SISTEMA DE REHABILITACIÓN SOCIAL

 

 

 “La prisión es el único lugar en el que el poder puede manifestarse en forma desnuda, en sus dimensiones más excesivas y justificarse como poder moral”:

 Michel Foucalt.

 

Autor: Dr. Augusto Durán Ponce.

 

Sistema

 Proviene del latín “sistema”, que significa conjunto o reunión armónica, coherente y ordenada de partes y estructuras relacionadas con sus componentes. Citemos como ejemplos: sistema económico, educativo, financiero, nervioso, político, respiratorio, solar.                   

Rehabilitación.

Esta palabra se compone de las siguientes raíces latinas: “re”, de nuevo, hacia atrás; “habilitar”, es la cualidad de ser capaz de cumplir una actividad o un trabajo determinado; y, el sufijo “ción”, acción y efecto.   

En consecuencia, rehabilitar es restituir a una persona a su condición anterior, a fin de que cuando se reintegre a la sociedad recuperando la libertad, cumpla eficazmente una función o un trabajo y disfrute plenamente de sus derechos.                             

 Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), rehabilitación es un proceso de duración limitada, con el objetivo de permitir que una persona con alguna deficiencia alcance un nivel físico, mental y/o social funcional óptimo, proporcionándole así los medios para modificar su propia vida.          

Social

Se refiere a las relaciones entre los seres humanos; lo relativo a la sociedad.     

 Sociedad es el conjunto de personas con una misma cultura, que conforman una comunidad y comparten a nivel comunitario.

Rehabilitación social

La vigente Constitución en su artículo 201 trata de la finalidad, prioridad, administración y directrices del Sistema de Rehabilitación Social.                                     

Finalidad

 Al tenor de este artículo “El sistema de rehabilitación social tendrá como finalidad la rehabilitación integral de las personas sentenciadas penalmente para reinsertarlas en la sociedad, así como la protección de las personas privadas de libertad y la garantía de sus derechos.

Sencillamente, la rehabilitación social tiene como finalidad crear estímulos para que los penados, entiendan que han cometido una acción reñida con los valores y principios que hacen posible una vida armónica y civilizada.

Su reacción positiva le permitirá corregir su comportamiento, readaptarse y reinsertarse con voluntad y conciencia a la sociedad.

Prioridad

 El inciso segundo del Artículo 201 fija como prioridad del sistema “el desarrollo de las capacidades de las personas sentenciadas penalmente para ejercer sus derechos y cumplir sus responsabilidades al recuperar su libertad”.   

Administración

 El artículo 202 preceptúa que “El sistema garantizará sus finalidades mediante un organismo técnico encargado de evaluar la eficacia de sus políticas, administrar los centros de privación de libertad y fijar los estándares de cumplimiento de los fines del sistema”.

Directrices

 El artículo 203 precisa que el sistema de rehabilitación social se regirá por las directrices aquí enumeradas.

Rehabilitación Social en Ecuador

Ecuador cuenta con sesenta y seis Centros de Rehabilitación Social.    

Características

Los denominados Centros de Rehabilitación Social se caracterizan por el hacinamiento, que se aproxima al 80%.  

La capacidad de los centros es para 25 mil personas, pero en la actualidad, aproximadamente, acogen a 38 mil privados de libertad, es decir existe sobre población.

Crisis

 La crisis del sistema penal y de la rehabilitación se refleja en realidades como las siguientes: extorsión; comida de mala calidad; deficiente iluminación; falta de atención médica oportuna; falta de camas y colchones; inseguridad; pésimas condiciones de vida; instalaciones sanitarias insuficientes; infraestructura deteriorada; insuficiente número de profesionales; inexistencia de cámaras de seguridad; no hay ayuda adecuada para la reinserción en la sociedad; tortura.                                  

En pocas palabras, el sistema penal ecuatoriano de rehabilitación se halla en crisis.                                   

La sociedad conoce que en los centros de rehabilitación social se cometen asesinatos, ingresan armas, bebidas alcohólicas, celulares y drogas.                 

Ante estos hechos, los especialistas aconsejan evaluar la situación del sistema penitenciario y ejecutar programas serios para alcanzar sus objetivos.                                  

Los derechos humanos consideran que toda persona es libre y, por lo tanto, resulta absurdo considerarla mala y llevarla a prisión y, más grave, conociendo la realidad de los centros de rehabilitación social.

El Derecho Penal tiene como su arma la pena, que sirve para castigar y provocar dolor y sufrimiento.

Francisco Carrara manifiesta que “…la insensata idea de que el derecho punitivo debe extirpar de la tierra todos los delitos, lleva a la ciencia penal a la idolatría del terror, y al pueblo a la fe en el verdugo”.

Louk Hulsman, ilustre docente de Derecho Penal y Criminología de la Universidad de Erasmus, Rotterdam, considera que el sistema penal no cumple sus funciones de prevenir la delincuencia ni lograr la resocialización y tampoco atiende las necesidades del pueblo y, más bien, causa sufrimiento innecesario, se halla desigualmente repartido y parece difícil de controlar.                    

Eugenio Raúl Zaffaroni, en la página 16 de su obra “En busca de las Penas Perdidas”, manifiesta lo siguiente: El dolor y la muerte que siembran nuestros sistemas penales están tan perdidos que el discurso jurídico penal no puede ocultar su desbaratamiento, valiéndose de su vetusto arsenal de valoraciones reiterativas; nos hallamos frente a un discurso que se desarma al más leve roce con la realidad”.

Derechos de las personas privadas de libertad

 El artículo 51 de la invocada Constitución de Montecristi reconoce los siguientes derechos de las personas privadas de libertad:

1) No ser sometidas a aislamiento como sanción disciplinaria;

2) La comunicación y visita de sus familiares y profesionales del derecho;

3) Declarar ante una autoridad judicial sobre el trato que haya recibido durante la privación de la libertad;

 4) Contar con los recursos humanos y materiales necesarios para garantizar su salud integral en los centros de privación de libertad;

 5) Atención de sus necesidades educativas, laborales, productivas, culturales, alimenticias y recreativas;

 6) Recibir un tratamiento preferente y especializado en el caso de las mujeres embarazadas y en período de lactancia, adolescentes y personas adultas mayores, enfermas o con discapacidad; y,

7) Contar con medidas de protección para las niñas, niños, adolescentes, personas con discapacidad y personas adultas mayores que estén bajo su cuidado y dependencia.                           

Defensoría del Pueblo

 El Artículo 215 de la citada Constitución en vigencia señala que la Defensoría del Pueblo tendrá como funciones la protección y tutela de los derechos de los habitantes del Ecuador y la defensa de los derechos de las ecuatorianas y ecuatorianos que estén fuera del país.

Al ser humano privado de la libertad no puede considerársele eliminado de la sociedad, ya que temporalmente se halla en un régimen especial, revisando su comportamiento y esperando preparar su regreso a la vida en libertad.                                                  Con tal propósito debe recibir entrenamientos en habilidades, control de la impulsividad, desarrollo de valores y principios, estrategias educativas, ayuda social y actividades sociales.                           

Ubicación de las personas privadas de libertad

 La Libertad constituye la capacidad de la conciencia para pensar y actuar según la voluntad de las personas. Es una facultad y un derecho de las personas para elegir su comportamiento en la sociedad; es la capacidad de ser libre.                      

A Philip Randdolph sostenía que “La libertad nunca es dada; se gana”. 

Según Voltaire “El hombre es libre en el momento en que desea”.    

El Artículo 693 del Código Orgánico Integral Penal dispone que las personas privadas de libertad cumplirán la pena privativa de libertad en uno de los centros de privación de libertad autorizados y dispuestos por Organismo Técnico, según la decisión judicial.         

Niveles de seguridad

El Artículo 694 del Código Orgánico Integral Penal señala los siguientes niveles de seguridad para la ubicación y tratamiento de las personas privadas de libertad:                            

-Máxima seguridad;

- Media seguridad;

-Mínima seguridad.               

Regímenes de rehabilitación social

El Código Orgánico Integral Penal establece los siguientes regímenes de rehabilitación social:           

Cerrado

El Artículo 697 del Código Orgánico Integral Penal indica que este régimen comprende el período de cumplimiento de la pena, que se inicia con el ingreso de la persona que ha recibido una sentencia privativa de libertad. 

Semiabierto

Es el proceso de rehabilitación social de la persona o del sentenciado que cumple con los requisitos y normas del sistema progresivo para desarrollar su actividad fuera del centro de ejecución de penas de manera controlada por el Organismo Técnico.             

 Puede disponerse el uso del brazalete electrónico: Artículo 698 del Código Orgánico Integral Penal.

 El Artículo 699 del mismo Código Orgánico Integral Penal, al referirse a este régimen, señala que es el período de rehabilitación para incluir o reinsertar a la persona privada de libertad en la que convive en su entorno social supervisada por el Organismo Técnico.                                              

Los requisitos que exige este régimen son: cumplir por lo menos el ochenta por ciento de la pena impuesta; y, cumplir actividades de inserción familiar, laboral, social y comunitaria.

Principios de tratamiento a la persona privada de libertad.  

 “El presidiario sabe perfectamente que es un prisionero, que es un réprobo, y conoce la distancia que le separa de sus superiores; pero ni estigmas ni cadenas le harán olvidar que es un hombre”:Fiódor Dostoyevski.

 Los principios de tratamiento a la persona privada de libertad son:                                                    

- Individualización. Para perfeccionar la personalidad del interno debe emplearse métodos médicos biológicos, sociales, pedagógicos, psicológicos y psiquiátricos.                                                       

- Constitucionalidad. Pone énfasis en el hecho de que el recluso no pierde su calidad de persona con capacidad de razonar y conserva sus derechos fundamentales.                                                          

- Judicialidad. La acción judicial tiene el propósito de salvaguardar los derechos e intereses de la persona y eliminar toda violación de la administración penitenciaria.                        

- Voluntariedad. Busca estudiar la personalidad de quien está privado de libertad, respetando su individualidad, teniendo presente el impacto que produce la imposición de la pena, evitando toda violación a la dignidad humana.                                   

El presidiario medita seriamente en la falta cometida. Siente la ausencia de su familia y, llega a un momento en el cual, se arrepiente, y aprecia el significado de la Libertad.                                                         

En lo profundo de su intimidad promete cambiar todo comportamiento negativo, para ser digno de la Libertad, vivir en armonía con sus semejantes y en paz con su conciencia.             

El “inquiero anacobero” Daniel Santos, exteriorizando su sentimiento, escribió: “Hay que haber estado preso para saber lo que vale la Libertad”. Según Concepción Arenal: “El hombre aislado se siente débil, y lo es”.

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