Análisis de la Antijuridicidad Material

Lunes, 21 de diciembre de 2015

Análisis de la Antijuridicidad Material

 

Autor: Ab. José Sebastián Cornejo Aguiar. [1]

 

Concepciones

Para Zaffaroni entendida a veces ?como antisocialidad de la conducta, fue un concepto surgido al calor de la lucha entre el positivismo jurídico y el positivismo sociológico?. (Zaffaroni, Tratado de Derecho Penal Parte General II, 2000).

Para Von Liszt, el concepto de antijuridicidad material ?afirmaba que una acción es formalmente antijurídica como contravención a una norma estatal, a un mandate o a una prohibición de orden jurídico, en tanto que materialmente antijurídica consideraba a la acción como conducta socialmente dañosa (antisocial o también asocial)? (Von, 1921).

Mezger afirma que ?el contenido material del injusto de la acción típica y antijurídica es la lesión o puesta en peligro de un bien jurídico (del objeto de protección del objeto de ataque?. (MEZGER, 1955, pág. 398).

Para Conde Pumpido, la antijuridicidad material, exige además de una acción contraria al derecho positivo, la violación de algún orden superior de valoración de conductas, o la lesión de algún género de intereses considerados por la sociedad. (PUMPIDO, 1990, págs. 196-198).

Para Enrique Orts Berenguer y José L. González Cussac, se entiende por antijuridicidad material a ?la contradicción de un hecho con el interés social protegido por la norma (?)? (CUSSAC., 2004, pág. 106).

De todas estas definiciones, podemos delimitar, que la antijuridicidad material va en sentido de que implicaba una efectiva afectación del bien jurídico, para cuya determinación a veces no tiene el legislador otro camino que remitirse a pautas sociales de conducta.

Simplificando podríamos decir que la antijuridicidad material, es la conducta que tiene que causar un daño, mismo que se verifica en el daño causado al bien jurídico protegido, ya sea producto de una lesión o la puesta en peligro, de la siguiente manera:

Ø  Lesión: como aquella que se trata tanto del daño al objeto material como al bien Jurídico Ideal (Objeto Ideal).

Ejemplo: Objeto Material (Propiedad, Vida)

Objeto Ideal (El honor, Administración de Justicia).

Ø  Puesta en Peligro: Probabilidad de que un determinado bien jurídico protegido, puede ser lesionado aunque resulte que después esa lesión no se produzca.

Ejemplo: Falsificación.

De todo esto, podemos deducir que la antijuridicidad material, se entiende como algo obvio y usualmente expresado en otros términos, es la exigencia de lesividad.

En este sentido, es válido afirmar que la tipicidad de la conducta es un indicio de lesividad, que se termina de acreditar, solo en caso de que el permiso constitucional no prevalezca, esto es cuando se pueda afirmar que ha sido derogado por la prohibición, lo que ocurre cuando la conducta no se ejecuta en el contexto previsto por un permiso legal.

En donde se prefiere hacer mención a la materialidad, en el sentido de que implica una efectiva afectación del bien jurídico, para cuya determinación a veces no tiene el legislador otro camino que remitirse a pautas sociales de conducta.

Cabe mencionar, que la determinación, de la antijuridicidad material, de una conducta punible, se debe dejar a la aplicación de una prueba técnica, basada en tipos penales en blanco, que remiten a normas administrativas, es por ejemplo, que a fin de garantizar la antijuridicidad material, de un delito contra el medio ambiente, se lo podría realizar mediante la aplicación de una prueba, sobre la incidencia de la conducta del sujeto activo, debiéndose analizar, la lesividad de un delito a través de estructuras filosóficas abstractas, como es la verificación de la antijuridicidad material de una conducta punible, la misma que no significa que es suficiente para la atribución de responsabilidad penal a una persona, pues para ello es necesario, también analizar otros aspectos tales como el cumplimiento de los elementos de la conducta típica, la culpabilidad y la ausencia de causales de justificación.

En consecuencia, la teoría del delito se debe constituir como un sistema de filtros, que permita restringir los efectos negativos del ejercicio del poder punitivo; en otras palabras, consiste en una construcción teórica de la que los jueces se sirven para habilitar, en determinada cantidad y forma, la pretensión de ejercicio del poder punitivo.

Es por ello que la antijuridicidad constituye un filtro de suma importancia dentro de la teoría del delito para determinar la habilitación del ejercicio del poder punitivo en cada caso concreto.

Se dice además, que una acción es materialmente antijurídica cuando, habiendo transgredido una norma positiva, lesiona o pone en peligro un bien jurídico que el derecho quería proteger.

Quintero Olivares asevera que una acción ?es antijurídica en sentido material cuando, habiendo transgredido una norma positiva, lesiona o pone en peligro un bien jurídico que el Derecho quería proteger; y concluye con el señalamiento de que el concepto de antijuridicidad material se vincula directamente con la función y fin de la norma y no sólo con su pura realidad positiva, habida cuenta que la norma persigue un fin social y político criminal: la protección de bienes jurídicos? (OLIVARES, 2000, pág. 451).

Es por ello, que la antijuridicidad material significa, una conducta contraria a la sociedad y que, por ende, será conforme a la norma toda conducta que responda a los fines del orden público y la misma convivencia humana.

Sin embargo, este concepto, aunque supuso un gran paso, para la teoría de la antijuridicidad, adolecía de vaguedad y que podían existir casos en que lo antisocial carezca de importancia para el Derecho.

Además, que esta formulación en definitiva no aportaba nada nuevo, puesto que suponía la reviviscencia de la distinción entre derecho positivo y derecho natural, que implicaba la consideración de cuestiones extrajurídicas y diríamos de carácter sociológico.

Jorge Paladines, se refiere al principio fundamental de la antijuridicidad material, esto es el de lesividad; y asevera que a través de este principio se ?constitucionaliza la antijuridicidad penal, agregando que la tipificación de acciones o hechos que tengan relevancia en lo penal deben ser excepcionales, de manera que la libertad no se vea atentada permanentemente y que por ello, el contenido esencial de los bienes jurídicos será siempre limitar la posible arbitrariedad del poder punitivo?. (PALADINES, 2009, págs. 23-24).

Problemas de la antijuridicidad material:

1. Aquellos que versan sobre materias muy especializadas, como por ejemplo, las que incriminan delitos bancarios, fraudes, delitos fiscales, etc.

Respecto de ellos observa que, si bien las normas que las sustentan no pertenecen a la cultura del ciudadano corriente, se encuentran incorporadas, en cambio a las de quienes profesan las actividades a que se refieren, los cuales las han ido, recepcionando como parte de la preparación que se les ha dado para dedicarse a esas profesiones, y que en consecuencia integran la respectiva cultura especializada.

2. Leyes nuevas, que imponen prohibiciones y mandatos aún no asimilados por la cultura del hombre común.

Respecto a este postulado, lo que se hace es realizar una función creadora de cultura del derecho, pues la reiteración de la imposición coactiva de estos mandatos y prohibiciones por los jueces se convertirá, en integrantes del patrimonio normativo de la comunidad.

3. Leyes que no se aclimatan.

Debido a que se contrastan con los mandatos y prohibiciones latentes en el medio cultural.

4. Leyes de Policía.

Denominadas como derecho penal judicial y derecho penal administrativo. (MAYER, 2000, págs. 64-90).

Importancia de la Antijuridicidad Material:

1.- La antijuridicidad material del hecho, permite cuantificar el contenido del injusto, en virtud de llegar a determinar la pena, en atención al injusto.

2.- La ausencia de antijuridicidad material, permite fundamentar el efecto permisivo de las causas de justificación.

3.- La antijuridicidad material, cobra importancia en la apreciación del error de prohibición, en efecto de que el autor, no es consciente de la dañosidad social del hecho que se ejecuta.

4.- La apreciación de la antijuridicidad material es importante, en la relación entre autor y participe, o al concurso de delitos.

5.- La antijuridicidad material, debe detenerse sin más, cuando el hecho carece de antijuridicidad formal, es decir cuando no transgrede uno de los mandatos o prohibiciones del derecho positivo.



[1] Abogado, conferencista y escritor. Correo scor1719@hotmail.com

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