La Antijuricidad

Lunes, 04 de julio de 2016

 

La Antijuricidad

 

Autor: Dr. Ricardo Cobo Castillo

 

En el mundo penal tenemos que establecer que el fenómeno llamado delito o infracción penal tiene que ser inexorablemente sancionado a quien lo transgrede e inexorablemente a través de un debido proceso constitucional y la norma penal y su procedimiento recopilado en el Código Orgánico Integral Penal, así como también debe ponerse sobre relieve si ha cumplido con las características y elementos necesarios para su ejecución o condena penal como son el establecimiento de una conducta típica, antijurídica y culpable como también se debe analizar si existe causas de justificación o causas de exclusión de antijuricidad, que es el tema al cual nos vamos a referir a continuación:

 

Definición y Concepciones

Antijuridicidad es pues, como conocimiento general en Derecho penal, uno de los elementos considerados por la teoría del delito  para la configuración del tipo penal o delito y se le define como aquel desvalor o desaprobación que posee un hecho dañoso o acto típico que es contrario a las normas del Derecho en general, es decir, se reprueba su accionar por estar contrario a las normas, las buenas costumbres y la sociedad, anteriormente y hoy en día de conformidad con el Código Orgánico Integral Penal constituye uno de los elementos constitutivos de la infracción penal y en definitiva es un requisito indispensable posterior a una conducta típica y previo definitivamente a la culpabilidad.

Para el diccionario Jurídico elemental del Dr. Guillermo Cabanellas ?ANTIJURICIDAD es el elemento esencial del delito, cuya fórmula es el valor que se concede al fin perseguido por la acción criminal en contradicción con aquel otro garantizado por el derecho?

En esta categoría dogmática de la antijuricidad estamos en la obligación jurídica de realizar el siguiente análisis en el campo penal.-

En cuanto a la antijuricidad formal (desvalor de la acción) y la antijuricidad material (desvalor de resultado) debemos tomar  siempre en consideración el acto o conducta típica en materia penal, así tenemos que para materializar efectivamente la culpabilidad de un tipo penal el procesado al no haber demostrado encontrarse beneficiado por ninguna causal de justificación (desvalor de la acción) como son el estado de necesidad o legítima defensa legalmente justificada y en igual forma al no haber probado que se ha actuado en cumplimiento de una orden legítima y expresa de autoridad competente, de conformidad con el caso que se exponga (diferentes tipos penales) y al haberse vulnerado el bien jurídico que la ley pretendió proteger, se configuran los presupuestos de esta categoría dogmática de la antijuricidad y en consecuencia siendo un elemento imprescindible en la infracción penal habría que analizar la culpabilidad como último elemento del delito o más bien la infracción penal en su total responsabilidad  del tipo penal como juicio de reproche.-

Ahora bien, nos encontramos frente al tema de la antijuricidad y para Eugenio Zaffaroni,  ?la antijuridicidad no surge del derecho penal sino de todo el orden jurídico, porque la antinormatividad puede ser neutralizada por un permiso que puede provenir de cualquier parte del derecho?.

 

Legítima Defensa

 

Para este tratadista del derecho penal y de conformidad con su concepción sobre la ANTIJURICIDAD como ejemplo diríamos representándonos: si mato a otra persona para defenderme, ya que este quiere asesinarme con arma blanca y resulta que lo mato en defensa propia forcejeando y valiéndome de un tubo de metal que en el hecho afortunadamente me encontré, entonces podemos indicar que existe: 1. (agresión actual e ilegítima); 2. (necesidad racional de la defensa), y, 3. (falta de provocación suficiente por mi parte ya que actué en defensa del derecho que es mi vida y que constituye el bien jurídico protegido).

 

Por lo tanto, existe una conducta y voluntad que se refleja en un acto o conducta típica pero que no va a ser antijurídica porque si bien es cierto que he matado no voy en contra de un orden jurídico, sino que he hecho uso de un permiso que se llama legítima defensa, cuando este permiso no existe, la conducta es antijurídica y cuando es típica y antijurídica estamos frente a lo que se llama el injusto penal y en consecuencia mi conducta o acto dañoso merece sanción penal lo cual me hace penalmente relevante.

 

Jiménez de Asúa señalaba que ?la antijuridicidad es lo contrario al Derecho?. Por tanto, añadía el maestro español, el hecho no basta que encaje descriptivamente en el tipo que la ley ha previsto, sino que se necesita que sea antijurídico, contrario al Derecho.

 

Tratamiento de la antijuricidad en el COIP

El libro primero del Código Orgánico Integral Penal de la Infracción Penal en su Art. 18 nos habla de la Infracción Penal y textualmente dice: ?Es la conducta típica, antijurídica y culpable cuya sanción se encuentra prevista en este Código?

El Art. 22 de COIP señala: ?Conductas penalmente relevantes.- ?Son penalmente relevantes las acciones u omisiones que ponen en peligro o producen resultados lesivos, descriptibles y demostrables.

No se podrá sancionar a una persona por cuestiones de identidad, peligrosidad o características personales?.-

En el caso, con respecto al tema, y, vale hacer énfasis, quien actué bajo las causas de exclusión de la antijuricidad  señaladas en el Art. 30 del COIP goza de eximencia de responsabilidad o más bien dicho carece de una conducta penalmente relevante, ya que le otorga libre acceso jurídicamente hablando a cometer un acto típico que tiene que ser justificado y que al actuar bajo causa de justificación le libera de culpabilidad.-

En la sección Segunda tenemos el Art. 29 del COIP que nos dice textualmente: ?Antijuricidad.- Para que la conducta penalmente relevante sea antijurídica deberá amenazar o lesionar, sin justa causa, un bien jurídico protegido por este código?.

Aquí  cabe, hacer una reflexión a manera de ratificación en el sentido de que se indica claramente ?deberá amenazar o lesionar, sin justa causa, un bien jurídico?.?, el subrayado es mío, cuando indica sin justa causa nos indica que no han existido causas de justificación o causas de exclusión de antijuricidad, por lo tanto el procesado de probarse y comprobarse los hechos  al cometer infracción penal ha puesto de relieve una conducta típica ya que SIN JUSTA CAUSA ha lesionado o amenazado un bien jurídico protegido, en consecuencia su conducta sería antijurídica y culpable. 

Es importante mencionar que los tipos penales como indica el COIP describen los elementos de las conductas penalmente relevantes, es decir, aquellas acciones imputables que ponen en peligro o producen resultados lesivos, descriptibles y demostrables.

 

Determinantes Subjetivos de la Antijuricidad

 

Como bien indicamos anteriormente la determinación de la antijuridicidad y de las causas de justificación ya nombradas  toman en cuenta las actitudes subjetivas y/o conducta del hechor en el intercrimenes (con el resultado de que el hombre que, por ejemplo, actúa sin saber que tenía derecho a cometer la acción típica en las circunstancias del caso, comete una acción antijurídica), es decir, una acción típica, por lo tanto, será también antijurídica si no interviene en favor del autor una causa o fundamento de justificación, y, si interviene será causa de exclusión de la antijuricidad.-

 

El maestro Edgardo Alberto Donna, al referirse a la teoría de la antijuridicidad indica ?que la tipicidad de una acción es, consecuentemente, un indicio o elemento de antijuridicidad,  porque aquélla señala la posibilidad que ésta debe verificarse si existe o no una causa o fundamento de justificación?.

 

Aquello demuestra en que de ratificarse que no existe causa alguna de justificación o exclusión de antijuricidad por parte del agente del delito, su conducta  se subsume a que lesiono y amenazo un bien jurídico protegido del tipo penal que se procesa y de ahí su responsabilidad penal que se subsume a la culpabilidad y que en consecuencia lo hace penalmente relevante.-

 

Por principio universal y ante la humanidad misma ningún delito o tipo penal puede quedar en la impunidad, porque este sería el cáncer que va agravándose día a día en la situación de la estabilidad de la sociedad misma  frente a las circunstancias del delincuente, pero debemos analizar profundamente los hechos y el intercrimines, pues si la conducta típica se encuentra justificada por estado de necesidad o legítima defensa o en cumplimiento de una orden legítima o deber legal, el agente haya cometido infracción penal si prueba que existieron causas de justificación o exclusión de la ANTIJURICIDAD, le exime de culpabilidad.- 

 

He ahí que el éxito de un juicio penal radica en una investigación seria y veraz, en donde el  (la) fiscal sin dilaciones y con profundo conocimiento de la cuestión procesal realice las pruebas concordantes y suficientes al esclarecimiento de los hechos con la intervención inmediata de peritos en la materia que el fiscal requiera a efectos de probar de ser el caso que la prueba y los elementos de prueba tiene un NEXO CAUSAL  entre la infracción y los procesados basados en hechos reales introducidos o que puedan ser introducidos en el juicio a través como indicó en medios de prueba y nunca en presunciones, en el caso, es importante ratificarse en lo expuesto, puesto que no se puede absolver a un delincuente  peor aún condenar a un inocente, digo esto cuando ha existido de por medio alguna acusa de justificación o exclusión de antijuricidad que pueda no ser bien investigada, para que su veredicto a más de ser justo se encuentre enmarcado bajo los canones de la Ley y el Derecho.

 

 

RICARDO COBO CASTILLO

Doctor en Jurisprudencia

Especialista en Derecho penal y Procesal Penal

 

Change password



Loading..