Delitos penales que pueden cometer los médicos

Lunes, 19 de agosto de 2013

DELITOS PENALES QUE PUEDEN COMETER LOS MÉDICOS

Autor: Dr. José García Falconí

 

No olvidemos que el Art. 436 del Código Penal, dispone ?Los médicos (las negrillas son mías), boticarios, o cualquier persona que, por falta de precaución o de cuidado recetaren, despacharen o suministraren medicamentos que comprometan gravemente la salud, serán reprimidos con prisión de seis meses a un año, si hubieren causado enfermedad que parezca o fuera incurable, la prisión será de uno a tres años; y en caso de haber producido la muerte; la prisión será de tres a cinco años?.

El Art. 437 del Código Penal ibídem, señala ?Será reprimido con prisión de un mes a un año y multa de ocho a setenta y siete dólares de los Estrados Unidos de Norteamérica, el médico (las negrillas son mías), que prestare su nombre a quien no tiene título para ejercer su profesión?.

DIFERENCIAS ENTRE RESPONSABILIDAD CIVIL Y PENAL

Debo manifestar que por un daño causado la autoridad pública puede imponer una pena o una reparación a la víctima o las dos cosas. Las dos clases de responsabilidades pueden coincidir pero no identificarse.

Las diferencias resultan de la persona a quien se le puede demandar, de los móviles del resultado y del sujeto pasivo que puede ser la sociedad u otra persona, pero un mismo hecho puede ser penal o civil. La responsabilidad penal está definida en los artículos 32 y 33 del Código Penal y, en ella se analiza la personalidad del procesado; hay que recordar que el proceso penal debe servir a la realización de la justicia, agotando las posibilidades de lograr grados de certeza en las decisiones.

La responsabilidad civil, no analiza la personalidad del sujeto, ni la circunstancias de su obrar, sino su resultado; no atiende al perjuicio social, sino al daño privado y su reparación pues depende de la importancia del daño y no es una pena.

Hay que recordar, que el artículo 1453 del Código Civil ecuatoriano, señala las fuentes de las obligaciones; mientras que en el derecho penal se prevé la antijuridicidad formal, principio de la legalidad, que es fundamental en un Estado Democrático y de Derecho; análisis que lo hago con detalle en mi obra La Responsabilidad Médica.

CONCLUSIONES

Como bien lo señala la abogada Bárbara Vela Ramón, en la tesis antes mencionada: ?En los últimos años, las demandas por responsabilidad médica han aumentado considerablemente, éstas surgen ante el fracaso o la ruptura de la relación médico-paciente, más que por un daño o de un error médico injustificable. El modo en el que los pacientes perciben al médico y a su actuación en la actualidad es poco satisfactorio. Muchos de los pacientes han perdido la confianza en el tratamiento médico y, en el médico como profesional.

Muchos profesionales médicos perciben la reacción de los pacientes que son tratados por ellos como de desconfianza e incredulidad, muchas de las ocasiones el tratamiento médico le ofrece mejoría al paciente, sin embargo, en muchos casos no en la medida que el paciente desearía; la percepción del paciente en relación al médico, es de un profesional, técnico y capacitado en su área, sin embargo, falta el calor humano e interés por la persona tratada. Esto se manifiesta en el tiempo que el profesional le dedica al paciente en la consulta, la posibilidad que le presta de preguntar y solventar todas sus dudas, la comprensión del sufrimiento al que se ve aquejado, etc.

Las nuevas tendencias de la medicina y la cantidad de pacientes que demandan la atención  médica, se ha traducido en un proceso de deshumanización, así la relación médico-paciente notoriamente ha conducido al resquebrajamiento de la misma. Por lo que el profesional médico debe estar en capacidad científica y moral para poder tratar a sus pacientes, basado en la solidez humana y la comprensión?.

Agrega: ?Tiempo atrás, la relación entre el médico y el paciente era más directa, no existían más involucrados que ambos, ahora, existen cada vez más individuos que intervienen de una u otra manera en la atención médica, quitándole privacidad a la relación. La implementación cada vez mayor de la tecnología en el tratamiento médico y la fragmentación de la atención, obligan a que el paciente sea atendido por más de una persona (laboratorio, signos vitales, especialización, etc), esto, sumado a los cada vez mayores trámites administrativos que deben cumplirse para el tratamiento médico tanto en el sector privado como en el público, presente en mayor cantidad en este último incluso.

El aumento de los costos de la atención médica también han influido en el deterioro de la relación; el público en general entiende y acepta la necesidad del médico de obtener una ganancia económica por el servicio que presta, pero no justifica cuando los costos del servicio son demasiado elevados, o peor aún, cuando el único fin de la prestación del servicio médico es el lucro?.

Termina señalando: ?El fin del servicio médico y la razón fundamental en la que se basa la noble profesión de la medicina es la atención al paciente que requiere de los servicios de salud para aliviar el dolor que le aqueja, por tanto, si se desea que el paciente tenga total confianza en el médico y mejore la relación existente entre sí, es necesario mejorar la atención que cada médico le brinda al paciente de manera independiente, la comunicación y la actitud profesional y humana a la vez en relación al tratamiento y el ser humano.

El trato adecuado, la confianza, la comunicación, la información suficiente, el consentimiento informado, pero sobre todo el respeto de los derechos tanto del paciente como del médico, son claves para evitar la ruptura de la relación médico-paciente?.

Hay que recalcar que la responsabilidad es la capacidad de las personas de conocer y aceptar las consecuencias de sus actos, de manera consciente y voluntaria, así como la relación de causalidad, es decir las consecuencias que tendrá como parte de la relación del acto realizado y quién lo cometió. La responsabilidad es imputable a partir de la existencia de la libertad o voluntad y, de la conciencia de una obligación, es decir que, para que exista responsabilidad, el autor de un acto u omisión que haya producido afectación a un tercero debe haber actuado libre y voluntariamente, además debe haber estado consciente de lo que hacía.

Es menester señalar lo que dice la Dra. Consuelo Mercado de Roca, tratadista colombiana, sobre la negligencia médica y ética en el ejercicio de la medicina de Bolivia: ?La profesión médica, como ninguna otra es la que más está expuesta a sufrir accidentes, derivados de las diversas patologías que afectan al ser humano y los medios de que dispone para enfrentarlas en la mayor parte de los casos, el médico debe estar capacitado para resolverlos cuando ello es posible o aliviarlas en caso que la dolencia sea irreversible, debiendo prevenir al paciente o a su familia de esta contingencia. Hay que partir de la premisa de que la infalibilidad sólo es de Dios, y de su representante en la Tierra el Papá, en asuntos de dogmas del Cristianismo. Todos los demás seres humanos somos falibles, sin que signifique que, por esta consideración, vamos a soslayar nuestra responsabilidad. El trabajo médico es arduo, generalmente no reconocido cuando todo sale bien, pero si atrozmente juzgado en grupos profanos, si por desgracia el éxito no coronó el esfuerzo?.

El querido y respetado maestro y amigo Dr. Reinaldo Páez Z., en un artículo publicado en diario El Comercio de la ciudad de Quito, el 1 de agosto de 2013 cita las palabras del médico español Gregorio Marañón: ?La medicina es una ciencia inexacta. Lo que es porque está todavía en los comienzos de su evolución propiamente científica. Lo es, sobre todo, y lo será siempre porque,  aun cuando llegue el día en que conozcamos las causas de todas las enfermedades ?hoy en su mayor parte ignoradas-   y aun cuando lleguemos a saber el medio específico de combatir cada una de estas causas,  existirá siempre el factor reaccional del individuo enfermo, infinitamente variable e imposible de acomodar a previas normas;  y ese factor, ahora y siempre, convierte todo tratamiento, aun el más rigurosamente exacto, en un azar, cuyo margen de posibilidades de error se puede, a base de fuerza de estudio y de perspicacia disminuir, pero nunca eliminar?.

En otros países como en los Estados Unidos de América, se suscriben seguros de responsabilidad civil por los médicos, con el objeto de cubrir determinados riesgos, por los daños que podrían causarse a los particulares en el ejercicio de esta noble profesión, cuestión que sugiere la Ab. Bárbara Vela Román; más aún recordemos que el mayor empleador de médicos a escala nacional es el Ministerio de Salud, y de conformidad con lo que señala el Art. 11 No. 9 de la Constitución de la República, es el Estado ecuatoriano quien debe indemnizar por mal servicio público, en este caso en el campo de la salud.

 

Dr. José García Falconí

Profesor de la Facultad de Jurisprudencia

Universidad Central del Ecuador

 

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