Infracción de Tránsito: Causales

Lunes, 15 de mayo de 2017

Infracción de Tránsito: Causales

 

Autor: Dr. Jorge Eduardo Alvarado. Mgs.

 

Para tener una idea clara del tema a tratarse, es necesario nuevamente referirnos al contenido del artículo 371 del Código Orgánico Integral Penal, que conceptúa a las infracciones de tránsito, así: ? Son infracciones de tránsito las acciones u omisiones culposas producidas en el ámbito del transporte y seguridad vial?.

Del contenido de este artículo podemos perfectamente concluir que las infracciones de tránsito tienen como característica el ser culposas y que tienen que ser producidas en el ámbito del transporte y seguridad vial.

Será una infracción de tránsito cuando esta se produzca en el ámbito del transporte, es decir, cuando han sido afectados personas y bienes que son movilizados en un medio de transporte de un lugar a otro utilizando el sistema vial nacional, terminales terrestres y centros de transferencia de pasajeros y carga en el territorio ecuatoriano.

Cuando se refiere a la seguridad vial, estarían comprendidos en este concepto las personas, los vehículos y hasta los animales, es decir, gozarán de atención preferente las personas con capacidades especiales, adultos mayores de 65 años de esas, mujeres embarazadas, niños y adolescentes.

En forma personal, sigo manteniendo que las causas de una infracción de tránsito se producen por:

a.       Negligencia;

b.      Impericia;

c.       Imprudencia;

d.      Exceso de velocidad;

e.      Conocimiento de las malas condiciones mecánicas del vehículo; e,

f.        Inobservancia de las Leyes, Reglamentos, Resoluciones y demás regulaciones de tránsito.

Negligencia.- El Dr. José García Falconí en su obra ?El juicio por accidentes de tránsito?, conceptúa la negligencia como: ?la desidia frente al cumplimiento exacto de los propios deberes por deficiencia de atención o de sensibilidad?. Luego manifiesta: ?en materia de tránsito se manifiesta en la obligación de cerciorarse del buen funcionamiento del vehículo, de  cuidar sus propias condiciones personales, etc.?

Este fenómeno que viene a ser sinónimo de irresponsabilidad es quizá una de las principales causas que ocasiona el accidente de tránsito, porque es el chofer el único responsable de la conducción del vehículo, es a él a quien se le atribuye todo cuanto sucede interna y externamente en el vehículo, por cuanto la Ley lo considera técnico en esta profesión. A él le corresponde chequear mecánicamente el automotor, lo que lo obliga a ser diligente, oportuno y exacto en el cumplimiento de su obligación; a él le corresponde verificar detenidamente el estado de la vía, su condición climática, con el fin de brindar protección para él mismo y para quienes dependen de él, sus pasajeros. Él es quien debe auto examinar su salud, su condición emocional. Solo ahí diremos que el conductor está en óptimas condiciones para conducir el automotor o vehículo.

No quisiéramos que existan profesionales que se caracterizan por la desidia en su responsabilidad de conducir vehículos a motor, por el contrario que existan profesionales del volante con el interés del servicio a la colectividad, con optimismo en la consecución del mejoramiento de su profesionalismo, que le permita asegurar el momento y su futuro, para ello deben dictarse leyes que protejan a este tipo de profesionalismos, porque en definitiva, aunque no lo creamos, son quienes mueven el desarrollo de nuestra Patria. Es tiempo que la Asamblea Nacional se preocupe por esta clase de profesionales, los ubique en la categoría que corresponda y brinde el escalafón profesional adecuado a los intereses de esta clase por lo ya expuesto. La operadora, empresa o cooperativa debe contar con el rol adecuado de profesionales del volante para que no se produzca la  improvisación. Inclusive la operadora, empresa, cooperativa o núcleo que asocia a un determinado número de choferes, debe ser su obligación, el contratar seguros por riesgos de trabajo, seguro de vida, etc., es decir, que brinde estímulos y protección a sus servidores, desterrando definitivamente la improvisación porque ello significa ?negligencia? con la protección de la empresa transportadora.

Debe tomarse muy en cuenta este reto que lo proponemos, lo que a más de brindar seguridad al conductor, directa o indirectamente, se está brindando seguridad a la colectividad, que en miles, se benefician de sus servicios en la movilización de un lugar a otro.

Recalcamos, el conductor es responsable del manejo adecuado, técnica y mecánicamente  del vehículo puesto a su conducción. Observará con una amplia óptica la condición física y geográfica de las calles o carreteras por donde lleve al vehículo; y, observará en forma prolija por la seguridad de los pasajeros que dependen de él; al momento que un ciudadano, ocupa los servicios de la transportación pública o privada, éste se somete a la protección y voluntad del chofer del vehículo. Por lo tanto, el conductor debe actuar con absoluta diligencia en todo este gran contexto que se pone a su disposición y su responsabilidad.

Es, el conductor quien tiene como responsabilidades primordiales:

a.       Revisar mecánicamente el vehículo;

b.      Oportuno y exacto en el cumplimiento de su obligación;

c.       Verificar detenidamente el estado de la vía: condición climática, con el fin de brindar protección para él mismo y para quienes dependen de él;

d.      Debe autoestimar su salud, su condición emocional, lo cual lo obliga a ser diligente;

e.      Desterrar definitivamente, el uso de licores y drogas, al momento de conducir un vehículo;

f.        Capacitación permanente en el conocimiento de la ley de la materia, reglamentos y más normas, que le permitan la ejecución adecuada de su profesión en el uso y manejo del vehículo a motor a su cargo y el trato correcto del usuario y peatón.

Le corresponde al sector público, los organismos de control y de ejecución, actuar con sentido diligente, emitiendo normas, reglamentos o resoluciones que vayan en beneficio del conductor profesional y no profesional, concediéndole:

a.       El escalafón de salarios que se preocupe de su real situación social y económica;

b.      Las Operadoras, cooperativas, compañías y empresas de transportación públicas o privadas, debe contar con un stock adecuado de los elementales servicios, para auxilio de pasajeros, tripulación y víctimas, a fin de brindar a la colectividad un servicio óptimo.

c.       Brindar los seguros necesarios para proteger la vida y la salud del conductor o conductores, tripulación, pasajeros, peatones y bienes.

d.      Renovar permanentemente el parque automotor en procura de brindar a la ciudadanía confianza en el uso del servicio de la transportación.

Imprudencia.- Es otra de las causas importantes que ocasiona una infracción de tránsito. Las Escuelas de Capacitación para choferes deben ser sobre todo organismo técnicos, en donde deben resaltarse, en forma extraordinaria, el reconocimiento del ser humano, quien por elemental principio, merece el respeto de todos quienes lo rodean, esta debe ser la norma que debe inculcarse al ciudadano que adquiere la profesión de chofer o conductor; y, asimismo, el mensaje, debe llegar hasta las escuelas de capacitación para la formación de choferes no profesionales, que la ley los reconoce.

Se dice que imprudencia es la falta de cuidado y de atención en la realización de sus actos, entonces, cuál es el acto del conductor. Es aquel que se relaciona directamente con su actividad  profesional, debe por lo tanto, revisar detenidamente el vehículo de su dirección; las calles y carreteras y, en fin por donde circula, evitando tomar direcciones imprudentes que desemboquen en actos no deseables. Debería ser el compromiso del conductor, si existe un deslave de tierra sobre una carretera o sobre la calzada de ésta, esperar pacientemente hasta cuando este imprevisto culmine o bien quienes hacen los equipos de mantenimiento de las vías  desalojen los materiales acumulados; esto se llama prudencia, esto se llama responsabilidad.

Tratadistas muy versados califican a la imprudencia como temeridad profesional. El profesional es un perito, es técnico y conocedor profundo de su trabajo, mal podrías entonces cometer  estos desfases profesionales que no son coherentes con el conocimiento adquirido.

Prudencia debe ser la norma para seguridad del propio conductor, más todavía de la colectividad, evitar el peligro y consecuentemente el accidente de tránsito.

Impericia.- El Código Orgánico Integral Penal, lo toma como agravante importante y lo sanciona enérgicamente a la persona que ha tomado la conducción de un vehículo sin estar legalmente habilitado ni autorizado para hacerlo, esto deriva, ya que todo chofer profesional o no profesional tiene que estar técnica y legalmente autorizado para conducir un vehículo a motor, de tracción humana o de tracción mecánica, facultad que solo le concede la Credencial de Conductor, documento que le otorga la capacidad de ser perito en la conducción de un vehículo.

La tecnificación del conductor radica precisamente en al norma del artículo invocado y en el contenido del artículo 96 de la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, que textualmente dispone:

?El titular de una licencia de conducir, podrá cambiar la categoría de su licencia, cumpliendo los requisitos que señale la Ley, el Reglamento, y demás disposiciones vigentes, siempre y cuando cumplan con los siguientes requisitos:

a.       Tener en vigencia, al menos 2 años, al licencia de conducir en la categoría inicial; y,

b.      Asistir, aprobar y obtener el título correspondiente que acredite su capacitación en al clase superior de vehículo que aspira conducir.

Es obligación del conductor profesional, obtener, permanentemente una mayor preparación técnica y profesional y ser merecedor a un grado más elevado para conseguir su ubicación de acuerdo a su conocimiento  y experiencia, si tomamos en cuenta que la credencial de manejo es de tipo a,b,c,d,e,f,g, según corresponda a las categorías:

1.       No profesionales

2.       Profesionales

3.       Especiales, que corresponde a la Licencia Internacional y Licencia de Conductor Andino

Conclusión

El cometimiento de una infracción por parte de un conductor empírico que notenga licencia para conducir, se lo juzga, ya como infractor de un delito de tránsito o ya como infractor de una contravención de Primera Clase, cuya pena será la privación de libertad de tres días, multa de un salario básico unificado del trabajador en general y reducción de diez puntos en su licencia de conducir.

Impericia será para nosotros el desconocimiento total de la conducción de un vehículo a motor, de tracción humana o tracción animal, no reconocido por institución alguna como persona profesional.

Concluyendo la impericia es la incapacidad técnica.

 

 

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