Obligaciones sujetas a Modalidades

Lunes, 12 de octubre de 2015

 

Obligaciones sujetas a Modalidades

 

Autor: Dres. Iván Torres Proaño y Cecilia Salazar Sánchez

Las obligaciones al ser un vínculo entre un sujeto activo llamado acreedor y un sujeto pasivo llamado deudor, nacen para ser cumplidas; sin embargo este acatamiento puede significar el simple cumplimiento del objeto de la obligación, o puede estar sujeto a modalidades impuestas por la ley o por las partes.

Partiendo de esta consideración, la clasificación a la que haremos referencia en este acápite se ceñirá a las obligaciones puras y simples y a las sujetas a modalidades.

No hay una definición unánime en torno a lo que ha de entenderse por modalidades por lo que recurriremos a autores de trayectoria como Alessandri y Borda.

Alessandri define a las modalidades: ??como las cláusulas particulares que pueden insertarse en una obligación para modificar sus efectos, sea en cuanto a su existencia, a su ejercicio o a su extinción?.[i]

Borda, en cambio, las define: ??como aquellas estipulaciones accesorias que restan algo de su plenitud a la obligación principal, sea haciendo insegura su existencia o limitando su exigibilidad en el tiempo u obligando a quien resulta titular del derecho al cumplimiento de una obligación accesoria?[ii].

Las dos definiciones de vertientes doctrinarias diferentes coinciden en que el objetivo de las modalidades es modificar o alterar el cumplimiento de la obligación, en cuanto a su existencia, ejercicio o extinción. Las modalidades son condición, plazo y modo.

Obligaciones puras y simples

Las obligaciones puras y simples son aquellas cuyo cumplimiento no está sujeto a ninguna modalidad. Por regla general se entienden que todas las obligaciones son puras y simples.

Obligaciones Condicionales

Como su nombre lo indica son obligaciones sujetas a la primera forma de modalidad a ser analizada, esto es la condición.

? Definición de condición

La condición es un hecho futuro e incierto del que depende el nacimiento o la extinción de un derecho, por lo tanto una obligación condicional será una obligación que depende de una condición. (Artículo 1489 C.C.)

Por regla general, todas las obligaciones pueden ser susceptibles de condición, unas nacerán en la ley, como la condición que va envuelta en los contratos sinalagmáticos, y otras serán impuestas por las partes, de acuerdo a sus intereses y necesidades.

Sin embargo, como toda regla general, habrá excepciones que nazcan de la ley, cuando ésta expresamente disponga que un determinado acto o contrato no pueda ser objeto de una condición.

Ejemplo de lo dicho, son: el artículo 1215 C.C., por el cual la legítima rigurosa no es susceptible de condición, plazo, modo o gravamen alguno; el artículo 330 C.C., referente a la adopción prohíbe de forma expresa sujetar la misma a condición, plazo, modo o gravamen alguno; entre otros.

? Características de la condición

La definición de condición nos permite indicar que ésta debe ser en primer lugar un hecho futuro, es decir, un hecho que suceda de forma posterior a la celebración de la obligación, no puede ser pasado; y, debe ser un hecho incierto, esto es, que se desconozca si puede suceder o no. Los autores hacen referencia a que el elemento característico de la incertidumbre es que sea objetiva, es decir, que no solo sea desconocida para las partes, por su ignorancia, sino que sea desconocida para todos.

? Clases de condición

Las condiciones se han clasificado de muchas formas[iii], y pasaremos a ver las mismas a continuación:

·        Condiciones expresas y tácitas

·        Condiciones determinadas e indeterminadas

·        Condiciones positivas y negativas

·        Condiciones potestativas, casuales y mixtas

·        Condiciones suspensivas y resolutorias

 

 

Condiciones expresas y tácitas

Como su nombre lo indica, la condición es expresa cuando ha sido expresamente establecida por las partes, por la ley o por el testador, recordando que el Código Civil da un tratamiento puntual a las disposiciones testamentarias condicionales, que se encuentran desarrolladas en el libro III, cuando desarrolla el tema de sucesiones.

Son condiciones tácitas aquellas que no han sido expresamente estipuladas por las partes, pero que se sobreentienden en la obligación, como la condición resolutoria tácita, de la que hablaremos más adelante.

Condiciones determinadas e indeterminadas

Condición determinada es cuando se establece un plazo o época dentro del cual debe o no cumplirse el hecho futuro o incierto; e indeterminada cuando no se establece dicho plazo o época[iv].

Por ejemplo, te daré mi casa si es que te casas mientras cursas tu carrera universitaria.

Condiciones Positivas y negativas

La condición positiva consiste en que el hecho futuro e incierto sea la realización de un hecho, por ejemplo que se case Juan, que gane un determinado equipo de fútbol, etc.

La condición negativa consiste en que el hecho futuro no suceda, consiste en una omisión, por ejemplo que un equipo de futbol no gane, que una determinada persona no se gradúe, etc. Para Borda, el encuadramiento de una condición en positiva o negativa es dubitativa pues depende mucho en la forma en la cual esté redactada la condición; por consiguiente concluye que el criterio para resolver esta dificultad es el siguiente: ??debe reputarse positiva la condición cuando el hecho cambia el actual estado de las cosas; negativa, cuando el estado actual de cosas no debe mudar?.[v]

En nuestro Código Civil estas clases de condición, están descritas en el artículo 1490 C.C., que define a la condición positiva como aquella que consiste en que acontezca una cosa; y, la negativa, en que una cosa no acontezca.

Para Alessandri la clasificación en positiva y negativa carece de relevancia jurídica y propone su eliminación del Código.

Aunque los autores citados tratan como una clasificación diferente a las condiciones posibles e imposibles; o, lícitas e ilícitas, nos parece importante introducir aquí estos conceptos, pues el Código Civil establece que la condición positiva y la negativa deben ser física y moralmente posibles, por lo tanto deberán ser lícitas. Alessandri hace esta referencia cuando dice:

Generalmente en la clasificación de las condiciones en posibles e imposibles quedan, incluidas las licitas e ilícitas, y este es el criterio que ha seguido nuestro C. Civil que no habla de condiciones licitas o ilícitas, sino de condiciones posibles o imposibles física o moralmente.

Condición posible o imposible físicamente es la que los tratadistas denominan condición posible e imposible, y la condición posible o imposible moralmente son las lícitas e ilícitas[vi].

El artículo 1491 C.C., puntualmente manda que la condición positiva debe ser física y moralmente posible e inteligible, pues si no lo es, se mirará como imposible, y entonces la obligación se verá como pura y simple.

Una obligación físicamente posible es aquella que no contravenga las leyes de la naturaleza, como por ejemplo, poner como condición que los elefantes vuelen. Que sea moralmente imposible cuando consiste en un hecho prohibido por las leyes, o es opuesta a las buenas costumbres o al orden público, como por ejemplo establecer como condición que Juan mate a Pedro.

La condición negativa también debe ser física y moralmente posible, pues según el artículo 1492 C.C., si la condición es negativa de una cosa físicamente imposible, la obligación es pura y simple. Si consiste en que el acreedor se abstenga de un hecho inmoral o prohibido, vicia la disposición. Una condición negativa físicamente imposible sería dejar de respirar por ejemplo; y, moralmente imposible, abstenerse de matar a Luis.

Hay ciertos hechos futuros e inciertos que la ley ha considerado que no pueden ser objeto de condición, porque afectan derechos de las personas, y por lo tanto se entenderían como no escritas, teniendo como efecto el de una obligación pura y simple, como veremos en las siguientes disposiciones:

_ El artículo 1102 c.c., por el cual la condición impuesta al heredero o legatario, de no contraer matrimonio, se tendrá por no escrita, salvo que se limite a no contraerlo antes de la edad de dieciocho años[vii].

_ El artículo 1103 C.C., por el cual se tendrá, asimismo, por no puesta la condición de permanecer en estado de viudedad; a menos que el asignatario tenga uno o más hijos del anterior matrimonio, al tiempo de deferírsele la asignación.

_ El artículo 1101 C.C., manda que la condición de no impugnar el testamento, impuesta a un asignatario, no se extiende a las demandas de nulidad por algún defecto en la forma, en virtud de ello, la condición de no impugnar por defectos de forma, no es posible.

_ El artículo 1153 C.C., por el cual, si se lega una cosa con calidad de no enajenarla, y la enajenación no comprometiere ningún derecho de tercero, la cláusula de no enajenar se tendrá por no escrita.

Condiciones Potestativas, casuales y mixtas

El artículo 1493 C.C., define a la condición potestativa, como aquella que depende de la voluntad del acreedor o del deudor; casual, la que depende de la voluntad de un tercero, o de un acaso; y mixta, la que en parte depende de la voluntad del acreedor, y en parte de la voluntad de un tercero, o de un acaso.

La definición de la norma puede dar lugar a confusión y para ello vale la pena una aclaración. Cuando se dice que la condición potestativa es aquella que depende de la voluntad del deudor o acreedor, no quiere decir, que dependa de su ánimo, ni de su querer, sino que la condición encadena una serie de circunstancias que rodean esa voluntad, por ejemplo, te doy mil dólares si te gradúas de abogado. El obtener el título de abogado implica la voluntad del obligado, pero no solo su ánimo, sino las circunstancias que rodean esa situación.

Vodanovic recogiendo los criterios de Alessandri y Somarriva, clasifica a las condiciones potestativas en simplemente potestativas y meramente potestativas; las primeras valen, las segundas no porque dependen de la mera voluntad del acreedor o deudor (de su santa voluntad, expresiones como si yo quiero te doy mi auto, ejemplifican esta condición).

Esta clasificación está implícita en el artículo 1494 C.C., que manda que son nulas las obligaciones contraídas bajo una condición potestativa que consista en la mera voluntad de la persona que se obliga (es decir las meramente potestativas).

Condiciones suspensivas y resolutorias

Es la clasificación más relevante del Código Civil pues de ellas dependen el nacimiento o la extinción de un derecho. Las encontramos contempladas en la norma, a partir del artículo 1495 C.C.

La condición suspensiva es aquel hecho futuro e incierto del que depende el nacimiento de un derecho, en otras palabras, mientras no se cumple la condición, se suspende la adquisición del derecho. El derecho no nace, sino hasta cuando se cumpla la condición.

Por el contrario, la condición resolutoria es aquel hecho futuro e incierto del que depende la extinción o resolución de un derecho, en otras palabras, cumplida la condición, se extingue el derecho. El derecho nace perfecto desde su celebración, pero habrá un hecho futuro e incierto que lo extinguirá.

Dado que del hecho de que ocurra o no la condición depende el nacimiento o la extinción de un derecho, el hecho futuro e incierto puede estar en tres estados: pendiente, cumplido o fallido, así lo ha dicho la doctrina recogiendo lo que establece el Código Civil ecuatoriano.

a) Condición pendiente: es aquel hecho futuro e incierto que aún no se ha producido.

La condición se encuentra pendiente desde el momento de su estipulación hasta que el hecho futuro o incierto se haya producido o no, dependiendo si es una obligación positiva o negativa. Mientras este tiempo transcurra, puede suceder que la cosa prometida perezca.

Ante el escenario planteado, el artículo 1502 C.C., hace una diferenciación en cuanto a la culpa del deudor en el perecimiento de la cosa, así, si perece sin culpa, se extingue la obligación; pero, si es con culpa, el deudor deberá pagar el precio de la cosa más la indemnización de perjuicios. Todo lo que destruye la aptitud de la cosa para el objeto a que según su naturaleza o según la convención se destina, se entiende destruir la cosa.

b) Condición fallida: es aquel hecho futuro e incierto que por alguna razón ya no se producirá a ciencia cierta y con seguridad de ello, si es una condición positiva; o, es la ocurrencia del hecho, si es una condición negativa.

El artículo 1496 C.C., determina que una obligación suspensiva es fallida, cuando el hecho futuro e incierto se hace imposible, o cuando la condición es enteramente ininteligible, ilegal o inmoral. La condición resolutoria que es imposible por su naturaleza, o ininteligible, o inductiva a un hecho ilegal o inmoral, se tendrá por no escrita.

El artículo 1498 C.C., hace referencia a cuándo hemos de entender que una condición ha fallado, para lo cual parte de la consideración de si la condición es positiva o negativa, de ahí que esta clasificación no sea tan irrelevante como señalaba Alessandri. El artículo referido, textualmente dice:

Se reputa haber fallado la condición positiva o haberse cumplido la negativa cuando ha llegado a ser cierto que no se efectuará el acontecimiento que la constituye, o cuando ha expirado el tiempo dentro del cual el acontecimiento ha debido verificarse, y no se ha verificado.

La distinción entre condición positiva y negativa se vuelve importante al momento de determinar si la condición es fallida, así por ejemplo si es positiva se volverá fallida si el hecho futuro e incierto se vuelve imposible, mientras que la condición negativa será fallida si se ha ejecutado el hecho negativo.

Dado que no es posible que las obligaciones se queden indefinidas en el tiempo, la norma ha puesto límite de tiempo a la condición para su cumplimiento de tal forma que si no se cumple en el plazo previsto por las partes o en el determinado por la norma, se entenderán fallidas.

El plazo otorgado por la norma es de quince años, en concordancia con el plazo estipulado para la prescripción extraordinaria adquisitiva de dominio, de tal forma, que si la condición suspensiva no se cumple en el lapso de quince años, se entenderá fallida; y la condición resolutoria que no se cumpliere en el mismo tiempo, se entenderá no escrita, a menos que, en uno y otro caso, sea la muerte de una persona uno de los elementos de la condición.

c) Condición cumplida: es aquel hecho futuro e incierto que se ha producido.

El artículo 1499 C.C. establece que la condición debe ser cumplida del modo que las partes han entendido probablemente que lo fuese, y se presumirá que el modo más racional de cumplirla es el que han entendido las partes.

Como dice Alessandri, refiriéndose al artículo citado (en su homólogo chileno) parece entrar en clara contradicción con el artículo 1500 C.C. del mismo cuerpo legal, que hace referencia a que las condiciones deben cumplirse literalmente, en la forma convenida.

A nuestro entender no hay ni siquiera una contradicción aparente, pues si se hace una interpretación sistemática de la norma, entonces entendida la intención de las partes, el cumplimiento deberá atender al tenor literal de la condición. El ejemplo de Alessandri es claro en despejar esta duda:

Se dan mil pesos a Pedro si va a Valparaíso?. Pedro va a Valparaíso en tren, y las partes comienzan a discutir, sosteniendo una de ellas que no se ha cumplido la condición, porque el viaje debió hacerse en aeroplano, o a pie, a caballo o en automóvil. Lo primero que tiene que hacer el juez es aplicar el artículo 1483 (artículo 1499 del Código Civil ecuatoriano); si la condición consiste en ir a Valparaíso, el juez debe presumir que la condición se cumple yendo Pedro a Valparaíso por cualquier medio, y lo normal y corriente es que se viaje en tren, y en presencia de este hecho se entiende eso de modo que las partes han entendido que lo fuere.

Supongamos ahora que Pedro no vaya a Valparaíso, sino que se haya bajado en Viña del Mar? No estaría cumplida la condición en virtud del artículo1484 (artículo 1500 del Código Civil ecuatoriano)[viii].

Ahora bien, una vez cumplida la condición dentro de los parámetros que hemos analizado, el deudor debe entregar la cosa.

Si la cosa ha perecido mientras la obligación estaba pendiente, hemos dicho que los efectos serán distintos si medió o no culpa del deudor.

Pero, si la cosa existe al tiempo de cumplirse la condición, el deudor debe entregarla en el estado en que se encuentre, aprovechándose el acreedor de los aumentos o mejoras que haya recibido la cosa, sin estar obligado a dar más por ella, y sufriendo su deterioro o disminución, sin derecho alguno a que se le rebaje el precio; salvo que el deterioro o disminución proceda de culpa del deudor. En este caso el acreedor podrá pedir, o que se rescinda el contrato, o que se le entregue la cosa; y además de lo uno o de lo otro, tendrá derecho a indemnización de perjuicios. (Artículo 1502 C.C.)

Hemos dicho que con la condición resolutoria, el derecho nace perfecto, por lo que ya se dispone de la cosa, por ejemplo, te entrego la casa hasta que te cases, es decir, el derecho sobre la cosa nace perfecto, pero el hecho futuro e incierto del matrimonio determinará la extinción de ese derecho. Cumplida la condición resolutoria, para el ejemplo celebrado el matrimonio, deberá restituirse lo que se hubiere recibido bajo tal condición, en este ejemplo, la casa (artículo 1503 C.C.).

En cuanto a los frutos percibidos mientras la condición estuvo pendiente, al existir el derecho durante ese tiempo, el deudor no deberá nada por ese concepto, salvo que la ley, el testador, el donante o los contratantes, según los casos, hayan dispuesto lo contrario.

A diferencia del artículo 1503 C.C., el artículo 1501 C.C., manda que todo lo que se hubiere pagado antes de efectuarse la condición suspensiva, podrá repetirse mientras no se hubiere cumplido. La explicación lógica de esta disposición es que el derecho no ha nacido aún, sino que está supeditado al cumplimiento de una obligación por lo tanto nada se puede exigir mientras pende la condición. (Te daré la casa cuando te cases).

En la Edición del miércoles 07 de octubre de esta Revista Judicial, se tratará temática sobre los ?Efectos de las Condiciones Suspensivas?

 

Artículo publicado en el Libro ?De las Obligaciones y Contratos Civiles?.  Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones

 

 

 

 



[i]  Alessandri, Arturo, Teoría?, Ob. Cit., página 163.

[ii]  Borda Guillermo, Ob. Cit., página 243.

[iii]   La clasificación aquí expuesta recoge la efectuada por varios autores como Borda, Somarriva, Vallespinos, Claro Solar, entre otros, recogiendo las que se consideran de más útil aplicación.

[iv]  Vodanovic, Antonio, Ob. Cit., página 56.

[v]  Borda, Guillermo, Ob. Cit., página 248.

[vi]  Alessandri Arturo, Teoría de ?, Ob. Cit., página 172.

[vii]  Sin embargo el artículo 1105 C.C., permite imponer la condición de casarse, o no casarse con una persona determinada, y la de abrazar un estado o profesión cualquiera permitida por las leyes, aunque sea incompatible con el estado de matrimonio.

[viii]  Alessandri, Arturo, Teoría ?, Ob. Cit., página 181.

 

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