Lunes, 07 de noviembre de 2016

JUSTICIA DE MENORES

 

 

?La creación de la justicia especializada de menores;

la expedición de leyes, la creación de tribunales

 y servicios especializados para los menores de edad,

es el resultado de un movimiento humanitario

que pretende liberar a los niños del sistema penal?

                                                                                                           Federico Palomba.

 

AUTORES: DR. AUGUSTO DURÁN PONCE.

                    AB. STEPHANIE DURÁN MERA.   

 

I. ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA DE MENORES.

 

1. Simbología. La Justicia se representa por una dama vendada los ojos, sosteniendo una balanza y una espada. La venda en los ojos significa la imparcialidad para resolver cada caso; la balanza alude a la consideración objetiva de los argumentos de

las partes; y, la espada es la capacidad de coerción para imponer las decisiones.

 

2. Concepto. Los romanos consideraban que ?Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi?, es decir: ?Justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que le es suyo?.

Para Cicerón, ?La Justicia es el hábito del alma que observado en el interés común otorga a cada uno su dignidad?.

Rudolf Von Ihering afirma que ?El derecho no es sólo una idea lógica, sino una idea de fuerza: he ahí por qué la justicia, que sostiene en una mano una balanza donde pesa el derecho, sostiene en la otra la espada que sirve para hacerlo efectivo; se complementan recíprocamente; y el derecho no reina verdaderamente, más que en el caso en que la fuerza desplegada por la justicia para sostener la espada, iguale a la habilidad que emplea en manejar la balanza?.(La lucha por el derecho).

 

3. Diferencia. Mientras la Justicia de mayores está representada por una dama vendada los ojos, la Justicia de la minoridad no es vendada, porque tiene que contemplar la ternura de seres humanos en formación; aprender de su franqueza; admirar su genialidad; regocijarse de su sabia sencillez; sentir sus dolores; y, conmoverse ante la realidad.

 

4. Judicialización. 4.1. El último Código de Menores, de 7 de agosto de 1992, en su artículo 7 prescribía que los asuntos de menores no serán tratados como litigios, sino como problemas sociales y humanos.

4.2. El Código de la Niñez y Adolescencia judicializa los asuntos de menores, como el abandono; adopción; alimentos; colocación familiar; maltrato; menores infractores; patria potestad; protección a la maternidad; visitas; tenencia; y, tráfico de menores.

Por su naturaleza e importancia, estos temas no merecen ser tratados como juicios, sino conocidos y resueltos de manera administrativa y en forma sumaria.

El Título X del Código de la Niñez y la Adolescencia se refiere a ?La Administración de Justicia de la Niñez y la Adolescencia?.

Los artículos 306 y 310 de este Código consagran la responsabilidad de los adolescentes de las ciudades y de las comunidades indígenas.

 

II. IDEAS BÁSICAS.

 

1. Niñez y Adolescencia. El artículo 4 del Código de la Niñez y Adolescencia se refiere a los menores, que son todos los seres humanos que no cumplen dieciocho años de edad y, caprichosamente los divide en niñas, niños y adolescentes.

Al tenor de las disposición contenida en este artículo, ?Niña o niño es la persona que no ha cumplido doce años de edad. Adolescente es la persona de ambos sexos entre doce y dieciocho años de edad?.

Sencillamente, las niñas, niños y los adolescentes son menores de edad, porque no han alcanzado la edad adulta que fija la ley; por no tener discernimiento y estar incapacitados para realizar actos de la vida civil.

 

2. Culpabilidad. Es un elemento del delito; la conciencia de la antijuridicidad de la conducta; y, la condición de ser culpable.

Sólo es culpable quien tiene la capacidad intelectual y volitiva de ser imputable.

Según Luis Jiménez de Asúa, culpabilidad ?Es el conjunto de presupuestos que fundamentan la reprochabilidad personal de la conducta antijurídica?.

Giuseppe Maggiori afirma que ?El hombre no podrá ser llamado culpable si antes no es imputable, es decir, si no está en posesión de un mínimo de condiciones síquicas (y físicas) en virtud de las cuales puede atribuírsele el delito. La culpabilidad lleva implícito como ya vimos, un juicio de reprobación y castigo. El juicio de culpabilidad presupone, pues, un juicio de imputabilidad?. (Derecho Penal, volumen I, pág. 479).

La culpabilidad busca conocer si el autor de la conducta típica y antijurídica, que es imputable, obró  con conocimiento y voluntad.

3. Imputabilidad. La imputabilidad proviene del verbo ?imputar?, que equivale a atribuir a una persona la responsabilidad de un hecho reprochable. 

La imputabilidad, es la capacidad de entender y querer en el campo penal.

Es el conjunto de condiciones mínimas de salud y desarrollo mental del autor.

La imputabilidad es parte nuclear de la culpabilidad, es un concepto criminológico que refleja la facultad de obrar normalmente.

La imputabilidad es la regla y como toda regla tiene su excepción, la excepción de la imputabilidad es la inimputabilidad.

Los menores no son punibles por cuanto todavía no están en capacidad de comprender la criminalidad de su acto y conducir reflexivamente sus acciones por la insuficiencia de su desarrollo físico y mental.

 

Con su gran capacidad de síntesis, la imputabilidad es, para Beling, ?la capacidad de ser culpable?.

 

Imputable es la persona que tiene las condiciones mentales y físicas adecuadas para entender el daño causado. Lo opuesto es la inimputabilidad.

Bettiol, en la página 345, de su obra Derecho Penal,  considera que ?Las normas penales no pueden calificar comportamientos que no sean del hombre ni estados de hecho determinados por las fuerzas de la naturaleza. Es solo el hombre el que se pone en contacto con la norma penal?.

Giuseppe Maggiori sostiene que ?para llamar a un hombre a responder penalmente de una acción; fuera de la cualidad de hombre, requiere otra condición que es la imputabilidad?. (Derecho Penal, pág.478).

 

El mismo tratadista señala que la imputabilidad es ?la piedra angular de todo el derecho penal?, y la base del derecho punitivo y fruto de las condiciones de madurez y conciencia moral necesaria para considerar a una persona culpable de una acción y luego responsable de la misma. Sin imputabilidad no puede existir la reprobación propia de la culpabilidad y por eso la imputabilidad es el presupuesto de culpabilidad.(ibídem, Derecho Penal, pág.478).

Mezger sostiene que ?Es imputable quien posee al tiempo de la acción las propiedades personales exigibles para la imputación a título de culpabilidad?.

?La imputabilidad es la posibilidad condicionada por la salud mental y el desarrollo del autor, para obrar según el justo conocimiento del deber existente?, en palabras de Ernesto Mayer.

Jiménez de Asúa sostiene que ?la imputabilidad, como presupuesto de la culpabilidad es la capacidad de conocer y valorar el deber de respetar la norma y determinarse espontáneamente?. (Teoría  de Derecho Penal, Tomo V, pág.86).

 

4. Inimputabilidad. Es el aspecto negativo de la Imputabilidad. Se considera inimputable a la persona que no tiene  responsabilidad penal porque no puede comprender la ilicitud de un hecho punible.

La inimputabilidad es la circunstancia que exime a una persona de su responsabilidad y culpabilidad de sus actos, por lo que es necesario conocer si en la conducta típica y antijurídica existe la capacidad intelectual y la voluntad del agente activo.

 

4.1. Causas. Las causas de inimputabilidad son los motivos por los que no se atribuyen a una persona el acto típicamente antijurídico que ha cometido.

Entre las causas para declarar la inimputabilidad de una persona podrían mencionarse las siguientes: a) Minoría de edad, por la falta de desarrollo mental o intelectual completo. b) Enajenación mental, psicosis, oligofrenia y debilidad mental.

c) Alteraciones en la percepción, si las mismas son desde el nacimiento o la infancia; y, d) Trastorno mental transitorio, que es la perturbación de las facultades mentales, que sufre una persona por un tiempo corto.

 

5. Responsabilidad. Es una relación entre el sujeto y el Estado, por la cual el Estado declara que la persona obró culpablemente y es acreedora a las consecuencias previstas en la ley. Es la situación jurídica en la que se halla una persona imputable de rendir cuentas a la sociedad y al Estado, por el ilícito cometido.

La responsabilidad es un valor que se halla en la conciencia de la persona, que le permite administrar, analizar, reflexionar y valorar las consecuencias de sus actos, para asumir y responder de las mismas.

 

III. TEORIA DEL ABSURDO.

 

1. Problemas sociales.- Los asuntos de menores son problemas sociales, delicados, humanos y prácticos, que deben ser resueltos con ternura y no mediante juicios, como se contempla en el Código de la Niñez y la Adolescencia.

Para los autores del Código de la Niñez y la Adolescencia los menores son tratados como imputables.

 

2. Contradicción.- De la simple lectura de los artículos 305 y 306 del Código de la Niñez y la Adolescencia se comprueba el absurdo de quienes redactaron y aprobaron el mencionado cuerpo legal, consagrando la inimputabilidad de los adolescentes y, al mismo tiempo, la responsabilidad de los adolescentes.

 

El artículo 305 dice: ?Inimputabilidad de los adolescentes.- Los adolescentes son penalmente inimputables y, por tanto, no serán juzgados por jueces penales ordinarios ni se les aplicarán las sanciones previstas en las leyes penales?.

 

El artículo 306 dice: ?Responsabilidad de los adolescentes. Los adolescentes que cometan infracciones tipificadas en la ley penal estarán sujetos a medidas socio-educativas por su responsabilidad de acuerdo con los preceptos del presente Código?.

Luis Jiménez de Asúa sostiene que ?No es punible el que no haya podido comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones debido a insuficiencia de sus facultades, alteración morbosa, aunque sea transitoria, de las mismas o a una grave perturbación de la conciencia?.

 

3. Comentando este absurdo.- El respetado Maestro y Jurista, Señor Doctor Arturo Donoso, comenta de la siguiente manera este absurdo:

?Nadie ha logrado explicar cómo puede ser alguien inimputable y al mismo tiempo responder ante la Ley Penal con el nombre que le sea dada, con el  maquillaje que se le quiera poner. 

En definitiva es un juego de palabras que no soluciona el problema     fundamental: un menor debe responder ante la Ley Penal como un adulto o un menor debe quedar al margen de la Ley Penal.

No existen más que dos alternativas: buscar cambiar con términos las cosas para hacer que un menor resulte imputable, que no le llamemos inimputable, es manejar los términos y destruir todo el andamiaje de la teoría de la culpabilidad, partiendo de la propia responsabilidad?.

 

4. Los menores necesitan Amor. Efraín Torres Chávez, Maestro, Magistrado y Jurista dijo: ?El tratamiento punitivo del menor?no tiene razón de ser; o son psicópatas perversos que necesitan tratamiento de rehabilitación de conducta en centros de máxima seguridad y de los cuales saldrán, únicamente los que respondan positivamente a aquellos, o son menores irregulares susceptibles de reeducación con amparo, humanidad y, si fuese posible, con AMOR?.

 

Vale recordar el pensamiento de Lacan, para quien ?la sentencia de que la ley hace el pecado sigue siendo cierta?.

 

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