Obligaciones Indivisibles

Lunes, 30 de noviembre de 2015

Obligaciones Indivisibles

 

 

Autor: Dres. Iván Torres Proaño y Cecilia Salazar Sánchez

 

Las obligaciones pueden ser divisibles o indivisibles según el artículo 1540 C.C., clasificación que la efectúa atendiendo según tenga o no por objeto una cosa susceptible de división, sea física, intelectual o de cuota.

 

El ejemplo citado en la norma para las obligaciones indivisibles son la servidumbre de tránsito[i] y la obligación de construir una casa; mientras que la de pagar una cantidad de dinero es divisible.

 

Autores como Abeliuk, Alessandri y Somarriva, coinciden que es muy poco práctica esta clasificación de obligaciones, y que la definición dada por la norma, no es del todo cierta, pues todo es susceptible de ser dividido, por lo que, con ligeras diferencias, por separado, proponen la siguiente definición:

 

De ahí que sea más propio definir la obligación indivisible como aquélla en que existiendo pluralidad de sujetos activos o pasivos, la prestación no es susceptible de efectuarse por parcialidades, y en consecuencia, cada acreedor puede exigirla y cada deudor está obligado a cumplirla en su totalidad[ii].

 

A diferencia de la solidaridad, la indivisibilidad tiene como principal fuente la indivisibilidad de la cosa o la prestación, lo que autores como René Ramos Pazos[iii] denominan natural; sin embargo, la indivisibilidad también puede ser convencional, cuando las partes han acordado en que la obligación no se cumpla de forma parcial.

 

? Clases de obligaciones indivisibles

 

La doctrina coincide en clasificar[iv] a la indivisibilidad en absoluta o necesaria, relativa, y la denominada indivisibilidad de pago o excepción a la divisibilidad. Por otro lado, siguiendo el criterio de pluralidad de sujetos, se clasifican en obligaciones indivisibles activas, pasivas y mixtas.

 

- Indivisibilidad absoluta o necesaria.- Es la indivisibilidad propiamente dicha, que proviene de la naturaleza misma del objeto o la prestación, como la servidumbre.

 

- Indivisibilidad relativa.- Proviene del acuerdo de las partes, es la indivisibilidad convencional, por la cual las partes han convenido en que la obligación no puede ser cumplida por partes.

 

- Indivisibilidad de pago o excepciones a la divisibilidad.- Contempla los casos del artículo 1542 C.C., en el cual si bien la prestación es divisible, por disposición de la ley, tienen un tratamiento especial, como veremos a continuación.

 

- Indivisibilidad activa.- Cuando hay pluralidad de acreedores y un deudor.

 

- Indivisibilidad pasiva.- Cuando hay pluralidad de deudores y un acreedor.

 

- Indivisibilidad mixta.- Cuando hay pluralidad de acreedores y deudores.

 

Para analizar los efectos de la indivisibilidad también partiremos de la clasificación descrita:

 

? Efectos en las obligaciones con indivisibilidad activa

 

- Cada uno de los acreedores de una obligación indivisible, tiene derecho a exigir el cumplimiento total de la obligación (artículo 1543 C.C.).

 

- Los herederos del acreedor pueden exigir el total cumplimiento de la obligación (artículo 1544 C.C.).

 

- Ninguno de los acreedores puede, sin el consentimiento de los otros, remitir la deuda o recibir el precio en lugar de la cosa debida. Si alguno de los acreedores remite la deuda o recibe el precio de la cosa, sus coacreedores podrán todavía demandar la cosa misma, abonando al deudor la parte o cuota del acreedor que haya remitido la deuda o recibido el precio de la cosa (artículo 1548 C.C.).

 

- Esta es otra diferencia fundamental con la solidaridad en la cual cada acreedor puede remitir, condonar o recibir el pago de la obligación de forma individual, hecho que extinguía la obligación del deudor.

 

 

? Efectos en las obligaciones con indivisibilidad pasiva

 

_ Cada deudor está obligado a cumplir la totalidad de la obligación. Innecesariamente el Código culmina diciendo ?aunque no se haya estipulado solidaridad?, en el artículo 1543 C.C.

 

_ Cada heredero del que ha contraído una obligación indivisible está obligado a cumplirla en todo, principal diferencia con la obligación solidaria. Recordemos que en la obligación solidaria, cada heredero del deudor estaba obligado a cumplir únicamente con la cuota que le correspondía de la obligación total a prorrata de su cuota hereditaria.

 

_ La prescripción interrumpida respecto de uno de los deudores de la obligación indivisible, lo es igualmente respecto de los otros (artículo 1545 C.C.).

 

_ El deudor demandado en una obligación indivisible, podrá pedir un plazo para entenderse con los demás deudores, a fin de cumplirla entre todos; a menos que la obligación sea de tal naturaleza que él solo pueda cumplirla; pues en tal caso podrá ser condenado al total cumplimiento, quedándole a salvo su acción contra los demás deudores para la indemnización que le deban (artículo 1546 C.C.).

 

_ El cumplimiento de la obligación indivisible por cualquiera de los obligados, la extingue respecto de todos.

_ La extinción de la cosa por caso fortuito o fuerza mayor extingue la obligación para todos los deudores.

 

_ La pérdida o demora de la cosa por culpa de TODOS los deudores generará la obligación de daños y perjuicios a favor del acreedor; sin embargo, esta obligación seguirá las reglas generales, es decir será mancomunada o conjunta.

 

_ La pérdida o demora de la cosa por culpa de un deudor, generará la obligación de daños y perjuicios a favor del acreedor, pero en este caso, solo la tendrá contra el deudor culpable.

 

_ Si de dos codeudores de un hecho que debe efectuarse en común, el uno está pronto a cumplirlo, y el otro lo rehúsa o retarda, éste solo será responsable de los perjuicios que de la inejecución o retardo del hecho resultaren al acreedor. (Artículo 1550).

 

? Indivisibilidad de pago o excepciones a la divisibilidad

 

El artículo 1542 C.C., contempla la regla general de las obligaciones conjuntas pero al mismo tiempo establece la excepciones a la misma, que son la solidaridad, la indivisibilidad y las excepciones propias contenidas en ese artículo. Es decir, los casos contemplados en este artículo, son divisibles por naturaleza. Alessandri se refiere a ellas como:

? son casos de obligaciones divisibles, pero que por disposición de la ley constituyen una excepción a la divisibilidad, y constituyen, para ciertos efectos, casos de obligaciones indivisibles. Este es lo que Planiol llama indivisibilidad convencional, y Pothier, indivisibilidad de pago. Y se llama así, porque la indivisibilidad, no proviene, ni de la naturaleza del objeto debido, ni de la naturaleza misma de la obligación. El objeto debido es divisible, la obligación admite un cumplimiento parcial; sin embargo, para los efectos de su ejecución, para los efectos de la realización de la prestación debida, la obligación se considera come indivisible, en términos que el acreedor no puede ser satisfecho por partes, sino en la totalidad de la obligación[v].

 

 

Los casos referidos de forma taxativa en el artículo 1542 C.C., son:

 

1) La acción prendaria o hipotecaria se dirige contra el codeudor que posea, en todo o en parte, la cosa empeñada o hipotecada.

 

La prenda y la hipoteca son garantías que se establecen en favor de un acreedor, así éste tiene dos acciones derivadas de la obligación principal y secundaria, la primera una acción personal en contra del deudor; y, la segunda, una acción real derivada de la garantía efectuada con cauciones reales.

 

Para el efecto, es necesario indicar que la obligación principal puede ser divisible o indivisible, esto es, si dentro de un mutuo el acreedor persigue la deuda en contra de cada deudor, sólo podrá exigir la cuota que le corresponde; pero, si persigue la obligación ejecutando las garantías que le fueran otorgadas en prenda o hipoteca, lo hará por toda la obligación, y contra el deudor que posea en todo o en parte la cosa por ser una acción real.

Para comprender la disposición que la norma establece en el artículo 1542 C.C., número 1, es necesario citar los artículos 2307 y 2310 C.C., que mandan, respectivamente, que la prenda y la hipoteca son indivisibles.

 

La indivisibilidad referida respecto de la prenda y de la hipoteca, puede ser vista desde dos perspectivas: la primera desde el objeto de prenda e hipoteca; y, la segunda desde el punto de vista del crédito[vi].

 

Desde el punto de vista del objeto de la prenda e hipoteca, éstas son indivisibles, porque el acreedor puede perseguir todo el bien, aun cuando se hayan hecho abonos parciales a la deuda, conclusión que se desprende del artículo 2310 C.C., que indica que como consecuencia de la indivisibilidad de la hipoteca, cada una de las cosas hipotecadas a una deuda y cada parte de ellas están obligadas al pago de toda la deuda y de cada parte de ella.

 

Por su parte, en lo aplicable a la prenda, encontrarnos el artículo 2307 C.C., ya indicado, que culmina indicando que como consecuencia de la indivisibilidad de la prenda, el heredero que ha pagado su cuota de la deuda, no podrá pedir la restitución de una parte de la prenda, mientras exista una parte cualquiera de la deuda; y recíprocamente, el heredero que ha recibido su cuota del crédito, no puede remitir la prenda, ni aún en parte, mientras sus coherederos no hayan sido pagados.

 

El ejemplo citado por Alessandri y Somarriva en el libro de Vodanovic y que ha sido tomado por muchos autores, clarificará este punto: ?Pedro me ha pagado 99 de los 100 prestados; no tendrá derecho a pedirme que lo libere por lo menos de la mitad de la propiedad. Yo le opongo que la hipoteca es indivisible y respecto de toda la deuda?[vii].

 

Desde el punto de vista del crédito, la hipoteca y la prenda son indivisibles porque garantizan la totalidad del crédito, esto es, el pago parcial no permite ni al deudor ni al acreedor solicitar en el primer caso restituir la prenda o la hipoteca, y en el segundo remitir el bien.

 

En el sentido referido continúa el inciso segundo del número 1 del artículo 1542 C.C., cuando indica que el codeudor que ha pagado su parte de la deuda no puede recobrar la prenda u obtener la cancelación de la hipoteca, ni aún en parte, mientras no se extinga el total de la deuda; y el acreedor a quien se ha satisfecho su parte del crédito, no puede remitir la prenda o cancelar la hipoteca, ni aún en parte, mientras no hayan sido enteramente satisfechos sus coacreedores. Similar disposición está contenida en el artículo 2307 C.C., cuando habla exclusivamente de la prenda.

En conclusión la indivisibilidad viene por partida doble, esto es, se persigue TODO el bien; y, mientras no se cancele TODA la deuda, no hay remisión de los bienes, objeto de la prenda e hipoteca.

 

Finalmente, Abeliuk, citando criterios de la jurisprudencia chilena, recoge el fundamento de esta indivisibilidad cuando dice que con ella el ??legislador desea rodear a las cauciones reales del máximo de eficacia posible, a fin de dar al acreedor la seguridad de que verá satisfecho íntegramente su crédito[viii]?,

 

2) Si la deuda es de una especie o cuerpo cierto, el codeudor que lo posee está obligado a entregarlo.

 

Este artículo se refiere al hecho material de la entrega, y no a la obligación jurídica de trasferencia de dominio que puede ser totalmente divisible.

 

3) Los codeudores quienes por su hecho o culpa han vuelto imposible el cumplimiento de la obligación, son exclusiva y solidariamente responsables de todo perjuicio al acreedor.

 

La obligación de indemnización no se divide entre todos los deudores, sino únicamente contra aquellos que tuvieron culpa en haber tornado en imposible la obligación, justamente en esto radica la indivisibilidad.

 

4) Indivisibilidad en caso de deudas hereditarias

 

El número 4 del artículo 1542 C.C., analiza varios casos que constituyen una excepción a la divisibilidad y que a través de sus incisos establecen consecuencias jurídicas puntuales para cada uno de ellos.

 

a) Inciso primero: Cuando por testamento o por convención entre los herederos, o por la partición de la herencia, se ha impuesto a uno de los herederos la obligación de pagar el total de una deuda, el acreedor podrá dirigirse, o contra este heredero por el total de la deuda, o contra cada uno de los herederos por la parte que le corresponda a prorrata.

 

Este inciso contempla un caso de exclusiva voluntad de la parte deudora, sea por disposición testamentaria del deudor, o sea por acuerdo entre sus herederos, en virtud de la cual se impone en el primer caso o se acuerda en el segundo, que sea uno solo de los herederos quien responda por la totalidad de una obligación frente al acreedor.

 

Esta declaración de voluntad, que no toma en cuenta la voluntad del acreedor, por este mismo hecho, implica para éste último que se beneficie en cuanto a la disposición testamentaria o el acuerdo, pero al mismo tiempo que pueda atender a las reglas comunes de las deudas hereditarias, en el sentido de solicitar a cada heredero del deudor la cuota que le corresponde en la deuda a prorrata de su cuota hereditaria.

 

Dicho en otras palabras, el acreedor podrá bien o exigir el pago total de la obligación al heredero elegido; o, bien, podrá demandar a cada heredero por la parte que le corresponde a prorrata de sus cuotas hereditarias.

 

Finalmente, dado que la voluntad nace del testador o de la convención de los herederos del deudor, éstos sí están sometidos a sus acuerdos, por lo tanto el heredero del deudor que pagó toda la obligación no puede repetir el pago hecho a los otros deudores hereditarios; pero, éstos últimos sí, en caso de que hayan pagado la parte que el acreedor podía exigirles a prorrata de su cuota hereditaria.

 

b) Inciso segundo: Si expresamente se hubiere estipulado con el difunto que el pago no pueda hacerse por partes, ni aún por los herederos del deudor, cada uno de éstos podrá ser obligado a entenderse con sus coherederos para pagar el total de la deuda, o a pagarla él mismo.

Esta es una de las más importantes excepciones que contempla el Código Civil. Usada como frase sacramental, sobre todo en documentos como la letra de cambio, muchos desconocen su significado y alcance, al contemplar dicha disposición en una obligación. La fórmula sacramental, tomada de la norma, es ?el pago no puede hacerse por partes, ni aún por los herederos del deudor?, lo que significa que con ello se obliga a todos los herederos del deudor a ser responsables por la totalidad de las obligaciones, y en tal virtud el acreedor puede demandar a cada heredero por toda la obligación, diferencia totalmente ventajosa respecto a la solidaridad que no se extendía a los herederos individuales.

 

La parte final del inciso permite que el heredero se entienda con sus pares para pagar la deuda, pero queda al arbitrio del acreedor, el obligarles al acuerdo o demandar a uno solo el cumplimiento total de la deuda.

 

c) Inciso tercero: Pero los herederos del acreedor, si no entablan conjuntamente su acción, no podrán exigir el pago de la deuda, sino a prorrata de sus cuotas.

 

Finalmente, este inciso, implica que la excepción contemplada en el número 4 del artículo 1542 C.C., sólo se refiere a la indivisibilidad pasiva, más no a la activa.

 

5) Si se debe un terreno, o cualquiera otra cosa indeterminada, cuya división ocasionare grave perjuicio al acreedor, cada uno de los codeudores podrá ser obligado a entenderse con los otros para el pago de toda la cosa, o a pagarla él mismo, salva su acción para ser indemnizado por los otros.

 

Este es el segundo caso de indivisibilidad pasiva, pues el mismo número en el inciso final excluye a los herederos del acreedor, quienes se regirán por las normas generales.

 

Volviendo al inciso citado, este caso presenta un acuerdo de indivisibilidad implícito en la naturaleza de la obligación, esto es, si el acreedor se ve perjudicado con entregas o cumplimientos parciales, los deudores o bien deben entenderse para el pago de toda la cosa, o bien el deudor demandado afrontar la totalidad de la obligación, salvando sus derechos de indemnización.

 

6) Cuando la obligación es alternativa, si la elección corresponde a los acreedores, deben hacerla todos de consuno; y si a los deudores, deben hacerla de consuno todos éstos.

 

? Diferencias y semejanzas entre las obligaciones solidarias e indivisibles

 

Las obligaciones solidarias e indivisibles guardan similitud en ciertos aspectos, pero diferencias notables en otros que vale la pena resumir para que sean tomados en cuenta al momento de su aplicación.

 

 

a) Semejanzas

 

_ Son obligaciones en las cuales hay pluralidad de sujetos, sea pluralidad activa, pasiva o mixta.

 

_ Cualquier acreedor puede pedir a cualquier deudor el cumplimiento total de la obligación.

 

_ El pago efectuado por uno de los obligados a un acreedor, extingue la obligación.

 

_ La mora y prescripción de un deudor perjudica y beneficia a todos; igualmente la interrupción de la prescripción, opera para todos los acreedores y deudores.

 

b) Diferencias

 

_ La solidaridad no guarda relación con la naturaleza de la cosa o prestación que por definición es divisible; mientras que la indivisibilidad (la absoluta por lo menos) guarda relación con la imposibilidad de dividir la cosa o prestación.

 

_ La solidaridad no se transmite a los herederos de forma individual, la indivisibilidad sí.

 

_ La solidaridad nace de la ley, de la convención o del testamento; la indivisibilidad proviene de la naturaleza misma de la cosa o prestación, y en algunas ocasiones de la convención de las partes.

 

_ Los acreedores en las obligaciones solidarias, de forma separada, pueden condonar, compensar o novar, no así en las obligaciones indivisibles.

 

_ En la obligación indivisible, al ser cada deudor responsable únicamente de la cuota que le corresponde, pero debiendo pagar la totalidad, tiene la posibilidad de al ser demandado, llamar a los deudores, en la solidaridad esto no existe.

 

 

 

Artículo publicado en el Libro ?De las Obligaciones y Contratos Civiles?.  Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones

 

 

 

 

 



[i] La jurisprudencia ha recogido la indivisibilidad de la servidumbre al decir que ?Del concepto de servidumbre como situación objetiva entre dos fundos derivan los caracteres fundamentales de la Institución, que al mismo tiempo son la confirmación de aquél concepto: inherencia, permanencia indefinida, inalienabilidad separadamente del fundo, indivisibilidad?. (Biondo Biondi. ?las Servidumbres?, pág. 101). Gaceta Judicial. Año CXIII. Serie XVIII, No. 11, página 3977. (Quito, 19 de marzo de 2012)

[ii] Abeliuk, René, Ob. Cit., página 274.

[iii] Ramos, Pazos, René, Ob. Cit., página 110.

[iv] Abeliuk hace alusión a una clasificación adicional, en originarias y derivativas, las primeras cuando nacen indivisibles por la propia naturaleza de la prestación o acuerdo de las partes; y, las segundas cuando por fallecimiento de deudor o acreedor, las obligaciones degeneran en indivisibles.

[v] Alessandri, Arturo, Teoría?, Ob. Cit., página 303.

[vi] Abeliuk, René, Ob. Cit., página 279 y 280.

[vii]  Vodanovic, Antonio, Ob. Cit., página 162.

[viii]  Abeliuk, René, Ob. Cit., página 280.