Derecho al Hábitat y su Relación con la Vivienda de Interés Social (Hábitat III)

Miércoles, 19 de octubre de 2016

Derecho al Hábitat y su Relación con la Vivienda  de Interés Social

(Hábitat III)

 

Autor: Dr. Raúl Velasco Garcés

 

CONCEPCION TEORICA DEL HABITAT

La introducción del  derecho al  hábitat es un avance moderno y significativo y no yerro en señalar que la Constitución Ecuatoriana del 2008 fue la primera Constitución en Latinoamérica de constitucionalizar y normar este derecho de cuarta generación, con acopio de antecedentes teóricos en esta materia, en parte generados por organismos de vivienda de nuestro país. Empecemos por acercarnos al concepto de vivienda y hábitat, con la disposición de los artículos constitucionales siguientes: Título II.- Derechos.- Capítulo II.- Derechos del Buen Vivir.- Sección Sexta.- Hábitat y Vivienda. Art. 30.- Las personas tienen derecho a un hábitat seguro y saludable y a una vivienda adecuada y digna, con independencia de su situación social y económica. Para una comprensión de su alcance y efectos de su aplicación  tenemos que acudir a varias de sus disposiciones concordantes que unen elementos dispersos de esta importante y nueva institución jurídica que está incluida en el derecho a la vivienda dirigida a las familias de ingresos bajos Así. el Art. 375constitucionaliza este derecho junto al derecho a la vivienda digna, de este modo :  El Estado en todos sus niveles de gobierno, garantizará el derecho al hábitat y a la vivienda digna, para lo cual: 1.Generará la información necesaria para el diseño de estrategias y programas que comprendan las relaciones entre vivienda, servicios, espacios y transporte públicos, equipamiento y gestión del suelo urbano/ 2.Mantendrá un catastro nacional integrado georeferenciado, de hábitat y vivienda./ 3. Elaborará, implementará y evaluará políticas, planes y programas de hábitat y acceso universal a la vivienda, a partir de los principios de universalidad, equidad e interculturalidad, con enfoque en la gestión de riesgos./ 4. Mejorará la vivienda precaria, dotará de albergues, espacios púbicos y áreas verdes, y promoverá el alquiler en régimen especial/ 5. Desarrollará planes y programas de financiamiento para vivienda de interés social, a través de la banca pública y de las instituciones de finanzas populares, con énfasis para las personas de escasos recursos económicos y las mujeres jefas de hogar/ 6. Garantizará la dotación ininterrumpida de los servicios públicos de agua potable y electricidad a las escuelas y hospitales/ 7. Asegurará que toda persona tenga derecho a suscribir contratos de arrendamiento a  un precio justo y sin abusos./ 8. Garantizará y protegerá el acceso público a las playas del mar y riberas de ríos, lagos y lagunas, y la existencia de vías perpendiculares de acceso./ El Estado ejercerá la rectoría para la planificación, regulación, control, financiamiento y elaboración  de políticas de hábitat y vivienda.

Estas disposiciones constitucionales radican en el Estado la función vivienda de interés social, correlacionada al hábitat, lo cual responde a un principio de lógica jurídica porque esta necesidad de atención sobre hábitat y vivienda, comprende a toda la nación y contiene otros aspectos relacionados en los 8 importantes numerales del Art 375, como son los que se refieren al importante  rol que corresponde a los Municipios, que confluyen todos a una más completa definición de vivienda de interés social y hábitat. En efecto en los artículos que cito, se da continuidad al tema : Art. 14.-  Se reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad del buen vivir, sumak Kawsay.

Se declara de interés público la preservación del ambiente, la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y la integridad del patrimonio genético del país, la prevención del daño ambiental y la recuperación de los espacios naturales degradados. Art.15.-  El Estado promoverá, en el sector público y privado, el uso de tecnologías ambientalmente limpias y de energías alternativas no contaminantes y de bajo impacto?

 

De este concepto del hábitat también se ocupa el Art. 31, al establecer que : Las personas tienen derecho al disfrute pleno de la ciudad  y de sus espacios públicos, bajo los principios de sostenibilidad, justicia social, respeto a las diferentes culturas urbanas y equilibrio entre lo urbano y lo rural. El ejercicio del derecho a la ciudad se basa en la gestión democrática de ésta, en la función social y ambiental de la propiedad y de la ciudad, y en el ejercicio pleno de la ciudadanía. Al respecto de estos mandatos constitucionales, las normas que contenga la legislación secundaria tienen que ser muy explícitas y claras, estableciendo la debida concordancia que manda a todos a cuidar y preservar el medio ambiente en lo urbano y rural. Al respecto del campo donde se genera el aire limpio, el agua, los alimentos, los frutos, etc,  a la vivienda campesina no se la toma en cuenta para nada, cuando sus habitantes deberían establecerse en los poblados o parroquias vecinas a las tierras de su trabajo agrícola o ganadero, dotándoles de los servicios públicos de agua potable, alcantarillado, energía eléctrica y beneficios de la tecnología moderna, para un hábitat que lo merecen. De paso esta medida favorecería realizar centros de acopio en las parroquias y asentamientos humanos, un justo precio  de comercialización y agroindustria con la vocación de cultivos de esas zonas, que darían trabajo a los que quedan sin tierra en el nuevo reparto que procura la Ley de Tierras. Por  Ley establecer estrictas medidas de prohibición de colonizar  zonas de conservación ambiental, y permitir que organizaciones privadas, nacionales y extranjeras, ayuden al Estado en este empeño universal de conservación ambiental con exigencias conservacionistas, personal calificado y equipamiento de monitoreo, etc. Por ejemplo sin dotación de estos implementos, es absurdo que se encargue el cuidado de 200 mil o más hectáreas  de un tupido bosque a un pueblo de cuatrocientas personas ocupadas en sus labores  de subsistencia.  Otros artículos complementan este amplio concepto del hábitat, con varias disposiciones concordantes como son los artículos 411, 318, 415, que tratan sobre el uso y aprovechamiento del agua, líquido vital para garantizar el derecho a la vida que es el primer derecho humano básico que origina los demás, porque, con verdad de Perogrullo: primero es vivir, luego los alimentos, vivienda, salud, etc. 

 

Observo, sin embargo,  que solo la ciudad es considerada dentro de estas medidas, no existe mención a la vivienda campesina, en este ya entrado siglo XXI, donde se planifica la vida y hábitat del hombre en otros planetas. Para que la población rural no emigre o migre a las ciudades u otras patrias, en busca de mejores condiciones de vida, es necesario que las políticas de vivienda abarquen también el hábitat en lo rural con dotación del suministro de  servicios básicos y mejor distribución de los recursos, hoy que en nuestra legislación teóricamente rige un nuevo ordenamiento territorial.

 

 

 

 

 

ANTECEDENTES Y CONSECUENTES DEL HABITAT Y VIVIENDA

 

Como fuentes universales sobre este tema de vivienda urbana,  rural y hábitat se trató en la Primera Conferencia de Naciones Unidas en Vancouver en 1996 y veinte años después, en 1996, en Estambul, Turquía;  y en su intermedio de esta importante reunión mundial, en seminarios, conferencias y reuniones organizados por CEPAL que configuraron el ? Plan de Acción Regional para los Asentamientos humanos en América Latina y El Caribe?, que fuera aprobado por los países miembros de este Consejo Económico para América Latina, en su II Reunión realizada en Quito, el 17 de Noviembre de 1995. Posteriormente, la ponencia ecuatoriana estudiada y escrita por técnicos y personeros del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda y del Banco Ecuatoriano de la Vivienda, en el Gobierno del Presiente de la República Arq. Sixto Durán Ballén,  por su validez de aplicación mundial se la presentó en la ?Cumbre de las Naciones Unidas sobre Asentamiento Humanos?, Hábitat II, que tuvo lugar en Estambul, en junio de 1996, por nuestro delegado institucional ecuatoriano, Ing. Guillermo Pérez. Hoy, también veinte años después de la II Conferencia tenemos el privilegio de que se realice en Quito la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible, (Hábitat III).

 

En esta próxima Conferencia, a no dudarlo se dará continuidad a los ya tratados y se presentarán nuevos, habida cuenta que el derecho evoluciona en beneficio ascendente del bienestar esencial humano  y nos pondrán al día. 

 

3. LA SITUACION ACTUAL DE LA VIVIENDA DE INTERES SOCIAL Y SU HABITAT. REFLEXCIONES. ?

 

La legislación de vivienda en el Ecuador requiere de una profunda reflexión y la adopción de políticas de desarrollo urbano y vivienda urbana y rural,  actualizadas. La vivienda de interés social es función del Estado. Los organismos seccionales tienen su participación complementaria dentro de sus  limitaciones económicas y financieras para este fin, como se las vio en uno de los considerandos de la Ley del BEV, de 1961-62. Los gobiernos locales, vía ordenanzas, reglamentos o resoluciones tienen que regular este importante campo del derecho al hábitat y pueden contribuir también con programas de vivienda de interés social; que, por ejemplo armonicen el desarrollo rural y urbano, uso del agua y ampliación de su acceso, congestión vial y transporte público, así como otros servicios de alcantarillado y eliminación de desechos. La planificación por lo menos decenal en materia habitacional por parte del Estado y Municipios se impone de manera urgente para la corrección del crecimiento inorgánico y ordenarlo mediante estricta planificación urbana y rural. En la elaboración de  leyes, reglamentos y normas que se deriven de este planeamiento habitacional del buen vivir, debe contarse con el conocimiento y experiencias de técnicos y especialistas ecuatorianos en las varias disciplinas que tienen que ver con  el fenómeno vivienda: económicos, sociales, técnicos de arquitectura e ingeniería, financieros, antropológicos, sicológicos, sociales, etc. y, naturalmente, jurídicos, en cuya normativa se concentran y objetivan todos estos aspectos de vivienda y hábitat. No es fácil planificar, programar y ejecutar proyectos masivos de vivienda popular en lo urbano y rural,  con el hábitat de por medio. La legislación de otros países, vía derecho comparado, es necesaria, pero insuficiente.

Tiene que contemplarse nuestra realidad nacional diversa de regiones territoriales: Costa, Sierra, Oriente e Insular; campo y ciudad, etc. En esta labor legislativa que exige mucha competencia y conocimientos para  su concreción jurídica, lamentablemente  se viene observando o mucho entusiasmo, improvisación , ligereza, o mucha erudición y sabiduría jurídica teórica, pero sin consultar otras realidades y conocimientos multidisciplinarios, con el entendimiento que se legisla para los ya experimentados problemas y soluciones de vivienda y hábitat como el actual por la destrucción del terremoto en Manabí y Esmeraldas y los imprevistos del mañana. Hay que incluir las previsiones para casos de terremotos,  inundaciones, incendios, erupciones, etc. con un fondo permanente para cubrir estas contingencias de construcción, reparación, ampliación o terminación  de viviendas; y personal técnico y especializado en estas multidisciplinas. Por la Constitución y última reforma, se impone la expedición de una nueva Ley,  previo estudio del desarrollo  de los sistemas financieros de vivienda, buscando el  más técnico y eficaz, en función social,  sin afán de lucro, entre los sistemas alternativos que están en vigencia en otros países de Latinoamérica, pero tomando en cuenta el derecho de cuarta generación, que en el Ecuador pionero fue creado y constitucionalizado con normas supremas  por la Constitución del 2008. Para que no quede en el vacío se requiere la legislación complementaria para hacerlo efectivo con leyes y reglamentos, que consulten las múltiples disciplinas científicas y técnicas que están involucradas en esta difícil tarea de atacar el déficit, creación de fuentes de trabajo, contrarrestar el agio, y las invasiones de tierras, con acopio de las experiencias de la legislación anterior?Todo esto y mucho más en función social y tomando en cuenta el concepto del hábitat  y metodologías para su aplicación en viviendas de interés social urbana y rural, en concordancia con otras leyes que se han dictado o van a dictarse con apego a las disposiciones constitucionales principalmente consultadas teóricamente en los arts. 30 y 375, de modo que no queden en letra muerta en  este Ecuador pionero en constitucionalizar este derecho de cuarta generación  a la vivienda de interés social, cuya panificación y programas masivos también hacen parte del buen desarrollo urbano de las grandes ciudades.

 

Dr. Raúl Velasco Garcés

Especializado en estudios de vivienda de interés social

 

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