Análisis Jurídico sobre la Motivación

Viernes, 08 de noviembre de 2013

Análisis Jurídico sobre la Motivación

Autor: Dr. José García Falconí

Bases: Constitucional y Legal

El siguiente marco constitucional y legal, se refiere a esta garantía básica del debido proceso, que es la motivación.

El Art. 76 número 7 de la Constitución de la República vigente, dispone en su parte pertinente: ?En todo proceso en el que se determinen derechos y obligaciones de cualquier orden, se asegurará el derecho al debido proceso que incluirá las siguientes garantías básicas: (?) 7. El derecho de las personas a la defensa incluirá las siguientes garantías: (...)  l) Las resoluciones de los poderes públicos deberán ser motivadas. No habrá motivación si en la resolución no se enuncian las normas o principios jurídicos en que se funda y no se explica la pertinencia de su aplicación a los antecedentes de hecho. Los actos administrativos, resoluciones o fallos que no se encuentren debidamente motivados se considerarán nulos. Las servidoras o servidores responsables serán sancionados?.

El Art. 130 número 4 del Código Orgánico de la Función Judicial, señala en su parte pertinente: ?Facultades jurisdiccionales de las juezas y jueces.- Es facultad esencial de las juezas y jueces ejercer las atribuciones jurisdiccionales de acuerdo con la Constitución, los instrumentos internacionales de derechos humanos y las leyes; por lo tanto deben: (?) 4. Motivar debidamente sus resoluciones. No habrá motivación si en la resolución no se enuncian las normas o principios jurídicos en que se funda y no se explica la pertinencia de su aplicación a los antecedentes de hecho. Las resoluciones o fallos que no se encuentren debidamente motivados serán nulos?.

El Art. 108 número 8 ibídem, dispone: ?Infracciones graves.- A la servidora o al servidor de la Función Judicial se le podrá imponer sanción de suspensión, por las siguientes infracciones: (?) 8. No haber fundamentado debidamente sus actos administrativos, resoluciones o sentencias, según corresponda, o en general en la substanciacióny resolución de las causas, haber violado los derechos y garantías constitucionales en la forma prevista en los artículos 75, 76 y 77 de la Constitución de la República.

La reiteración de estas faltas por tres ocasiones en un período de un año, será motivo de destitución?.

 

Otras disposiciones legales sobre la motivación

Tenemos los artículos 275 al 302 del Código de Procedimiento Civil; y los artículos 306, 309, 312, 325.1, 328.1, 330, 336, 337, 344, 345, 352, 354, 358, 362, 367, 373, 380, 382, 427, 428 del Código de Procedimiento Penal, entre otras disposiciones.

¿Qué es la motivación de la sentencia?

La motivación de la sentencia constituye la parte medular donde el juzgador da las explicaciones que justifiquen el dispositivo del fallo, como es el producto de la construcción de la premisa menor y mayor del silogismo judicial y de la actividad de subsumir los hechos concretos en el supuesto abstracto de la norma, actividades intelectuales éstas que deben constar en el cuerpo de la decisión.

La sentencia debe estar motivada y ello se realiza a través de las argumentaciones de hecho y de derecho que explican las razones que tuvo el juzgador para acoger o no la pretensión.

En definitiva, la parte dispositiva del fallo debe ser el producto de una motivación donde se explique las razones de la actividad intelectual del juzgador para la construcción de las premisas y la determinación de la consecuencia jurídica.

Carnelutti, señala con sencillez: ?La motivación de la sentencia consiste en la construcción de un razonamiento suficiente, para que de los hechos que el juez percibe, un hombre sensato pueda sacar la última conclusión contenida en la parte dispositiva(?)la motivación está impuesta para que muestre el juez que ha razonado?; y en nuestro ordenamiento jurídico una resolución no se motiva con la simple interpretación del derecho, pues la misma actualmente, es un proceso mental que exterioriza un proceso intelectivo, que impone al juez pronunciarse de alguna determinada manera, conforme señalo en líneas posteriores.

Sobre la argumentación, el maestro Manuel Atienza, señala que tiene tres cuestiones fundamentales que plantearse,  que son:

a)        Cómo analizar una argumentación;

b)        Cómo evaluarla;

c)         Cómo argumentarla.

Al respecto, el maestro citado, señala: ?Para dar cuenta adecuadamente de la dimensión argumentativa del derecho, habría que considerar (distinguir, para luego integrar en una teoría compleja) los componentes formales, materiales y pragmáticos (dialécticos y retóricos) que existe en toda argumentación. A partir de ahí  -esa era mi pretensión-  se estaba en condiciones de poder afrontar las tres grandes preguntas que plantea ese enfoque del derecho: cómo analizar una argumentación jurídica, cómo evaluarla y cómo argumentarla en el derecho?.

Agrega con razón: ?Una argumentación es todo el conjunto de pasos, actos de lenguaje y enunciados que tienen lugar entre el planteamiento de una pregunta inicial (un problema), con que se abre la argumentación, y la respuesta a la misma (la solución ?argumentativa- del problema), que significa el cierre de la argumentación. Básicamente consiste en un conjunto de argumentos y de líneas argumentativas. Pero no todos los pasos de una argumentación no son argumentativos. No son aquellos que no requieren de ninguna razón para ser dados (?)?.

Termina señalando: ?Un argumento es una razón (formulada por medio de un enunciado) a favor o en contra de una determinada tesis  (expresada esta última también en forma de un enunciado). Consta por tanto, de tres elementos: la razón (la premisa), la tesis,( la conclusión) y la vinculación  -el ser una razón a favor o en contra- que se establece entre ambos (la inferencia). Las razones (los argumentos en sentido estricto), pueden ser más o menos complejas (?), finalmente una línea argumentativa es un conjunto de argumentos orientados en un mismo sentido; a defender una tesis o a atacarla?, en su obra La Argumentación Jurídica, pone un ejemplo de argumentación en materia penal, que debe ser de la siguiente manera:

1.            Quien comete un asesinato debe ser condenado con la pena de reclusión mayor;

2.            Quien mata a otro alevosamente, comete asesinato;

3.            Quien se aprovecha de la indefensión o buena fe de otro, actúa alevosamente;

4.            Quien mata a una persona mientras está dormida, se aprovecha de su estado de indefensión

5.            X mató a Y, mientras éste último dormía;

6.            Por lo tanto a X se le debe imponer la pena de reclusión  mayor.

De todo lo anotado se desprende, que la motivación de la sentencia constituye la parte medular donde el juzgador da las explicaciones que justifiquen el dispositivo del fallo, como es el producto de la construcción de la premisa menor y mayor del silogismo judicial y de la utilidad de subsumir los hechos concretos en el supuesto abstracto de la norma, actividades intelectuales éstas que deben constar en el cuerpo de la decisión.

De tal modo, para cumplir lo dispuesto en el Art. 76 No. 7 letra l) de la Constitución de la República, la sentencia debe estar motivada, y ello se realiza a través de las argumentaciones de hecho y de derecho que explican las razones que tuvo el juzgador para acoger o no la pretensión.

En definitiva como dice la doctrina, el dispositivo del fallo debe ser el producto de una motivación, donde se explique las razones de la actividad intelectual del juzgador para la construcción de las premisas y la determinación de las consecuencias jurídicas.

Sobre la motivación, me permito sugerir la lectura obligada de la Gaceta Judicial Serie XVII No. 2, en un juicio civil de obra nueva, que sigue el doctor Marcelo Regalado en contra de Edgar Zurita y otra, en las páginas 360-370, en la cual la Primera Sala de lo Civil y Mercantil de la ex Corte Suprema de Justicia, conformada por los doctores Tito Cabezas, Santiago Andrade Ubidia y Galo Galarza Paz, hacen un estudio detallado sobre lo que es la motivación.

 

Importancia de la motivación

La sentencia antes mencionada, cuyo magistrado ponente, fue el distinguido jurista, el maestro señor Dr. Santiago Andrade Ubidia, se refiere a los siguientes puntos:

a)    La motivación como presupuesto del control casacional del razonamiento probatorio;

b)    La seguridad jurídica como control de la arbitrariedad de los jueces;

c)    La motivación como garantía de tutela judicial efectiva;

d)    La motivación como criterio diferenciador entre racionalidad y arbitrariedad;

e)    La motivación analizada desde dos perspectivas, que si bien son diferentes, responde a una misma realidad, apoyada en el principio de legalidad; esto es, con finalidad endo procesal y otra de carácter procesal.

En dicha sentencia se señala, que en definitiva el llamado control casacional de los hechos abarca dos aspectos muy distintos: por un lado la apreciación  de los mismos que el Tribunal Supremo respeta por entender que es el resultado de una percepción inmediata del juzgador de instancia, que no puede ser sustituido por otro tribunal que no vio ni oyó directamente; y en segundo lugar, el razonamiento inferencial que al no depender de la inmediación, puede ser controlado y sustituido por cualquier otro órgano judicial.

Debo señalar, que hay muchísimas sentencias del Supremo Tribunal de Justicia de España, en las que señala que el recurso de casación no es tercera instancia, por lo que no es factible valorar la prueba, ya que esto pertenece al juzgador de instancia, pero sin perjuicio de la facultad del tribunal de casación, de integrar el FACTUM.

Recalco, que si no se analiza con detenimiento esta sentencia, los operadores de justicia de nuestro país, no pueden entender lo que es la motivación como regla del debido proceso.

De lo anotado se desprende, que la motivación de la sentencia pronunciada en un juicio, no sólo hace a la garantía de la defensa en juicio, sino a la esencia de un régimen democrático, pues no puede privarse a los ciudadanos que viven en el país, de conocer las razones concretas que determinaron la resolución dictada por los órganos operadores de justicia. Con la doctrina de la arbitrariedad se tiende a resguardar la garantía de defensa en juicio y el debido proceso, exigiendo que las sentencias de los jueces sean fundadas y constituyan una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa.

 

¿Cómo debe ser la motivación de una resolución judicial?

El tratadista Gozaíni, señala: ?En la formación de la sentencia, primero se accede en buena parte a los esfuerzos de la jurisdicción. Lógica, inteligencia, psicología y voluntad, son los principales componentes que caracterizan el proceso mental de elaboración?, agrega: ?Que en consecuencia, los hechos se incorporan por las partes, las peticiones delinean el objeto procesal, y la congruencia es el límite fijado para evitar el exceso jurisdiccional?, recalca que la delimitación del tema decidendi, la fijan los litigantes y no le es posible al juez desviar por otros caminos el destino de las pretensiones trazadas; esto es los jueces a la hora de motivar deben realizar una completa justificación de la decisión adoptada. Estoy preparando un trabajo sobre la sentencia, la congruencia y la facultad-deber de los jueces de disponer pruebas de oficio para buscar la verdad.

De este modo, el motivar una resolución, es una exigencia constitucional y legal, además motivar es razonar sobre los fundamentos de la decisión, esto es  explicar a la sociedad de manera racional el porqué de las decisiones, pues sólo de esta manera se evita la arbitrariedad de los jueces y más operadores de justicia.

 

Legitimación de los jueces a través de la motivación

Kelsen y algunos otros autores, sostienen que la legitimidad judicial tiene su base en la independencia e imparcialidad de los jueces, y fundamentalmente estos se legitiman al momento de dictar sus resoluciones de manera motivada, esto es cumpliendo lo que disponen los artículos 76 número 7 letra l) de la Constitución de la República y 130 No. 4 del Código Orgánico de la Función Judicial; de tal modo que la Constitución refleja en mayor medida que la ley es del pueblo y los jueces por su independencia e imparcialidad son los guardianes naturales de la soberanía constitucional, que reside en el pueblo, pues hay que recordar que el Art. 167 de la Constitución de la República en concordancia con el Art. 1 del Código Orgánico de la Función Judicial, manifiesta: ?La potestad de administrar justicia emana del pueblo y se ejerce por los órganos de la Función Judicial y por los demás órganos y funciones establecidos en la Constitución?.

Motivación: ventajas y desventajas

Recalco que conforme señala el Art. 76 No. 7 letra l) de la Constitución de la República, es obligación de los poderes públicos motivar la resolución que afecte los derechos de las personas pues solo así la motivación permite observar el proceso de elaboración de la decisión, el análisis de los hechos, la crítica a la prueba y la aplicación del derecho, o sea que ello permitirá entonces enjuiciar el reparto efectuado por el juez ante el Superior.

El tratadista Jaime Guasp Delgado, señala como ventajas de la motivación, las siguientes:

a)    La satisfacción al máximo de las aspiraciones de las partes al darles a conocer las razones por las cuales se actúa o no las pretensiones.

b)    Se estimula la preocupación del juez, por el fundamento intrínseco del fallo, obligándolo a consultar, investigar o pensar en la mejor aplicación del derecho; y,

c)    Permite el avance de la jurisprudencia, y por lo tanto la unión en la interpretación de los textos legales.

El mismo autor señala, que entre las desventajas tenemos las siguientes:

1.    Disminuye el prestigio del juez y su autoridad, toda vez que al producir fallos ineficientes en su motivación, permite establecer la formación jurídica del juez y los méritos que el mismo tiene; y,

2.    La fundamentación dilata los juicios, sin embargo es preferible que el juez tenga oportunidad de pensar, meditar, etc., con alguna dilación del proceso, al que tome cualquier decisión poniendo en peligro la misma justicia.

 

Endo Procesal

Conforme señala el maestro Michele Tarufo, la finalidad de la motivación es tanto endo procesal como extra procesal.

?Desde el punto de vista endo procesal, la motivación trata de evitar la arbitrariedad, ofrece razones a las partes que participaron en el proceso y facilita el control de la actividad jurisdiccional al dotar de argumentos para los recursos.

Desde una perspectiva extra procesal, la motivación de las decisiones jurisdiccionales es una muestra de la responsabilidad del juez, que ofrece las explicaciones y razones de su decisión y cumple a su vez una tarea de pedagogía social, contribuyendo así a aumentar la confianza del ciudadano. Y sobre todo, la motivación señala la sumisión del juez a la Constitución y a la ley?.

Al respecto, el Tribunal Constitucional español, señala: ?Si bien la razón última que sustenta este deber de motivación, en tanto que obligación de exteriorizar el fundamento de la decisión, reside en la interdicción de la arbitrariedad y, por lo tanto, en la necesidad de evidenciar que el fallo de la resolución, no es un simple y arbitrario acto de voluntad del juzgador en ejercicio de un rechazable absolutismo judicial, sino una decisión razonada en términos de derecho?, y termina señalando Jorge Malem Seña: ?Pero todas estas funciones de la motivación, y otras más que pudieran surgir, no se podrían suplir si las decisiones judiciales no se expresan en un lenguaje inteligible, claro y preciso. A veces los jueces hacen gala de un estilo lingüístico enrevesado, barroco y confuso. La exigencia de que las sentencias sean concisas, claras y precisas, respondiendo a las reglas de la lengua ordinaria en la que se expresa, no tiene una finalidad estética, sino que es una exigencia constitucional?.

En resumen, la exigencia constitucional del Art. 76 No. 7 letra l) de la Constitución de la República señala que las decisiones judiciales han de ser motivadas y, esto implica que deben estar justificadas, esto es han de estar avaladas por razones y como dice la doctrina, afirmar que la justificación de una sentencia tomada como paradigma de una decisión jurisdiccional, debe estar justificada tanto interna como externamente, forma parte de una teoría del derecho y, ésta justificación externa la debe hacer desde un punto de vista normativo y fáctico, tal como señala Michele Taruffo, tanto desde el punto vista endo procesal como extraprocesal, obviamente aclaro una vez más que en la tarea de tomar decisiones jurisdiccionales motivadamente, los jueces no están exentos de cometer errores.

Incongruencia de la sentencia

Los principales errores que cometen los jueces al dictar una sentencia en forma incongruente, son errores de ultra petita, citra petita y extra petita.

En el caso de ultra petita, al considerar respecto al objeto de la causa, algo más de lo reclamado.

En el caso de citra petita, al considerar respecto al objeto de la causa algo menos de lo reclamado; y

Extra petita al considerar respecto de la causa, algo distinto de lo reclamado.

Apelación de la sentencia

En las sentencias dictadas por contravenciones, se señalaba que no había recurso alguno, quedando a salvo el ejercicio de la acción de indemnización de daños y perjuicios en contra del juez que la dictó; pero la frase ?no habrá recurso alguno? fue declara inconstitucional por parte de la Corte Constitucional, mediante Resolución publicada en el Suplemento del Registro Oficial No. 531 de 18 de febrero de 2009; de tal modo que si existe recurso de apelación de estas sentencias, toda vez que así lo garantiza el Art. 76 número 7, letra m) de la Constitución de la República, que dice: ? (?)  m) Recurrir el fallo o resolución en todos los procedimientos en los que se decida sobre sus derechos?, en concordancia con el Art. 8 Sección Segunda, letra h), de la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

Recordemos que instancia, es la etapa que arranca del planteamiento de una pretensión y se agota con la sentencia  o la resolución correspondiente, dice la Enciclopedia Jurídica Omeba.

Debo señalar que la Asamblea Nacional, o el Pleno de la Corte Nacional de Justicia o el Consejo de la Judicatura tienen que aclarar quien conoce este recurso de apelación, que en mi criterio personal debería ser el juez de garantías penales del correspondiente distrito vía sorteo, el mismo que debe resolver por el mérito de los autos, pues recordemos que cuando existe apelación se trata de volver a juzgar, esto es la parte que no está de acuerdo con la disposición emanada del juez de contravenciones, apela, es decir pide que se revea dicha medida y, para mayor garantía este proceso pasa a conocimiento de un juez de garantías  penales de la Corte Penal respectiva, el cual se pronuncia en última instancia.

Dr. José García Falconí

DOCENTE, FACULTAD DE JURISPRUDENCIA

CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES, UNIVERSIDAD

CENTRAL DEL ECUADOR

Correo: josegarciafalconi@gmail.com

 

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