El Lavado de Activos
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Autora: Ximena Rodríguez Párraga
En el Ecuador actualmente enfrentamos una grave crisis de seguridad. Las organizaciones delictivas cada día son más grandes y violentas. Sus pugnas por el control dejan muertes y sufrimiento por doquier. Estos grupos delictivos tienen como principal propósito hacerse de dinero, de activos y de poder, y están dispuestos a todo para lograrlo: el narcotráfico, la trata de seres humanos, el sicariato, los secuestros, la extorsión (vacunas), la minería ilegal, etc. son algunos de los delitos en los que participan.
Los millones provenientes de actividades delictivas fácilmente podrían pagar la deuda externa el país, y aún sobraría. Pero tener tanto dinero sucio por su origen, no les permite hacerse de activos, ni vivir como magnates sin ser detectados por los organismos de control en el país. De allí que necesiten de un proceso para limpiarlo y evitar que este sea ligado con su ilícita fuente y que corra el riesgo de ser incautado o comisado.
Ese proceso para limpiar el dinero y darle apariencia de licitud, es lo que conocemos como lavado activos, y no es un proceso sencillo, por el contrario enfrenta riesgos para las organizaciones delictivas, por lo que cada vez es más sofisticado y silencioso.
¿Qué es el lavado de activos?
El lavado de activos o blanqueo de capitales es un delito en el que se busca disfrazar dinero obtenido de actividades ilegales, para que parezca que proviene de fuentes legítimas. Literalmente, es tomar dinero sucio y limpiarlo, pasándolo por una “lavandería financiera” hasta que sale impecable y listo para ser gastado en la economía formal sin levantar sospechas.
En el Ecuador se encuentra tipificado en el Art. 317 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), y contempla varias conductas, entre las principales tenemos:
El tener, adquirir, transferir, poseer, administrar, utilizar, mantener, resguardar, entregar, transportar, convertir o beneficiarse de cualquier manera, de activos de origen ilícito.
El ocultar, disimular o impedir la determinación real de la naturaleza, origen, procedencia o vinculación de activos de origen ilícito.
El prestar su nombre o el de la sociedad o empresa, de la que sea socio o accionista, para la comisión de lavado de activos.
El organizar, gestionar, asesorar, participar o financiar la comisión de lavado de activos.
El realizar, por sí mismo o por medio de terceros, operaciones y transacciones financieras o económicas, con el objetivo de dar apariencia de licitud a actividades de lavado de activos
El ingresar o sacar dinero de procedencia ilícita por los pasos y puentes del país.
El declarar valores de mercancías superiores a los reales, con el objetivo de dar apariencia de licitud a actividades de lavado de activos.
Las penas para este delito son de 5 a 7 años cuando el monto de activos objeto del delito es inferior a cien salarios; de 7 a 10 años cuando exista una asociación para delinquir; de 10 a 13 años cuando el monto de activos objeto del delito supere los cien salarios, se utilice el sistema financiero, de seguros o instituciones públicas; y, de 19 a 22 años cuando el monto de activos objeto del delito supere los 200 salarios, cuando presuponga la asociación para delinquir constituyendo sociedades o empresas, o utilizando las que ya están legalmente constituidas o cuando se utilizan instituciones públicas, cargos o dignidades públicas.
Además de las penas privativas de libertad, se castiga este delito con una multa equivalente al quíntuplo del valor de los activos objeto del delito y el comiso de los bienes o activos.
El delito de lavado de activos es un delito de carácter autónomo de los delitos fuente u origen de los activos ilícitos, ya sea que se hayan cometido en el país o en el exterior, ello implica que bastará prueba indiciaria para demostrar el origen ilícito de los activos objeto del delito, sin que se requiera sentencia condenatoria respecto a los delitos previos. Claro está que, Fiscalía no queda eximida e investigar los delitos previos.
El origen del “dinero sucio”
Las fuentes son variadas, así tenemos el narcotráfico, la corrupción (peculado, cohecho, concusión), trata de personas y tráfico de migrantes, minería ilegal, evasión tributaria, secuestro, extorsiones, entre otras.
¿Cómo funciona?
El lavado no ocurre en un solo paso. Los expertos y organismos internacionales como el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) identifican tres etapas críticas:
Colocación: Es la fase más compleja y arriesgada. Se introduce el efectivo sucio en el sistema financiero o económico. Es el punto donde el delincuente es más vulnerable porque maneja grandes volúmenes de dinero físico de procedencia injustificada.
Para este primer paso vamos a imaginar a una organización que se dedica al tráfico ilícito de sustancias estupefacientes, que ha obtenido producto del ilícito unos $ 200.000 en el mes. Ese dinero físico sucio no puede en un solo depósito ingresar al sistema financiero, pues eso activaría las alarmas en el banco y UAFE (Unidad de Análisis Financiero y Económico), por lo que la organización delictiva acude al “pitufeo” que implica que varias personas a las que se denomina “pitufos” realizan depósitos por valores que no superen el umbral de control, que actualmente para depósitos en efectivo es de $ 5000. Los “pitufos” acuden a diferentes sucursales bancarias, en diferentes fechas, de tal forma que al final de la semana el dinero está en el banco sin levantar sospechas, burlando el control.
Otra forma de colocación del dinero físico de origen ilícito es ingresar los capitales sucios en negocios en los que se maneja efectivo, como restaurantes, peluquerías, lavaderos de autos. Así el lavador hace uso de entidades financieras u otros medios para desligarse de grandes cantidades de dinero de origen ilícito. Este tipo de negocios sirven para el propósito del lavador porque el flujo de dinero en efectivo es alto, existe dificultad de auditar el inventario exacto, y los valores de los servicios son variables lo que da la oportunidad de “inflar los precios”.
Ahora imaginemos un restaurante, que normalmente tenía unos cincuenta clientes al día, y con ello unos ingresos de $ 1000 diarios. Una vez el dinero sucio ingresa a su negocio, siguen llegando los cincuenta clientes, pero cuando registra en su contabilidad las transacciones, señala que recibe 200 clientes al día, y sus ingresos ahora son de $ 5000 diarios, a esto se lo conoce como “mesas fantasma”. El dinero limpio del negocio se mezcla con el dinero sucio día a día; ese dinero lo bancariza al depositarlo en la cuenta empresarial del restaurante, y se presentan las declaraciones de impuestos infladas, sin que le preocupe al lavador pagar los impuestos del restaurante, pues es un costo dispuesto a correr para que el dinero sucio esté libre de sospechas.
Estratificación (u Ocultamiento): Es esta la fase más técnica, sofisticada del proceso de lavado. Se busca que ese dinero que entró al sistema financiero, no se pueda rastrear, no se pueda conocer su origen inicial. Para ello se mueve el dinero a través de transferencias electrónicas a múltiples cuentas, se compran activos en el extranjero o se invierte en criptomonedas. El objetivo es esconder entre esa maraña de transacciones el dinero. No se trata de gastarlo, sino de moverlo, cada movimiento es una capa (layer) para generar confusión al ente de control, y mientras más capas exista más difícil será seguir el rastro del dinero.
En esa maraña o laberinto que se construye para ocultar el dinero sucio, este se mueve a través de transferencias electrónicas a cuentas en paraísos fiscales (países con controles fiscales débiles o ausentes).
Siguiendo el ejemplo de las “mesas fantasmas”, ese dinero que ingresó a la cuenta empresarial del restaurante, es transferido a una empresa en Panamá que vende servicios de consultoría de software contable. De Panamá el dinero se mueve a otra cuenta en otro paraíso fiscal en Islas Caimán a nombre de otra empresa, y esta a su vez transfiere los activos a Luxemburgo. Son tantos los movimientos del dinero nacionales como internacionales, que las dificultades para rastrearlo son enormes.
Integración: Esta es la etapa final del ciclo en la que el dinero lavado o limpio se reincorpora a la economía formal, regresa al dueño original, después de todo ese complejo esquema de engaños, el dinero sucio proveniente de actividades criminales vuelva invisible, como la ganancia de una inversión inmobiliaria, la venta de un vehículo de lujo o el retorno de un préstamo empresarial. Ahora el lavador es un empresario, inversionista, emprendedor exitoso y puede usar el dinero libremente sin levantar sospechas, ya sea viviendo esa vida de opulencia por la que delinque, o para reinyectarlo en su actividad criminal.
Uno de los sectores de la economía en el que se evidencia más comúnmente la fase de integración, es el sector inmobiliario. Se suelen emplear las empresas fachada que operaron en la fase de estratificación comprando terrenos, para construir edificios, conjuntos habitacionales. Una vez terminada la construcción, los departamentos, casas, locales, se venden o se alquilan. Ese dinero que se recibe por la venta o alquiler ingresa como ganancias inmobiliarias legítimas.
Otra forma de lograr la integración de los capitales es a través del uso de bienes de alto valor, como vehículos de alta gama, que permitan mover mucho dinero en pocas transacciones. Así por ejemplo el lavador compra varios vehículos de alta gama a través de un préstamo otorgado por alguna de las empresas en la que es el dueño oculto (sobra decir que no pagará el crédito), y luego vende esos vehículos. Ese dinero que obtiene de la venta de los vehículos, que es una transacción comercial entre privados legítima, se integra limpio a la economía formal.
| Fase | Acción Principal | Objetivo |
| Colocación | Introducir efectivo al banco o negocios. | Deshacerse del dinero físico. |
| Estratificación | Transferencias, cripto, paraísos fiscales. | Borrar el rastro del origen. |
| Integración | Compra de bienes, inversiones, lujos. | Usar el dinero libremente. |
¿Por qué necesita el delincuente realizar todo este proceso para usar el dinero que producto de diferentes delitos ha obtenido?
Esta es una pregunta común, sobre todo cuando conocemos de la existencia de organizaciones criminales en Ecuador vinculadas a delitos como narcotráfico, trata de personas, minería ilegal a gran escala, secuestros, extorsiones (vacunas), asesinatos, etc. Para las bandas criminales como los Choneros, Lobos o Tiguerones, el dinero en efectivo es, irónicamente, tanto su mayor bendición como su mayor problema, pues no pueden simplemente gastarlo.
Pensemos en que después de estos ilícitos el dinero en efectivo llena habitaciones, es ahora un problema operativo, es demasiado efectivo y no lo pueden gastar directamente pues la Policía y la UAFE controlan, vigilan, sobre todo lo que se denomina “estilo de vida no justificado”, así por ejemplo si un individuo que no tiene un empleo formal ( no registra afiliaciones al IESS), ni actividad económica (no registra RUC, ni RISE), de repente compra una mansión, vehículos de lujo, esto activa alertas inmediatas, pues toda transacción por encima del umbral de $ 10.000 debe ser reportada obligatoriamente por los sujetos obligados. Sin el proceso de lavado, el delincuente no puede explicar de dónde salió el dinero, y corre riesgo de perderlo si es incautado y después comisado.
Si la policía allana una vivienda y encuentra la habitación llena de dinero en efectivo, este se presumirá ilícito y será incautado, se iniciará una investigación penal, y para recuperarlo se debe justificar su origen lícito, de tal forma que si no pasó por el proceso de lavado, es dinero que se queda incautado y puede ser comisado vía extinción de dominio.
De allí que el delincuente necesita que el dinero esté lavado e integrado, porque si no es extremadamente fácil de incautar, así el lavado actúa como un escudo jurídico.
Además las organizaciones criminales no solo buscan hacerse de dinero. Su objetivo es convertirse en estructuras de poder, y para lograr aquello, las habitaciones llenas de dinero no son suficientes, por lo que necesitan de activos reales. Esos activos no los pueden adquirir directamente con el dinero sucio, para ello requieren lavarlo.
Peligro de la Re-inversión: Círculo Vicioso del Crimen
Como hemos señalado en este artículo, una vez llegamos a la fase de integración, el delincuente puede usar el dinero, tanto para vivir con opulencia, como para reinvertirlo en actividades criminales, como comprar más armas, más drogas, financiar las redes de trata, de tal forma que estamos frente a un círculo vicioso del crimen.
Además, en esa búsqueda por convertirse en estructuras de poder lo infiltran, empleando el dinero lavado en financiamientos de campañas políticas, para procurarse impunidad.
La UAFE: Su rol frente al lavado de activos
La Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE) según consta en su portal oficial, es la entidad técnica responsable de la recopilación de información, realización de reportes, ejecución de las políticas y estrategias nacionales de prevención y erradicación del lavado de activos y financiamiento de delitos. Es decir es la encargada de vigilar que nuestro sistema económico no sea vulnerado.
Sobre la recopilación de información, es importante señalar que esta la obtienen de los sujetos obligados, como son los bancos, notarías, inmobiliarias, patios y empresas de vehículos, registros de propiedad, mercantiles, etc. Estos por mandato legal deben reportar a la UAFE toda transacción que se encuentre por encima del umbral y aquellas que tengan apariencia de inusuales e injustificadas.
Cuando la UAFE recibe de los sujetos obligados información que le lleva a determinar que existen operaciones inusuales, como por ejemplo que alguien sin actividad económica según el SRI, sin relación de dependencia según el IESS, sin mayores ingresos en las entidades financieras, de repente adquiere varios bienes inmuebles o vehículos de lujo, procede a elaborar un ROI, esto es el Reporte de Operaciones Inusuales y lo remite a la Fiscalía a fin de que se inicie la respectiva investigación penal.
¿Por qué nos debe preocupar a todos el lavado de activos?
El lavado de activos solo beneficia al delincuente, al crimen organizado, permite que se exacerbe la violencia criminal. No se trata de tener más dinero circulando y nada más, realmente constituye un peligro para nuestra sociedad. Pero no debemos verlo como algo muy lejano o ajeno a nosotros. A continuación se plantean algunos escenarios en los que el lavado de activos afecta al ciudadano y tal vez usted no lo había considerado:
Recuerde que en la fase de colocación usan negocios que funcionan, les “inyectan capital”. Estos negocios no tienen que ser rentables, solo deben funcionar para lavar el dinero, así que estos negocios pueden vender sus productos o servicios a precios muy bajos para captar clientes, generando una competencia desleal, por la que muchos negocios y emprendimientos se van a la quiebra.
Los lavadores compran activos, compran bienes, terrenos, luego se generan proyectos de construcción, grandes edificios, elegantes urbanizaciones privadas, los precios de venta son inflados, esto afecta al mercado de bienes raíces pues suben los precios artificialmente, y a los lavadores no les importa no vender sus edificios, pero al ciudadano se la hará muy difícil adquirir un bien inmueble.
Cuando el dinero sucio ha financiado campañas políticas, o se ha usado para comprar conciencias para procurarse impunidad, se genera un debilitamiento de la democracia y de las instituciones del Estado.
¿Qué podemos hacer los ciudadanos?
Los ciudadanos no solo podemos ser víctimas del lavado de activos, también podríamos estar facilitando su operación sin saberlo, por ello compartiremos algunas recomendaciones para evitarlo:
No preste su cuenta bancaria para que terceros reciban transferencias.
Dude del dinero fácil, si es demasiado alta la rentabilidad del negocio o inversión, es probable que sea una captación ilegal o lavado.
Exija las facturas de sus transacciones.
Si vende algún bien, exija que la transacción sea a través del sistema financiero, no acepte efectivo.
No preste su nombre para transacciones como compras de bienes, transferencias.
Finalmente, si como ciudadano observa esas conductas que hemos descrito en este artículo, u otras que sean inusuales, denúncielo. Los canales de denuncia son múltiples e inclusive anónimos. Lo importante es comprender que el lavado de activos fortalece a las mafias, mientras va minando nuestro futuro.




