FORMAS
DE EXTINGUIR LAS OBLIGACIONES

Por la novación

Autor: Dres. Iván Torres Proaño y Cecilia Salazar
Sánchez

? Definición

Novación
significa nuevo, y según el artículo 1644 C.C., es la sustitución de una nueva
obligación a otra anterior, la cual queda, por lo tanto, extinguida.

? Clases

La
mayoría de autores, como Borda, indica que hay dos clases de novación, la
objetiva, por la cual cambia el objeto de la obligación pero los sujetos
permanecen los mismos; y, la subjetiva en la cual la cosa debida permanece
invariable y lo que cambia es el sujeto, ya sea el acreedor o el deudor[i].

Para
autores como Alessandri[ii], hay una subclasificación
de estas obligaciones, esto es, la objetiva puede ser por cambio de objeto y
causa; y la subjetiva, por cambio de acreedor o deudor.

Estas
clases de novaciones, están recogidas en nuestro artículo 1647 C.C., de tal
forma que el número 1, haría referencia a la novación objetiva, cuando indica
que operaría cuando se sustituye una nueva obligación a otra, sin que
intervenga nuevo acreedor o deudor; el número 2, se referiría a la novación subjetiva
por cambio de acreedor; y, el número 3, a la novación subjetiva por cambio de
deudor.

Novación objetiva por cambio de obligación

Es la
novación más común y consiste en el cambio de la prestación, hay un cambio en
el objeto mismo de la obligación, como cuando en vez de deber dinero, pactamos
que entregaré un bien.

Novación objetiva por cambio de causa

A decir
de Alessandri y Somarriva[iii], consiste en el cambio
de la fuente que dio origen a la obligación, así sostiene cuando un saldo de
compraventa, por ejemplo, es novado a un mutuo, de tal forma que las
consecuencias jurídicas del tratamiento que se le da a la obligación es
diferente.

Novación subjetiva por cambio de acreedor

Consiste
en que el acreedor sea sustituido por un tercero de tal forma que el deudor se
encuentra obligado con éste último y en tal virtud, el acreedor principal
desaparece del vínculo jurídico.

Los
requisitos para que opere este tipo de novación son: a) la voluntad del deudor
para obligarse con un tercero diferente del acreedor, debiendo indicar que este
es un requisito indispensable, que diferencia a esta figura con la cesión de
créditos o con la subrogación, pues en éstas poco importa la voluntad del
deudor, sin la cual, no hay novación; b) consentimiento del acreedor primitivo
de dejar la obligación a favor de un tercero desligándose del vínculo con el
deudor; y, c) consentimiento del nuevo acreedor.

Novación subjetiva por cambio de deudor

Contemplada
en el artículo 1651 C.C., consiste en la sustitución de un deudor por otro para
que opere la novación, siendo requisito a decir del artículo citado, la
voluntad expresa del acreedor de dar por libre al primitivo deudor.

Del
artículo mencionado, se desprende que es necesaria la voluntad del acreedor
para que opere la novación por sustitución del deudor. La segunda voluntad que
se requerirá entonces será la voluntad del nuevo deudor, pues no podría
obligarse sin su consentimiento (en este caso operaría una cesión de créditos
por ejemplo); pero lo que no se requiere para la novación, es la voluntad del
deudor primitivo. Esta última afirmación tiene su razón de ser, en que la
novación es a la final una forma de pago, y cualquiera puede pagar a nombre del
deudor, por lo tanto, poco importa la voluntad del deudor primitivo, pues el
nuevo deudor está pagando la deuda por él con la novación de la obligación. Alessandri
resume esta figura, y dice:

La novación por cambio del deudor puede
ser de dos clases:

1°) con
el consentimiento del primer deudor; y 2°) sin el consentimiento del primer
deudor. Cuando se hace con el consentimiento del primitivo deudor se llama
delegación; cuando se hace sin el consentimiento del primer deudor, se llama
expromisión[iv]

Aunque
el término expromisión no es utilizado en nuestro Código, sino es fruto de la
doctrina, el término delegación sí cuando en el inciso final del artículo 1647
C.C., dice: ?Esta tercera especie de novación puede efectuarse sin el
consentimiento del primer deudor. Cuando se efectúa con su consentimiento, el
segundo deudor se llama delegado del primero?.

Bajo
esta explicación toman sentido los artículos 1652 y siguientes que hablan de la
delegación.

? Requisitos


Existencia de una obligación anterior, condición necesaria para la
novación, misma que debe ser válida para que produzca los efectos jurídicos
propios, por lo tanto no es viable novar una obligación nula de nulidad
absoluta.


A esto se refiere el artículo 1646 C.C., cuando exige que para que sea
válida la novación es necesario que tanto la obligación primitiva como el
contrato de novación sean válidos, a lo menos naturalmente.


En virtud de lo dicho, las obligaciones viciadas de nulidad relativa o
absoluta no pueden ser novadas; mientras que las obligaciones naturales, sí.


El artículo 1649 C.C. permite que si la antigua obligación es pura, y la
nueva pende de una condición suspensiva, o si, por el contrario, la antigua
pende de una condición suspensiva, y la nueva es pura, no hay novación,
mientras está pendiente la condición; y si la condición llega a fallar, o si
antes de su cumplimiento se extingue la obligación antigua, no habrá novación.


Esta disposición tiene su fundamento en la naturaleza misma de la
obligación sujeta a condición suspensiva, pues mientras está se encuentra
pendiente nace un derecho imperfecto que precisamente se define con la
ocurrencia del hecho futuro e incierto.


Creación de una nueva obligación que deberá cumplir los requisitos de
validez de la condición antigua o primitiva.


Voluntad clara de sustituir una obligación por otra, de tal forma que no
quepa duda de que la intención de las partes fue la novación o sustitución de
una obligación por otra, así lo manda el artículo 1650 C.C., al exigir que para
que haya novación, es necesario que lo declaren las partes, o que aparezca
indudablemente que su intención ha sido novar, porque la nueva obligación
envuelve la extinción de la antigua.


La consecuencia jurídica de que esta voluntad no quede claramente
establecida, es que se mirarán las dos obligaciones como coexistentes, y valdrá
la obligación primitiva en todo aquello en que la posterior no se opusiere a
ella, subsistiendo en esa parte los privilegios y cauciones de la primera.


Otra consecuencia de no dejar en claro la novación, la encontramos en el
artículo 1651 C.C., por el cual la sustitución de un nuevo deudor a otro no
produce novación, si el acreedor no expresa su voluntad de dar por libre al
primitivo deudor. A falta de esta expresión, se entenderá que el tercero es
solamente diputado por el deudor para hacer el pago, o que dicho tercero se
obliga con él solidaria o subsidiariamente, según se deduzca del tenor o
espíritu del acto.


La novación deberá implicar un cambio esencial en la nueva obligación,
esto es, en el sujeto o en el objeto de la obligación, pues un cambio en un
elemento accidental no se entenderá como novación, a decir de Alessandri y
Somarriva[v].


Este criterio guarda conformidad con los siguientes artículos del Código
Civil que indica que algunos cambios en la obligación inicial no implican
novación, a saber:


Si el deudor no hace más que diputar una persona que haya de pagar por
él, o el acreedor una persona que haya de percibir por él, no hay novación,
porque la obligación se mantiene intacta, los diputados solo operan como meros
mandatarios de deudor y acreedor (artículo 1648 C.C.).


La mera reducción del plazo tampoco constituye novación por no ser parte
esencial de la obligación; pero no podrá reconvenirse a los deudores solidarios
o subsidiarios, sino cuando expire el plazo primitivamente estipulado (artículo
1666 C.C.).


El cambio del lugar de pago, tampoco es novación; por ende se mantienen
los privilegios, prendas e hipotecas de la obligación, y la responsabilidad de los
codeudores solidarios y subsidiarios, pero sin nuevo gravamen (artículo 1664
C.C.).


La mera ampliación del plazo de una deuda no constituye novación; pero
pone fin a la responsabilidad de los fiadores y extingue las prendas e
hipotecas constituidas sobre otros bienes que los del deudor; salvo que los
fiadores o los dueños de las cosas empeñadas o hipotecadas accedan expresamente
a la ampliación (artículo 1665 C.C.).


El añadir o quitar una especie, género o cantidad a la primera
obligación, hace que los codeudores subsidiarios y solidarios puedan ser
obligados hasta aquello en que ambas obligaciones convienen, peo no es novación
(artículo 1662 C.C)


Añadir una cláusula penal a una obligación primitiva puede no constituir
novación al tenor del artículo 1663 C.C., debiendo indicar que pueden darse
varias situaciones, esto es: si solo se aumenta una pena, y puedo exigir la
obligación principal más la pena, no hay novación; pero si es solo exigible la
pena, hay novación.


No hay novación en la subrogación, porque la obligación se mantiene en
las mismas condiciones iniciales, y por disposición expresa de la ley.


La capacidad y las facultades de novar son requisitos para que opere la
misma. Refuerza lo dicho el artículo 1645 C.C., cuando manda que el procurador
o mandatario no puede novar si no tiene especial facultad para ello, o no tiene
la libre administración de los negocios del comitente, o del negocio a que
pertenece la deuda.

? Efectos

El
efecto principal de la novación será extinguir una obligación, pues es una de
las formas de hacerlo, como lo veremos a continuación:

– El
artículo 1656 C.C., consagra uno de los efectos principales de la novación, esto
es, por ella se extinguen los intereses de la primera deuda, si no se expresa
lo contrario.

– Novada
la obligación, se entiende que el acreedor que ha dado por libre al deudor primitivo,
no tiene después acción contra él, aunque el nuevo deudor caiga en insolvencia;
a menos que en el contrato de novación se haya reservado este caso
expresamente, o que la insolvencia haya sido anterior, y pública o conocida del
deudor primitivo (artículo 1653 C.C.).

– Los
privilegios de la primera deuda se extinguen por la novación (artículo 1657
C.C.).

– Las
prendas e hipotecas de la obligación primitiva no pasan a la obligación
posterior, a menos que el acreedor y el deudor convengan expresamente en la
reserva89 (artículo 1658 C.C.).

– La
reserva de las prendas e hipotecas de la obligación primitiva no vale, cuando
las cosas empeñadas o hipotecadas pertenecen a terceros, que no acceden
expresamente a la segunda obligación. Tampoco vale la reserva en lo que la segunda
obligación tenga de más que la primera. Si, por ejemplo, la primera deuda no
producía intereses, y la segunda los produjere, la hipoteca de la primera no se
extenderá a los intereses.

– La
novación extingue la obligación para los deudores solidarios y subsidiarios,
salvo que conforme al artículo 1667 C.C., el acreedor haya aceptado la novación
bajo la condición de que accediesen a ella los codeudores solidarios y
subsidiarios, pues en este caso, hay una condición suspensiva, que de
declararse fallida, se vuelve a la obligación primitiva.

Artículo publicado en el Libro
?De las Obligaciones y Contratos Civiles?.
Editorial Corporación de Estudios y Publicaciones



[i] Borda, Guillermo, Ob. Cit. página 341.

[ii] Alessandri.
Arturo, Teoría?, Ob. Cit., página 421.

[iii] Vodanovic,
Antonio, Ob. Cit., página
395.

[iv] Alessandri,
Arturo, Teoría?, Ob. Cit., página 428

[v] Vodanovic, Ob.
Cit. Página 388.