Colisión de derecho constitucionales

Lunes, 27 de mayo de 2013

COLISIÓN DE DOS DERECHOS CONSTITUCIONALES

altAutor: Dr. José García Falconí

En el caso de la Parábola del Portal del Belén, publicado en la edición del día de ayer, se planteó la colisión de dos derechos constitucionales, esto es, entre el derecho a la vida y el derecho a la propiedad.

Para resolver este punto de qué hacer cuando hay colisión de derechos constitucionales, la Corte Constitucional de transición señalaba que hay que tomar en cuenta que en ese momento es fundamental hacer una labor hermenéutica, esto es no sólo estudiar la constitucionalidad de la finalidad perseguida por la medida examinada, sino además estudiar si la resolución del derecho es proporcionada a la luz de la importancia del principio afectado; para ello el juez primero debe determinar si el trato diferente y la restricción de los derechos constitucionales son adecuados para lograr el fin perseguido, y, luego si son necesarios en el sentido de que no exista otro medio menos oneroso en términos de sacrificio y de otros principios constitucionales para alcanzar el fin perseguido;

y luego si son proporcionales estricto sensum, esto es que no se sacrifique valores y principios que tengan un mayor peso que el principal que se pretende satisfacer; de tal manera que el juez debe utilizar la hermenéutica jurídica en estos casos, especialmente para controlar los excesos de las actividades estatales.

¿CUANDO LA SENTENCIA ES ARBITRARIA?

El autor Alvarado  Velloso señala, que una sentencia es arbitraría, cuando:

 

a)    No decide acerca de cuestiones oportunamente planteadas;

b)    Decide acerca de cuestiones no planteadas;

c)    Contradice constancias del proceso;

d)    Incurren en autocontradicción;

e)    Pretende dejar sin efecto decisiones anteriores firmes;

f)     El juez se arroga el papel de legislador;

g)    Prescinde del texto legal sin dar razón plausible alguna;

h)   Aplica normas derogadas o aun no vigentes;

i)     Da como fundamentos algunas pautas de excesiva libertad;

j)      Prescinde de prueba decisiva;

k)    Invoca jurisprudencia inexistente;

l)     Incurre en excesos rituales manifiestos;

m)  Sustenta el fallo en afirmaciones dogmáticas;

n)   Sustenta el fallo con la sola apariencia de tal;

o)    Incurre en autocontradicción, etc.

 

¿QUIÉN ES EL JUEZ?

 

El juez dice Hernández Gil, es el sumo intérprete y realizador de la justicia, de tal manera que una decisión justa, tiene como presupuesto la idoneidad de quien ha de pronunciarla.

 

Para esto es menester:

 

a)    Una aplicación más rápida de la justicia, una adecuación instrumental de la misma, una clara conciencia social de las funciones jurisdiccionales; una sólida formación tanto jurídica como social de los que componemos la administración de justicia, por esta razón es necesario fortalecer a la escuela, a fin de que los operadores de justicia accedan al cargo con una adecuada formación jurídica y humana;

b)    Una judicatura vigorosa e inteligente, es requisito indispensable y consustancial para la existencia misma de una sociedad respetuosa del régimen del derecho;

c)    La independencia judicial debe ser asegurada mediante un sistema de garantías constitucionales y legales, que impidan cualquier interferencia o presión en el ejercicio de la función jurisdiccional;

d)    Los jueces y demás funcionarios judiciales deben ser seleccionados, teniendo en cuenta su capacidad y moralidad, sin presión de ninguna clase, y;

e)    Los jueces y demás operadores judiciales deben recibir una remuneración decorosa que los libre de presiones que provienen de la inseguridad económica muchas veces; esto es debe existir una remuneración que le permite vivir con dignidad?.

 

Recordemos que el derecho es un medio para un fin: que es la justicia; justicia entre los límites en las relaciones sociales; pues el orden jurídico es el que está regido y sujeto a un sistema de reglas del derecho; así el mantenimiento del orden y la paz social es el primer objeto del derecho.

 

Como juez que fui durante muchos años, siempre señalé que la función moral o papel del juez es intervenir en el caso y resolverlo, pues el juez actúa como representante de un interés común para ambas partes, ya a que ambas partes interesa que la actuación del juez se haga posible para cada causa, esto es un debido desenvolvimiento de voluntad en el ejercicio del derecho y a la vez una protección de sus respectivos intereses a que la decisión jurídica sea justa, ya que el juez representa a toda la sociedad en su amplia dimensión y la justicia no puede lograrse sin el supuesto precio de su orden y paz social que ha de establecerse y mantenerse.

 

CLASES DE JUECES

A mis estudiantes de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Central del Ecuador les manifiesto que cuando tratamos de estos temas, como también lo hace Alejandro Nieto en su Parábola del Portal de Belén, hay que tener en cuenta lo siguiente:

a)    A raíz de la vigencia de la Constitución de la República y del Código Orgánico de la Función Judicial, los jueces tienen un papel fundamental que cumplir en el proceso de cambio que vive el país, pues tienen el deber de contribuir a afianzar la confianza de los ciudadanos en la justicia, defendiendo los derechos de las personas, pues la principal característica del Estado constitucional de derechos y justicia, es el respeto a la dignidad del ser humano.

b)    La doctrina argentina señala que hay diez clases de jueces o mejor dicho diez modelos de jueces, que son:

  1. Aquel que considera las decisiones y sentencias como manifestación de la voluntad incuestionable del monarca soberano, o sea el juez medieval.
  2. El que considera el valor del pronunciamiento donde la premisa es convencer del sentido de justicia que las sentencias llevan, esto es el juez salomónico que pide que ante todo se haga justicia en el caso concreto.
  3. El juez máquina formalista del siglo XIX, esto es como decía Montesquieu el juez boca muda de la ley.
  4. El juez humano o demasiado humano, porque asume que es un sujeto que va a decidir guiado por sus propios parámetros y que como tal no está sometido a ningún posible control.
  5. El juez científico-social, esto es un juez que sepa todo: economía, psicología, sociología y que además posea una sólida formación ética, para que actúe con responsabilidad en sus actos y conociendo sus consecuencias.
  6. El juez virtuoso, esto es el depositario por excelencia de la suprema virtud: la justicia.
  7. El juez prodigioso, como si fuera un juez Hércules, que conoce todas las circunstancias de los hechos que enjuicia, todas las normas aplicables, todas las normas de la moral social, todas las circunstancias sociales, políticas, etc., y así va a llegar a una definición correcta del caso que conoce.
  8. El juez político, esto es que tiene consciencia del carácter político de la actividad judicial, que crea derecho.
  9. El juez filósofo, esto es que los jueces sean una especie de filósofos sabios capaces de respaldar sus decisiones en la mejor teoría ética, en la mejor teoría política, etc.; y,
  10. El juez de engranaje, el cual considera que el progreso social es posible por cuanto todo el sistema global está articulado.

 

El tratadista Alvarado Velloso en su obra Debido proceso versus pruebas de oficio, señala: ?Lo que más me aflige del sistema oral es la posibilidad de que los jueces juzguen por la cara o la voz o el aspecto de los litigantes, cosa que he visto hacer en muchas ocasiones.

Para remarcar este aspecto, transcribo a continuación parte de un cuento del cronista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo, que relata un modo de juzgamiento en El Japón heroico y galante.

El magistrado Itakura Sihheidé tenía la costumbre de presidir su tribunal escondido detrás de un biombo (esto recuerda a los jueces sin rostro de Colombia, pero no tiene nada que ver con ellos) y de moler té con los dedos durante las audiencias.

¿Por qué haces eso? Preguntóle un día el daimio (señor feudal del lugar).

Y el buen juez le contestó: La razón que tengo para oír las causas sin ver a los acusados, es que hay en el mundo simpatías, y que ciertas caras inspiran confianza y otras no; y viéndolas estamos expuestos a creer que son palabras honradas las del que tiene rostro honrado, mientras no lo es la palabra del que tiene rostro antipático. Y tan cierto es esto que, antes de que abran la boca los testigos, ya pensamos con solo verlos; este es un malvado, este es un buen hombre. Pero luego, durante el proceso,  se descubre que muchos de los que nos causan mala impresión, son dignos de cariño y, al contrario, muchos de los que lucen agradables son de verdad inmundos. Por otra parte, yo sé que comparecer ante la Justicia  -aun cuando se es inocente-  resulta una cosa terrible. Hay personas que, viéndose frente al hombre que tiene su suerte en las manos, pierden toda la energía y son incapaces de defenderse y, así parecen culpables sin serlo.

El daimyo exclamó:

-       Muy bien. Pero ¿por qué te entretienes en moler el té?.

-       Por esto que voy a responder murmuró el juez. Y le dijo: Lo más indispensable para juzgar es no permitir a la emoción dominarnos. Un hombre de verdad bueno y no débil, no debe emocionarse nunca; pero yo no he logrado aún tanta perfección y, así, para asegurarme de que mi corazón está tranquilo, el medio que he encontrado es moler té. Cuando mi pecho está firme y tranquilo, mi mano también lo está, y el molino va suavemente y, así el té sale bien molido. Pero en cambio, cuando veo salir el té mal molido, me guardo de sentenciar?.

Termina Alvarado Velloso, señalando: ?No digo que este procedimiento sea bueno. Pero cuánta razón tiene el juez del relato sobre cómo engañan los rostros de los litigantes y la belleza de ciertos testigos (?)?.

Hay que recordar entre los Cuentos Jasídicos de Martín Buber, uno que se titula El malvado y el virtuoso, que dice lo siguiente: ?El rabí de Lublín dijo: ?Amo al hombre malvado que se sabe malvado, más que al virtuoso que se sabe virtuoso?. Pero en lo concerniente a los malvados que se consideran virtuosos, se ha dicho: ?No se arrepienten ni siquiera en el mundo del infierno. Porque piensan que los mandan al infierno para redimir las almas de otros?.

También la doctrina señala, que necesitamos: ?Jueces de Berlín?, esto es jueces que hagan justicia así se caigan los cielos y se derrumbe la tierra.

 

CONCLUSIONES

Hay que recordar que la interpretación judicial de la ley se la hace en cada sentencia que el juez pronuncia; recordando que según Joaquín Escriche, se entiende por juez, el que está revestido de la facultad de administrar justicia a los particulares, o sea de aplicar las leyes en los juicios civiles o en los criminales o así en unos como en otros; más aún el Art. 167 de la Constitución de la República señala ?La potestad de administrar justicia emana del pueblo, y se ejerce por los órganos de la Función Judicial, y por los demás órganos y funciones establecidos en la Constitución?; lo que guarda relación con el Art. 1 del Código Orgánico de la Función Judicial, que dice ?Función Judicial.- La potestad de administrar justicia emana del pueblo y se ejerce por los órganos de la Función Judicial?. Mientras que el Art.  178 de la Constitución de la República, señala cuales son los órganos jurisdiccionales, esto es los encargados de administrar justicia; que guarda relación con el Art. 38 del Código Orgánico de la Función Judicial, que establece como se encuentra conformada esta función.

Para terminar este comentario, puedo señalar que de conformidad con la Constitución de la República y el Código Orgánico de la Función Judicial, lo que el juez debe buscar en el proceso, es la búsqueda de la verdad y la realización de la justicia, pues dentro del proceso de cambio que vive el país tenemos un nuevo paradigma sobre la justicia, cuya misión sustancial es conservar y recuperar la paz social, garantizar la ética laica y social, como sustento del quehacer público y el ordenamiento jurídico y, lograr la plena eficacia y acatamiento del ordenamiento jurídico vigente, pues solo de esta manera lograremos obtener el acceso  gratuito a la justicia y a la tutela efectiva, imparcial y expedita de nuestros derechos e intereses, que es el anhelo de todo el pueblo ecuatoriano, al aprobar la nueva Constitución de la República el 28 de septiembre de 2010, la misma que se la publicó en el Registro Oficial No. 449 del 20 de octubre de 2010; y el Referéndum de 7 de mayo de 2011, recordando una vez más que la Constitución es una norma y como tal produce efectos, y ella es la base angular sobre la que reposa el ordenamiento jurídico del país.

Estimado lector, qué sentencia hubiera dictado en el caso denominado ?la Parábola del Portal de Belén?

Frase

 

Verdadera Justicia

 

Las palabras de las escrituras (Deuteronomio 16:20) ?Justicia, solo justicia has de buscar? fueron interpretadas del siguiente modo por el Rabí de Lublín: ?Cuando un hombre cree que es plenamente justo y que no necesita empeñarse más, la justicia no lo reconoce. Debéis buscar y buscar la justicia sin detenernos nunca y así, a vuestros propios ojos, seréis siempre como un niño recién nacido que no ha realizado aun absolutamente nada, pues esa es la verdadera justicia?.

 

 

Dr. José García Falconí

Docente, Facultad de Jurisprudencia,

Ciencias Políticas y Sociales, Universidad

Central del Ecuador

Correo: josegarciafalconi@gmail.com

 

 

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