Disolución de la Sociedad Civil

Martes, 05 de enero de 2016

Disolución de la Sociedad Civil

 

 

Autor: Dr. Roberto Salgado Valdez

 

Implica un cercenamiento o limitación de los atributos, facultades y designios que la ley le reconoce y le permite en virtud de su constitución.  La vida jurídica de la Sociedad se prolonga, pero exclusivamente para la realización de operaciones pendientes.

 

La Sociedad puede disolverse:

 

·        De pleno derecho.- 

 

La Sociedad se disuelve por expiración del plazo o por el cumplimiento de la condición que se ha prefijado para que tenga fin (Artículo 2002 Código Civil).

 

Cumplimiento del plazo o condición a que se hubiere subordinado la existencia de la Sociedad  (Artículo 2002 Código Civil).

 

Los codeudores de la Sociedad no serán responsables de los actos que inicie durante la prórroga, si no hubieren accedido a ésta.

 

·        Voluntariamente.-

 

Podrá prorrogarse por consentimiento unánime de los socios, y con las mismas formalidades de la constitución primitiva. (Artículo 2002 Código Civil).

 

La Sociedad podrá expirar en cualquier tiempo por el consentimiento unánime de los socios (Artículo 2001 Código Civil).

 

·        Por fallo judicial.-

 

Cuando existiendo otro tipo de causas previstas en la propia ley o en el contrato social, debe solicitarse al Juez, probándose la existencia de esas causas, la disolución de la Sociedad.

 

Nuestro Código Civil contempla como causales de Disolución sujetas a un fallo judicial las siguientes:

 

a)    La Sociedad se ha constituido para un negocio completo y éste se ha realizado (Artículo 2003 Código Civil).   Si alicujus rei societas sit, et finis negotio impositus, finitur societas.  ?Establecida la Sociedad para alguna cosa y concluido el negocio, termina la sociedad?.  (Digesto.- Paulo: Libro XXVII, Título II, Ley 65).

 

            Pero si se ha prefijado un día cierto para que termine la Sociedad, y llegado ese día antes de finalizarse el negocio no se prorroga, se disuelve la Sociedad.

 

b)   Se destruyen los bienes sociales.  La extinción puede ser total o parcial (Artículo 2004 Código Civil).

 

            Si la extinción es parcial, continuará la Sociedad, salvo el derecho de los socios para exigir la disolución, si con la parte que queda no pudiere continuar útilmente y sin perjuicio de que si alguno de los socios falta, por su hecho o culpa, a la promesa de poner en común las cosas o la industria a que se ha obligado en el contrato, los otros tendrán derecho para dar por disuelta la Sociedad (Artículos 2004 y 2005 Código Civil).

 

            Si un socio ha aportado la propiedad de una cosa, subsiste la Sociedad aunque esta cosa perezca, a menos que sin ella no pueda continuar útilmente.

 

c)    La Sociedad es declarada en insolvencia (Artículo 2004 Código Civil).

 

d)   El hecho de que uno de los socios no haya cumplido con el aporte, siempre que incida dentro del capital para su fin social (Artículo 2005 Código Civil).

 

Si alguno de los socios falta, por su hecho o culpa, a la promesa de poner en común las cosas o la industria a que se ha obligado en el contrato, los otros tendrán derecho para dar por disuelta la Sociedad  (Artículo 2005 Código Civil).

 

e)    Destrucción del bien aportado en usufructo, siempre que el aportante no restituya el aporte (Artículo 2006 Código Civil).

 

Si solo se ha aportado el usufructo, la pérdida de la cosa fructuaria disuelve la Sociedad, a menos que el socio aportante la reponga a satisfacción de los consocios, o que éstos determinen continuar la Sociedad sin ella (Artículo 2006 Código Civil).

 

f)     Insolvencia o incapacidad de uno de los socios (Artículo 2010 Código Civil).

 

            Podrá, sin embargo, continuar la Sociedad con el incapaz o el fallido; y en tal caso el curador o los acreedores ejercerán sus derechos en las operaciones sociales (Artículo 2010 Código Civil).

 

            ?Declarada la incapacidad de uno de los socios puede continuar la Sociedad con el incapaz representado por el curador, aún cuando no se establece a quien corresponde decidir respecto de la extinción o de la continuación de la Sociedad.  Se estima que a los demás socios?.


?Declarada la insolvencia de uno de los socios, la Sociedad puede continuar con el  fallido representado por los acreedores.  Al respecto, la continuación o no de la Sociedad deberán resolver los demás socios?
   (Dr. Francisco J. Salgado, Curso de Derecho Civil, 1982, pág. 41).  (Las negrillas son nuestras).

 

g)   Muerte de uno de los socios.  En este caso, la Sociedad no se disuelve violentamente, sino que empieza a disolverse cuando el administrador conoce de la muerte.  Debe continuar con sus negocios hasta terminarlos  (Artículo 2007 Código Civil).

 

            Disuélvese la Sociedad por muerte de cualquiera de los socios, menos cuando, por disposición de la ley o por el acto constitutivo, haya de continuar entre los socios sobrevinientes con los herederos del difunto o sin ellos.

 

            Pero aún fuera de este caso, se entenderá continuar la Sociedad, mientras los socios administradores no reciban noticia de la muerte.

 

            Aún después de recibida por éstos la noticia, las operaciones iniciadas por el difunto, que no supongan una aptitud peculiar en éste, deberán  llevarse a cabo.

 

·        Excepciones:

 

Si se ha convenido que a pesar de la muerte de la Sociedad seguirá con sus herederos  (Artículo 2008 Código Civil).  La estipulación de continuar la Sociedad con los herederos del difunto se subentiende en las que se forman para el arrendamiento de un inmueble, o para el laboreo de minas y en las Anónimas (Artículo 2008 Código Civil).

 

Puede haberse convenido en que la Sociedad continúe con los socios restantes (Artículo 2009 Código Civil).  Los herederos del socio difunto que no hayan de entrar en Sociedad con los sobrevivientes, no podrán reclamar sino lo que tocare a su causante, según el estado de los negocios sociales al tiempo de saberse la muerte; y no participarán de los emolumentos o pérdidas posteriores, sino en cuanto fueren consecuencia de las operaciones que al tiempo de saberse la muerte estaban ya iniciadas.  Si la Sociedad ha de continuar con los herederos del difunto, tendrán derecho para entrar en ella todos, exceptuados solamente los que, por su edad o sexo o por otra calidad, hayan sido expresamente excluidos en la ley o en el contrato.  Fuera de este caso, los que no tengan la administración de sus bienes concurrirán a los actos sociales por medio de sus representantes legales (Artículo 2009 Código Civil).

 

El Código Civil dispone que tratándose de ciertas Sociedades, la muerte de un socio no disuelve la Sociedad  (Artículo 2007 Código Civil).  Disuélvese la Sociedad por la muerte de cualquiera de los socios, menos cuando, por disposición de la ley o por el acto constitutivo, haya de continuar entre los socios sobrevinientes con los herederos del difunto o sin ellos (Artículo 2007 Código Civil).

 

?Se discute sobre la obligatoriedad de los herederos de formar parte de la Sociedad habida cuenta de que no comprometen exclusivamente su haber hereditario, sino sus propios bienes.  Por ello, más bien se considera que existe un derecho para el heredero, lo que le permite abstenerse de continuar en la Sociedad como representante del causante? (Dr. Francisco J. Salgado, Curso de Derecho Civil, pág. 41).  (Las negrillas son nuestras).

 

h)   Renuncia de uno de los socios.  Esto es admisible:

 

En Sociedades constituidas para tiempo indeterminado (Artículo 2012 Código Civil).

 

La Sociedad puede expirar también por la renuncia de uno de los socios. Sin embargo, cuando la Sociedad se ha constituido por tiempo fijo, o para un negocio de duración limitada, no tendrá efecto la renuncia, si por el contrato de Sociedad no se hubiere dado la facultad de hacerla, o si no hubiere grave motivo como la inejecución de las obligaciones de otro socio (Artículo 2012 Código Civil).

 

Cuando la Sociedad ha perdido un administrador inteligente, o existe una enfermedad habitual del renunciante que le inhabilite para las funciones sociales (Artículo 2012 Código Civil). Es decir cuando existe la pérdida de un administrador inteligente que no puede reemplazarse entre los socios, enfermedad habitual del renunciante que le inhabilite para las funciones sociales, mal estado de sus negocios o por circunstancias imprevistas, u otros de igual importancia  (Artículo 2012 Código Civil).

 

·        Renuncia de mala fe o intempestiva del socio.- No vale la renuncia que se hace de mala fe o intempestivamente (Artículo 2016 Código Civil).

 

·        Renuncia intempestiva del socio.- Renuncia intempestivamente el socio que lo hace cuando su separación es perjudicial a los intereses sociales.  La Sociedad continuará entonces hasta la terminación de los negocios pendientes, en que fuere necesaria la cooperación del renunciante.

 

Aún cuando el socio tenga interés en retirarse, debe aguardar para ello un momento oportuno.

 

·        Renuncia de mala fe del socio.- Renuncia de mala fe el socio que lo hace por apropiarse una ganancia que debía pertenecer a la Sociedad.  En este caso podrán los socios obligarle a partir con ellos las utilidades del  negocio, o a soportar exclusivamente las pérdidas, si el negocio tuviere mal éxito.

 

Podrán, así mismo, excluirle de toda participación en los beneficios sociales, y obligarle a soportar su cuota en las pérdidas (Artículo 2015 Código Civil).

 

i)     Separación de hecho del socio.- Los efectos de la renuncia de mala fe son iguales que los que se aplican a la renuncia intempestiva (Artículo 2016 Código Civil).

 

Lo dicho anteriormente comprende al socio que de hecho, es decir sin renunciar, se retira de la Sociedad (Artículo 2017 Código Civil).

 

Cesión de derechos de un socio colectivo 

 

¿Puede un socio colectivo de una Sociedad Colectiva o Comanditaria ceder sus derechos en ella a un tercero?.  La respuesta es negativa, en principio, por cuanto ello significaría la modificación del contrato social de una Sociedad de personas.  Pero bien podría hacerlo si obtiene el consentimiento unánime de los demás socios.

 

Ahora bien, pero la salida del socio cedente significaría, entonces que quedaría libre de responsabilidad personal por los actos realizados por la Sociedad mientras estuvo de socio y que tal responsabilidad es asumida, retroactivamente, por el cesionario.  No es así.  Al contrario, como en la legislación ecuatoriana no existe el derecho sobre cesión de deudas  sino solo sobre créditos, el socio cedente se hace responsable de la extinción de los créditos, pero queda obligado para con los acreedores de la Sociedad por todo el pasivo social existente hasta el día en que se perfeccionó la cesión de derechos de socio (por supuesto, siempre que tal cesión haya sido unánimemente autorizada y se haya comprometido expresamente a ello).  Eso es lo jurídico, más aún cuando así lo manifiesta nuestro Código Civil en el artículo 1848. Lo mismo es aplicable a los socios colectivos en las Sociedades Comanditarias.  En este caso el nombre del socio cedente debe desaparecer de la razón social.

 

Disolución de la Sociedad oponible a terceros.-  El artículo 2018 del Código Civil nos indica que la disolución es oponible a terceros:

 

a)    Cuando la Sociedad ha terminado por finalización del plazo;

 

b)    Cuando ha sido puesta en conocimiento del público mediante una publicación en un periódico del Cantón, o por carteles fijados en tres parajes de los más frecuentados del mismo; y,

 

c)    Cuando se pruebe que el tercero conoció oportunamente, de cualquier manera, que la Sociedad se había disuelto.

 

Liquidación de la Sociedad Civil

 

Según el artículo 2019 del Código Civil:

 

Disuelta la Sociedad se procederá a la división de los objetos que componen su haber.

 

Las reglas relativas a la partición de los bienes hereditarios y a las obligaciones entre los coherederos se aplican a la división del caudal social y a las obligaciones entre los miembros de la Sociedad disuelta.  Existe un principio jurídico que indica: ?No se sabe si hay ganancia mientras no se liquida la Sociedad?.

 

Nulidad de la Sociedad Civil (Sociedad de hecho)

 

 En caso de nulidad de la Sociedad Civil, la misma ?no perjudica a las acciones que correspondan a terceros de buena fe contra todos y cada uno de los asociados, por las operaciones de la Sociedad si existiere de hecho?  nos dice el artículo 1962 del Código Civil.

 

Alessandri Rodríguez Besa, con respecto a la nulidad de una Sociedad nos dice con pleno acierto:

 

?? la nulidad de la sociedad solo tiene efecto entre los socios, debido a la naturaleza especial del contrato, que además de dar origen a una  persona jurídica distinta de los socios individualmente considerados, hace nacer numerosas obligaciones entre ella y terceros contratantes, que ha sido ajenos a la celebración del contrato de sociedad, pero que declararse la nulidad de éste, con todos sus efectos, quedarían gravemente perjudicados en sus intereses; por esta razón, la nulidad produce sus efectos únicamente entre los socios, subsistiendo aparentemente respecto de los terceros interesados por medio de la llamada ?sociedad de hecho???.  (La Nulidad y la Rescisión en el Derecho Civil Chileno, Tomo I, Ediar Editores Ltda., Santiago, Chile, página 281). (Las negrillas son nuestras).

 

Perfectamente relacionado con lo que señala Alessandri Besa, nuestro Código Civil, en su artículo 1962 establece: 

 

?La nulidad del contrato de Sociedad no perjudica a las acciones que corresponden a terceros de buena fe contra todos y cada uno de los asociados, por las operaciones de la Sociedad, si existiere de hecho?.

 

En consecuencia, los terceros de buena fe conservan todos sus derechos y el ejercicio de sus acciones contra la Sociedad como si existiera válidamente.  Pero el hecho cierto es que esos derechos y esas acciones se conservan, ellas sí existen, pero su ejercicio ya no es contra la Sociedad  -que no existe-  sino contra ?todos y cada uno de los asociados por las operaciones de la Sociedad  -como que ella existiera ?de hecho?-

 

No es el caso de los terceros de mala fe, ya que (entendiéndose por tales, a los que conocían del vicio de nulidad), para quienes rige el derecho común  -las reglas de la comunidad-  y solo contra la persona (sea socio o no) con quienes contrataron.  Dicho, en otras palabras, la nulidad de la Sociedad es oponible por los socios a los terceros de mala fe.  Por supuesto, la mala fe debe ser probada.

 

Los deudores de la Sociedad deberán cumplir, en cambio sus obligaciones ante la comunidad de socios.

 

 

 

Artículo publicado en el ?Tratado de Derecho Empresarial y Societario? Tomo I

 

 

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