La igualdad de género, además de ser un derecho humano fundamental, es imprescindible para lograr sociedades pacíficas, con pleno potencial humano y capaces de desarrollarse de forma sostenible.
Hernán Muñoz analiza la politización de la justicia, iniciada por el Consejo de la Judicatura (Jalk). Sostiene que el nuevo reglamento para elegir jueces mantiene vicios y subjetividades para asegurar que el poder actual nombre a los nuevos.






