ANÁLISIS DEL DELITO DE SICARIATO

Lunes, 28 de septiembre de 2015

 

ANÁLISIS DEL DELITO DE SICARIATO

 

Autor: Abg. José Sebastián Cornejo Aguiar.

 

 

La palabra ?sicario? tiene su origen en Roma, y procede de la palabra ?sica? que es una daga pequeña y fácil de esconder, que en la antigua Roma, se utilizaba para apuñalar a los enemigos políticos, por lo que ?sicario? significaba hombre daga.

 

En varios diccionarios el sicario es definido como un "asesino asalariado", término que al incluir el concepto de salario (esencial para la definición del crimen y la percepción del mismo), que remite a las relaciones de producción implícitas en el crimen, ya que el autor intelectual demanda un tipo específico de trabajo a ser realizado por el autor material contratado.

 

El Código Orgánico Integral Penal, en su  Art. 143, define este tipo penal, de la siguiente manera:

 

?La persona que mate a otra por precio, pago, recompensa, promesa remuneratoria u otra forma de beneficio, para sí o un tercero, será sancionada con pena privativa de libertad de veintidós a veintiséis años.

 

La misma pena será aplicable a la persona, que en forma directa o por intermediación, encargue u ordene el cometimiento de este ilícito.

Se entenderá que la infracción fue cometida en territorio y jurisdicción ecuatorianos cuando los actos de preparación, organización y planificación, sean realizados en el Ecuador, aun cuando su ejecución se consume en territorio de otro Estado.

 

La sola publicidad u oferta de sicariato será sancionada con pena privativa de libertad de cinco a siete años.?[1]

 

De este tipo penal, podemos entender, que el sicario es la persona, que da muerte por encargo, a cambio de una compensación económica y se construye generalmente sobre la base de un conjunto organizado de al menos cuatro personas: el contratante, el intermediario, el ejecutor y la víctima.

 

Es importante señalar que el sicario, es una persona que se dedica a realizar este tipo de acciones de manera continuada, no esporádica o accidentalmente.

 

Eso es justamente lo que lo diferencia de una persona que comete un crimen una única vez, aunque para la ley y la ética humana son ambos punibles de castigo y crítica.

 

De lo cual entendemos, que el sicario es la persona que por encargo de otra mata a una tercera, a cambio de un ofrecimiento, dependiendo del sujeto que va a realizar la ejecución, la víctima y los medios utilizados.

 

Generando un fenómeno económico donde se mercantiliza la muerte, en relación a los mercados, oferta y demanda que se desarrollan, cada uno de los cuales encierra un tipo específico de víctima y motivación del contratante.

 

Esto en virtud, de que el sicario es contratado para un ajuste de cuentas, por justicia por propia mano o acto de intimidación, que se realiza a cambio de una compensación económica previamente pactada.

 

El sicariato encierra un conjunto de relaciones sociales particulares donde operan cuatro actores identificables, que son:

 

1.- El contratante

 

Puede ser una persona aislada que busca solventar un problema causado ya sea por ejemplo por celos, odio, deudas, tierras, pero fuera del marco legal, es por eso que busca contratar  una organización delictiva formal o una informal, para que mate a una persona por precio, pago, recompensa, promesa remuneratoria u otra forma de beneficio.

 

Se entiende por contratante entonces, a cualquier persona que se involucra en un acuerdo y obtiene determinados servicios según las condiciones del acuerdo.

 

2.- El intermediario

 

Es el actor que opera como mediador entre el contratante y el victimario, es un personaje clave que hace invisible al sicario frente al contratante y viceversa, lo cual le da un poder muy grande pero también lo pone entre la espada y la pared por el nivel de conocimiento que tiene ante el contratante. Sin embargo, como estos dos actores se necesitan mutuamente hay una relación perversa de convivencia perpetua, pues el contratante se torna muy vulnerable si se salta la instancia de intermediación.

 

El intermediario, es la persona que media ente dos o más partes, para comerciar, la prestación de un servicio, en este caso el de dar muerte a una persona, previo la consolidación del negocio entre las partes, tanto el que contrata, como el que ejecuta.

 

3.- El sicario

 

Es el ejecutante final del objetivo de terminar con la vida de alguien; lo cual le hace altamente vulnerable por el riesgo que corre cuando comete el ilícito.

Se entiende, que es una persona que se dedica a cometer muertes a cambio de dinero, por eso suele decirse que un sicario es un asesino a sueldo o un asesino por encargo.

Los sicarios, por lo tanto, no matan por venganza personal, motivos religiosos, cuestiones políticas o en ocasión de robo, sino que lo hacen por la retribución económica, ya que obviamente, son sujetos que cometen delitos.

 

4.- La víctima

 

En este caso es una persona  que sufre un daño o perjuicio por culpa ajena o por una causa fortuita.

Cuando el daño es ocasionado por una persona, ésta recibe el nombre de victimario. Por ejemplo: En el caso de un asesinato, la victima sería el sujeto pasivo de la acción.

 

En un sentido más abstracto, también podríamos decir, que una persona puede ser víctima de sus propias acciones, lo cual ocurre especialmente en individuos que padecen ciertos trastornos de la personalidad.


Pero enfocándonos, al caso concreto del sicariato, podríamos entender, que dependiendo de la ?justicia? que quiera impartir el contratante, puede definirse en dos tipos: una vinculada al combatiente del crimen organizado, donde el perfil de la víctima depende del lugar en que se ubique dentro del mercado laboral, que puede ser por ejemplo juez, fiscal, policía, constituyendo por lo general un funcionario/a que se encuentra dentro del llamado ?orden público?; y la otra, puede ser cualquier persona que tenga un entredicho con otra. Es decir, que la víctima se define según la relación que tenga con el contratante y sus intereses.

 

Cabe mencionar, que con respecto a la invisibilidad del fenómeno del sicariato, este se construye bajo un conjunto de elementos simultáneos, dentro de los cuales sobresalen los siguientes:

 

1.- La definición de la violencia a través del concepto de delito.

 

2.- La criminalidad real, que se lee siempre a partir de eventos ex post (hechos delictivos) donde nunca aparecen las circunstancias que lo rodean. En el caso del sicariato los elementos circundantes son fundamentales para calificarlo

 

3.- Fuerzas interesadas en mantener el anonimato del sicariato, debido a que se usa la intimidación dentro de las instituciones, que manejan la ejecución de este tipo penal.[2]

 

A manera de conclusión, es necesario puntualizar, que el sicariato se ejecuta en un espacio donde el homicida saca supremacía sobre la víctima y pueda escapar sin ser identificado y menos aprendido.

 

Esto debido a que el sicario estudia los movimientos cotidianos de la víctima, para tomar la decisión de donde cometer el delito.

 

 

Abg. José Sebastián Cornejo Aguiar.

Correo: scor1719 @hotmail.com

 

 



[1] Código Orgánico Integral Penal.

[2] Briceño, Roberto (2008). Sociología de la violencia en América.

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