimos, consistir en propiedad o usufructo.  En cuanto al aporte del usufructo debemos ampliar un poco más la apreciación:  Los riesgos de la cosa pertenecen al socio y no a la Sociedad, al contrario del principio general de que es la Sociedad quien responde. En caso de pérdida del usufructo, el socio debe reembolsar el aporte, so pena de disolución de la Sociedad y la pérdida o deterioro no imputable a culpa de la Sociedad, pertenecerá al socio que hace el aporte.  (Artículos 1988 y 2007 del Código Civil).  La Sociedad no se disuelve si a pesar de la pérdida del usufructo los socios determinan continuar con ella (artículo 2006 Código Civil).

 

Si se aporta la propiedad, el peligro de la cosa pertenece a la Sociedad, según las reglas generales, y la Sociedad quedará exenta de la obligación de restituirla en especie (Artículo 1988 Código Civil).

 

Pueden aportarse los bienes hipotecados.  Así lo da a entender el artículo 2000 del Código Civil cuando señala que los acreedores de un socio tienen acción sobre los bienes que tuvieren hipoteca anterior a que éste lo haya introducido a la Sociedad.  Obviamente también tienen tal acción si la hipoteca se hubiere constituido después de la existencia del contrato de Sociedad si es que el aporte del inmueble no se hubiere inscrito en el Registro de la Propiedad (caso en el que el inmueble no se habría traspasado a la Sociedad).

 

En el primer caso el inmueble hipotecado pasa, con todo su valor, al patrimonio de la Sociedad, la misma que no se constituye en deudora del acreedor sino en simple propietaria del inmueble que garantiza la obligación personal del socio.  No hay novación de la obligación por cambio de deudor.

 

Cuando el socio se obliga, o mejor dicho, suscribe y estipula un aporte, y retarda su entrega, la Sociedad puede reclamarle dicho aporte más la indemnización de perjuicios (Artículo 1987 Código Civil).  En muchos casos este aporte puede ser considerable y por tanto, si no se realiza, la Sociedad puede terminar.

 

Como es lógico pensar, el socio debe responder de su aporte por los vicios redhibitorios y la evicción.  (Artículo 1989 Código Civil).

           

            Si el aporte consiste en cosas fungibles, en cosas que se deterioran por el uso, en cosas tasadas o cuyo precio se ha fijado de común acuerdo, en materiales de fábricas o artículos de venta pertenecientes al negocio o giro de la Sociedad, pertenecerá la propiedad a ésta con obligación de restituir al socio su valor.  Este valor será el que tuvieron las mismas cosas al tiempo del aporte; pero de las cosas que se hayan aportado apreciadas, se deberá la apreciación (Artículo 1988 Código Civil).

 

b)   El socio de un socio no es socio de la Sociedad

 

Ningún socio, aún ejerciendo las más amplias facultades administrativas, puede incorporar a un tercero en la Sociedad, sin consentimiento de sus consocios; pero puede, sin este consentimiento, asociarle a sí mismo; y se formará entonces, entre él y el tercero, una Sociedad particular, que solo será relativa a la parte del socio antiguo en la primera Sociedad (Artículo 1992 Código Civil).  Socci mei socius non est. ?El socio de un socio no es socio mio?.  (Digesto. Ulpiano. Libro XVII, Tit. II, Ley 20).

 

c)    No puede exigirse, salvo excepción, aumento de aportes

 

A ningún socio podrá exigirse aporte más considerable que aquel a que se haya obligado.  Pero si por una mutación de circunstancias no pudiere obtenerse el objeto de la Sociedad sin aumentar los aportes, el socio que no consiente en ello podrá retirarse y deberá hacerlo si sus consocios lo exigen (Artículo 1991 Código Civil).

 

d)   Caso en que industria no se considera aporte

 

Si por el acto constitutivo de la Sociedad se asegura a una persona que ofrece su industria una cantidad fija que deba pagársela íntegramente aún cuando la Sociedad se halle en pérdida, se mirará esta cantidad como el precio de su industria y el que la ejerce no será considerado como socio (Artículo 1990 Código Civil).

 

Si se le asigna una cuota del beneficio eventual, no tendrá derecho, en cuanto a ella, a cosa alguna, cuando la Sociedad se halle en pérdida, aunque se le haya asignado esa cuota como precio de su industria (Artículo 1990 Código Civil).

 

e)    Son de la Sociedad los productos de las gestiones de los socios en interés común

 

Los productos de las diversas gestiones de los socios en interés común, pertenecen a la Sociedad; y el socio cuya gestión haya sido más lucrativa, no tendrá por eso derecho a mayor beneficio en absoluta de ella (Artículo 1995 Código Civil).

 

       f)   Derecho a reembolso de cantidades adelantadas en beneficio de la Sociedad

 

Cada socio tendrá derecho a que la Sociedad le reembolse las cantidades que él hubiere adelantado con conocimiento de ella, por las obligaciones que para los negocios sociales hubiere contraído legítimamente y de buena fe, y a que le resarza los perjuicios que los peligros inseparables de su gestión le hayan ocasionado.  Cada uno de los socios estará obligado a esta indemnización, a prorrata de su interés social; y la parte de los insolventes se dividirá de la misma manera entre todos (Artículo 1993 Código Civil).

 

       g)   Caso de que socio hubiere recibido su cuota de un crédito social

 

Si un socio hubiere recibido su cuota de un crédito social, y sus consocios no pudieren después obtener sus respectivas cuotas del mismo crédito, por insolvencia del deudor o por otro motivo, deberá el primero comunicar con los segundos lo que haya recibido, aunque no exceda a su cuota y aunque en la carta de pago la haya imputado a ella (Artículo 1994 Código Civil).

 

a)    Caso de que un socio administrador es acreedor de una persona deudora de la Sociedad

 

Si un socio que administra es acreedor de una persona que es al mismo tiempo deudora de la Sociedad, y si ambas deudas fueren exigibles, las cantidades que reciba en pago se imputarán a los dos créditos, a prorrata, sin embargo de cualquiera otra imputación que haya hecho en la carta de pago, perjudicando a la Sociedad.   (Esta disposición cubre la posibilidad de que el socio impute el pago solo a la deuda personal hacia él, en perjuicio de la Sociedad que administra).

 

Y si en la carta de pago la imputación no fuere en perjuicio de la Sociedad, sino del socio acreedor, se estará a la carta de pago.

 

Las reglas anteriores se entenderán sin perjuicio del derecho que tiene el deudor para hacer la imputación (Artículo 1996 Código Civil).   (Esta disposición cubre la posibilidad de que el socio impute el pago solo a la deuda personal hacia él, en perjuicio de la Sociedad que administra).

 

      i)   Responsabilidad de los socios

 

Todo socio es responsable de los perjuicios que aún por culpa leve haya causado a la Sociedad; y no podrá oponer en compensación los emolumentos que su industria haya procurado a la Sociedad en otros negocios, sino cuando esta industria no perteneciera al fondo social (Artículo 1997 Código Civil).

 

Las obligaciones de los socios respecto a terceros 

 

Sabemos que los socios son intermediarios entre la Sociedad y los terceros que con ella contratan.

 

Si el socio actúa a nombre de la Sociedad estando autorizado, obliga a la Sociedad; pero, si no ha estado autorizado, el vínculo jurídico existirá solamente entre el socio gestor y el tercero.

 

En las relaciones de la Sociedad con terceros el Artículo 1998 de nuestro Código Civil, propugna o indica tres situaciones distintas:

 

a)    El socio obliga plenamente a la Sociedad:

 

Cuando teniendo facultades para celebrar el contrato a nombre de la Sociedad, así lo expresa en el contrato (Artículo 1998, inciso segundo Código Civil); y,

 

Cuando teniendo facultades para celebrar el contrato no expresa en éste que obra en representación de la Sociedad, pero las circunstancias demuestran inequívocamente que contrató para ella; como cuando se trata de un negocio que es del giro ordinario de la Sociedad.  (Artículo 1998, inciso segundo Código Civil).

 

b)   El socio obliga subsidiariamente a la Sociedad:

 

Cuando obra en representación de la Sociedad, pero sin facultades o extralimitándose en la realización de su cometido.  En este caso, el acreedor debe pedir el cumplimiento de la obligación al socio que contrató, y si éste no cumple, a la sociedad, que solo responderá hasta la concurrencia del beneficio obtenido en el negocio que dio origen a la obligación  (Artículo 1998, inciso tercero Código Civil).

 

Si ello ocurre bien cabe la aplicación de este artículo 1998, inciso tercero, del Código Civil que dice: ?Si el socio contrata a nombre de la sociedad pero sin poder suficiente, no lo obliga respecto de terceros sino subsidiariamente y hasta el valor del beneficio que ella hubiere reportado del negocio?.

 

Por tanto, la Compañía sí responde frente a los acreedores, pero no directamente, sino subsidiariamente, en los términos señalados; quien responde directamente con su patrimonio personal es el administrador que se extralimitó en el uso de sus facultades.  Dicho en otras palabras, no existe nulidad pero si inoponibilidad en esos términos: Los acreedores no pueden demandarla directamente (porque la extralimitación no le es oponible) pero su subsidiariamente si no pudieren cubrir en su totalidad sus acreencias en el patrimonio del administrador que se extralimitó en sus funciones.

 

c)    El socio no obliga a la Sociedad

 

Cuando contrata en su propio nombre  (Artículo 1998, inciso primero Código Civil); y,

 

Cuando teniendo facultades para celebrar el contrato no expresa en él que obra en representación de la Sociedad y existen serias dudas sobre el particular.

 

d)   Responsabilidad personal y responsabilidad subsidiaria y solidaria de los socios

 

Este punto es de real trascendencia -y por eso recalcamos en él- ya que generalmente se considera que los socios de las Sociedades Colectivas siempre responden solidariamente de las deudas de la compañía y no es así:

 

Si la Sociedad Colectiva está obligada respecto de terceros, la totalidad de la deuda se divide entre socios a prorrata de su interés social.  La cuota del socio insolvente grava a los otros.  (Artículo 1999, inciso primero Código Civil).

 

Por consiguiente sí existe responsabilidad personal ilimitada de los socios (con todo su patrimonio personal) pero no existe solidaridad entre los socios en el caso de las deudas sino, repetimos, una responsabilidad personal pero por cuota (obligación divisible), es decir a prorrata de su interés social.  Obviamente la cuota del socio insolvente grava, así mismo a prorrata de la participación social, a los otros socios.

 

Pero existe un caso de excepción en el cual los socios sí responden solidariamente por las deudas de la Compañía y se encuentra previsto en el artículo 1999, inciso segundo del Código Civil: 

 

?No se entenderá que los socios están obligados solidariamente o de otra manera que a prorrata de su interés social, sino cuando así se exprese en el título de la obligación y éste se haya contraído por todos los socios, o con poder especial de ellos? (Artículo 1999 Código Civil).

 

Por consiguiente la obligación solidaria, para que exista en tal sentido jurídico, debe expresarse en el título de la obligación y ésta debe ser contraída por todos los socios o con poder especial de todos ellos.

 

e)    Los acreedores de un socio no son acreedores de la Sociedad

 

El Artículo 2000 del Código Civil ecuatoriano empieza por ratificar la diferencia de personalidades que existe entre la Sociedad y los socios al expresar que a los acreedores de  un socio no le es dable renunciar y perseguir los bienes que pertenecen a la Sociedad de la cual forma parte, salvo en casos excepcionales que se prevén (Por hipoteca anterior a la existencia de la Sociedad o por hipoteca posterior cuando el aporte del inmueble no conste por inscripción en el competente Registro, es decir que no se haya transferido a la Sociedad).  Admite que un acreedor pueda promover contra la Sociedad las acciones indirecta y subsidiaria, o sea, la subrogación legal consistente en que la Sociedad le pague lo que deba el socio, y que le cancele las deudas hasta la concurrencia de los beneficios que haya reportado en negocios celebrados con él, por el socio deudor a nombre de la Sociedad, pero sin autorización suficiente.

 

 

Artículo publicado en el ?Tratado de Derecho Empresarial y Societario? Tomo I

 

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