Una generación de abogados que habla el lenguaje de los tratados
Escuche el artículo

Autora: Phd.Carolina Fabara
Profesora de la asignatura Derecho de los Tratados Internacionales Universidad Espíritu Santo
Las voces recogidas en el aula virtual de la Universidad Espíritu Santo en la asignatura Derecho de los Tratados Internacionales muestran a una generación consciente de que los tratados internacionales son la arquitectura invisible que sostiene el comercio, la protección de derechos humanos, la regulación ambiental y la cooperación entre Estados. Cada estudiante, desde su propia experiencia y sensibilidad, insiste en una misma idea: sin comprensión profunda de los sujetos del derecho internacional, de sus fuentes y de los tratados, el ejercicio profesional del abogado queda incompleto.
La comprensión de los sujetos del derecho internacional
Para Gretta Ivette Armas Gómez, saber quiénes son los sujetos del derecho internacional —Estados, organizaciones internacionales y otros actores reconocidos— es el punto de partida para entender cómo se estructuran las relaciones jurídicas globales. Su reflexión subraya que identificar estos sujetos permite analizar críticamente las obligaciones asumidas por una nación y su impacto en derechos humanos, comercio y medio ambiente, reforzando la responsabilidad profesional del abogado:
Rubi Acara Lindao Camacho enfatiza que determinar quién tiene capacidad legal de obligarse en el plano internacional es una “necesidad jurídica de suma importancia”. Para ella, dominar los instrumentos internacionales habilita al abogado para activar mecanismos vinculantes y defender al Estado frente a agresiones, asegurando el cumplimiento de compromisos diplomáticos.
Allan Espinoza Macías vincula el conocimiento de los sujetos y fuentes del derecho internacional con la capacidad de identificar quién crea normas y quién está obligado a cumplirlas, tanto externa como internamente. Desde su perspectiva, este dominio conceptual es esencial para entender decisiones que afectan a comunidades indígenas y a la naturaleza, como la jurisprudencia interamericana sobre pueblos en aislamiento y el caso Yasuní.
John Jairo Arreaga Monserrate lleva la discusión a la vida cotidiana: entender quiénes son los sujetos del derecho internacional y las fuentes de las normas permite ver cómo acuerdos entre Estados impactan algo tan sencillo como comprar un producto en plataformas digitales. Su ejemplo muestra que el comercio transfronterizo descansa en tratados que regulan transporte, normas de importación y estándares de seguridad, acercando el derecho internacional a la experiencia diaria de cualquier ciudadano.
Tratados internacionales: columna vertebral de la cooperación
Mónica Soraya Mosquera Armijos sintetiza la importancia de los tratados como “principal herramienta jurídica” para que los Estados cooperen frente a desafíos que trascienden fronteras y generen seguridad jurídica en comercio, derechos humanos, medio ambiente y seguridad internacional. Para ella, instrumentos como el Acuerdo de París, el acuerdo comercial entre Ecuador y la Unión Europea, el Acuerdo de Escazú y la Convención Americana sobre Derechos Humanos ejemplifican cómo los tratados transforman, desde fuera, la legislación y políticas internas.
Raquel Elizabeth Balcázar Anazco señala que los tratados internacionales son la base de las relaciones entre Estados y otros actores, garantizando protección de derechos humanos, seguridad jurídica y cooperación. Su interés en la protección de pueblos indígenas en Ecuador muestra cómo estos instrumentos permiten armonizar normas, resolver conflictos y fortalecer el Estado de derecho desde una práctica profesional ética y comprometida con el desarrollo social.
Anahí Dahyana Flores Saltos insiste en que los tratados no son solo documentos entre Estados, sino herramientas para buscar soluciones a problemas comunes y asegurar el respeto de los derechos humanos. Para ella, conocer de dónde nacen las normas y cómo los tratados protegen personas, pueblos y Estados más allá de las fronteras permite asesorar mejor, defender derechos y construir una sociedad más justa donde el derecho sea instrumento de confianza y resolución pacífica de conflictos.
Melany Alejandra Moreno Verdezoto destaca el rol de los tratados como compromisos jurídicos que promueven cooperación, paz, protección de derechos humanos y solución pacífica de controversias. Subraya que identificar correctamente las fuentes del derecho internacional ofrece seguridad jurídica en la interpretación y aplicación de normas, y que dominar estos temas fortalece la capacidad de los futuros abogados para defender derechos y consolidar el Estado de derecho.
Edwin Armando Vinueza Ayala describe los tratados como reflejo del consentimiento de los Estados para asumir compromisos obligatorios que fomentan cooperación, solución pacífica de controversias y protección de derechos humanos. En un mundo interdependiente, advierte que dominar estos conceptos robustece el ejercicio profesional del abogado y contribuye a la defensa del Estado de derecho y del cumplimiento de obligaciones internacionales asumidas por el país.
Suyin Valentina García Amen vincula el conocimiento de los tratados con la capacidad de entender cómo se crean las normas que regulan relaciones entre Estados y otros actores de la comunidad internacional. Destaca que estos instrumentos tienen impacto directo en derechos humanos, comercio, medio ambiente y otros ámbitos que inciden en el ordenamiento jurídico interno, reforzando la responsabilidad y el criterio jurídico del abogado.
Piero Vera Santana subraya que conocer quiénes son los sujetos del derecho internacional permite identificar qué actores adquieren derechos y contraen obligaciones, así como el papel de Estados, organizaciones y personas en la cooperación, solución de controversias y protección de derechos globales. Para él, comprender las fuentes y el concepto de los tratados es indispensable para entender cómo se crean normas vinculantes en materias como comercio, derechos humanos, medio ambiente y seguridad internacional, y para interpretar responsablemente el ordenamiento jurídico en un mundo interconectado.
Carlos Luis Moreno Salazar insiste en que saber quiénes son los sujetos del derecho internacional es esencial para entender cómo se construyen relaciones jurídicas entre Estados, organizaciones y personas, especialmente en materia de derechos humanos y responsabilidad internacional. Considera que los tratados, junto con la costumbre y otras fuentes, tienen relevancia especial porque reflejan acuerdos formales que influyen directamente en legislación interna, política pública, cooperación y defensa de derechos de la ciudadanía, fortaleciendo la preparación académica y el uso del derecho como herramienta de justicia y desarrollo social.
Las fuentes del derecho internacional como brújula profesional
En varios mensajes aparece la misma preocupación: las fuentes del derecho internacional son la brújula que permite al abogado navegar en un orden jurídico complejo y múltiple. Tratados, costumbre, principios generales, jurisprudencia y doctrina no son categorías abstractas, sino fuentes reales de obligaciones y derechos que se reflejan en sentencias, reformas legales y decisiones de política pública.
Los estudiantes entienden que conocer estas fuentes significa comprender de dónde nace la fuerza obligatoria de las normas, cómo se interpretan en casos concretos y cómo se articulan con el derecho interno. Desde esa óptica, dominar las fuentes fortalece la capacidad del abogado para litigar, asesorar, negociar y proponer soluciones jurídicas innovadoras, utilizando con rigor instrumentos como la Convención de Viena, el principio pacta sunt servanda y la jurisprudencia de tribunales internacionales.
Hacia una nueva generación de abogados internacionales
Lo que une todos estos mensajes es una apuesta: construir una nueva generación de abogados que no vea el derecho internacional como un nicho, sino como parte central de su formación y de su responsabilidad profesional. Para estos estudiantes, estudiar sujetos, fuentes y tratados internacionales significa poder defender a comunidades indígenas, activar mecanismos de protección en instancias internacionales, regular con criterio el comercio global y aportar a la transición ecológica desde la perspectiva jurídica.
En su conjunto, sus reflexiones interpelan a facultades de derecho, colegios profesionales y tomadores de decisión: sin una formación sólida en derecho internacional, el país pierde capacidad de incidencia, de defensa y de transformación. Con ella, en cambio, los futuros abogados se convierten en puentes entre lo global y lo local, entre tratados y realidades concretas, usando el derecho como herramienta para la justicia, la cooperación y el desarrollo sostenible.
Este texto ha sido elaborado con los pensamientos de los estudiantes de la Universidad Espíritu Santo, modalidad virtual.





