ANÁLISIS DEL SISTEMA PENAL DESDE VARIAS OPTICAS.

Miércoles, 04 de mayo de 2016

ANÁLISIS DEL SISTEMA PENAL DESDE VARIAS OPTICAS.

 

Autor: Ab. José Sebastián Cornejo Aguiar.[1]

 

Dentro de un artículo denominado, ?La actualización doctrinaria en la Legislación Penal?, publicado en esta misma revista judicial, cuando me refería al imperativo categórico de la Constitución de la República del Ecuador, mencionaba que:

 ?la Constitución de un Estado Constitucional de Justicia y Derechos, debe tener un imperativo categórico y sin duda, lo tiene ya que asume entre otras cosas, un carácter plurinacional e intercultural del Estado respetando y garantizando la igualdad de derechos como podemos ver en el artículo 11 núm. 2 de la Constitución.?[2]

El mismo, que se refiere a que: ?Todas las personas son iguales y gozarán de los mismos derechos, deberes y oportunidades [?]?[3]

Es decir sin lugar a dudas, se proclama un pleno reconocimiento de los derechos, lo cual nos conlleva a una disyuntiva, pues con la aplicación del derecho penal, esos derechos se ven coartados, pero es lógico debido, a que la persona, que se ve inmersa en la aplicabilidad del poder punitivo del estado, ha transgredido bienes jurídicos protegidos, por lo que es necesario, realizar un estudio del sistema penal de la siguiente manera:

1.- Contextualización, del sistema penal aportada por Guillermo J. Yacobucci:

Si, partimos de la contextualización, del sistema penal aportada por Guillermo J. Yacobucci, en su obra ?La deslegitimación de la potestad penal?, podríamos decir que si bien es cierto el objeto de tutela penal implica un proceso sobre los bienes jurídicos, tanto así que la pena es el elemento definidor del derecho penal.[4]

Este elemento definidor por excelencia, lo que busca, de acuerdo a la mentalidad social, es privar de la libertad a los individuos que han transgredido bienes jurídicos protegidos, en virtud de que el encarcelamiento aparece como respuesta penal por excelencia.

Debido a que según menciona, además Ramiro Ávila Santamaría, en su obra titulada ?La prisión como problema global y la justicia como alternativa local. El Caso La Cocha?, haciendo un asimil entre el encierro del agua, con el encierro de millones de seres humanos[5], lo que nos está tratando de decir, es que dentro de nuestra concepción social el encierro, no nos parece un problema, sino más bien una necesidad y una solución, ya que la prisión es parte de nuestra cultura moderna.[6]

Esto en vista, de que el derecho penal tiene, aparentemente, una doble función contradictoria frente a los derechos de las personas, ya que por un lado, protege derechos y, por otro, los restringe.[7]

 Desde la perspectiva de la restricción de derechos, cuando la persona se encuentra en conflicto con la ley penal, y se verifica la comisión del acto ilícito, se justifica la aplicación de una sanción.

Siempre y cuando, el derecho penal determine los límites para no caer en la venganza privada, ni en la impunidad[8], concepto que se basa en la determinación de la finalidad de la pena, desde una concepción de carácter general, en la cual se manifiesta que la pena, no debe ser excesiva, ni demasiado endeble, ya que si lo es, no surte los efectos de la misma.

2.- Clasificación de las Penas:

Dentro de nuestro ordenamiento jurídico, específicamente, en el Art. 58 del Código Orgánico Integral Penal, se manifiesta, la clasificación de las penas, en ?[?] privativas y no privativas de libertad [?].?[9]

Dentro de lo cual cabe destacar, que las penas privativas de libertad tienen una duración de hasta cuarenta años[10], es decir nuestro poder punitivo, es sumamente riguroso, en cuanto a la determinación de las penas, a lo cual nos conlleva a plantearnos la siguiente pregunta ¿la aplicación de la pena, logra los fines de rehabilitación, reinserción y reeducación del individuo infractor?

Si la respuesta giraría solo desde la concepción de Thomas Mathiesen, aparentemente sería, que no en vista de que el determino a la prisión como un fiasco, que básicamente cumplía las siguientes funciones:

1.      Función purgatoria.- Como lugar para alojar y controlar a la población improductiva.

2.      Función consuntiva del poder.- Ya que los purgados, son ubicados en una situación estructural en la cual permanecen como personas improductivas.

3.      Función distractora.- Ya que las clases con poder en la sociedad cometen actos socialmente peligrosos, sin embargo los que son capturados son los delincuentes de las clases más bajas.

4.      Función simbólica.- Determinación de representación de la sanción.

5.      Función ejecutiva.- La cárcel es el tipo de sanción más visible.[11]

Es decir desde, esta concepción, nos muestra claramente la ineficacia de la cárcel, tanto así, que según este autor, esta debería abolirse.

Concepto, en el cual surgen varias disyuntivas, a las cuales por su parte Guillermo J. Yacobucci, manifiesta incluso la descriminalización, misma que consiste en dejar de penalizar conductas, o sustituirlas por otras medidas alternativas.[12]

Concepto, que teóricamente, suena genial, sin embargo, en la realidad, no es posible, ya que desde nuestra propia concepción social el encierro ha estado presente dentro de toda la historia de la humanidad.[13]

Misma que según Ramiro Ávila Santamaría, debería cumplir con los fines de lugar de corrección, lugar de rehabilitación y de segregación punitiva.[14]

3.- Proporcionalidad de las Penas:

El análisis de este subtema, debe partir de la contextualización de imperativos, e interrelacionamiento con ciertos elementos que permitan fijar la proporcionalidad de la siguiente manera:

3.1.- Proporcionalidad de la pena al delito, en base al impacto social.- La pena debe ser proporcional al delito, es decir, no debe ser exagerada.

Es por eso que esa proporcionalidad se medirá con base en la importancia social del hecho desprendiéndose de la exigencia de una prevención general, capaz de producir sus efectos en la colectividad.[15]

3.2.- Proporcionalidad de la pena en el marco jurídico Ecuatoriano.- La proporcionalidad si partimos de la constitución de la República del Ecuador en su artículo 76 núm. 6 menciona:

 ?La ley establecerá la debida proporcionalidad entre las infracciones y las sanciones penales, administrativas o de otra naturaleza.? Así mismo como el Código Orgánico Integral Penal menciona, en su artículo 12 núm. 16 ?las sanciones disciplinarias que se impongan a la persona privada de libertad, deberán ser proporcionales a las faltas cometidas.?

Es decir, no se podrán imponer medidas sancionadoras indeterminadas ni que contravengan los derechos humanos, lo cual demuestra, que lo que se busca con la proporcionalidad, es que el poder punitivo, entendido como una de las formas de intervención en el ejercicio de los derechos humanos, debe ser aplicado solo cuando sea estrictamente necesario por haberse trasgredido bienes jurídicos protegidos, claro está haciéndolo de carácter proporcional a la actuación realizada.[16]

 

 4.-Funcionamiento Sistemas Penales:

En algún momento en un artículo denominado ?Moderación Punitiva frente al desborde delictivo?, manifestaba que este tema es de suma importancia, ya que nos lleva a entender el aumento de las penas, cuando se da la ruptura de una cohesión grupal axionormativa y conductual, teniendo en claro, que en el marco del Estado Constitucional, de Derechos y Justicia, es comúnmente aceptado que los actos del poder público se hallan gobernados por la ley.[17]

Sin embargo, actualmente se habla de una crisis o colapso en la concepción tradicional del principio de legalidad, esto debido a que el derecho internacional de los derechos humanos ha introducido cambios apreciables en esta materia, debido a que el principio de legalidad, en general, y de legalidad penal, en particular, ha sido ampliamente interpretado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En donde el sistema penal, opera ejerciendo un poder punitivo represivo en forma de criminalización primaria y secundaria, de lo que se puede deducir entonces, que es obvio la exigencia de la aplicabilidad de roles según estereotipos, ya que como menciona Eugenio Raúl Zaffaroni:

 ?Por ende, vamos por la vida exigiéndole a cada quien que se comporte como lo que parece según su estereotipo y todos vamos asumiendo un poco esas exigencias del rol, porque no podemos pelearnos con todo el mundo, que expresa o tácitamente nos rechace por disfrazados.?[18]

Es decir todos nos vamos haciendo un poco como nos ven y nos demandan los demás, es decir, no sólo tenemos una apariencia externa sino que la internalizamos o asumimos y acabamos comportándonos conforme a ella.

Y eso también sucede con el estereotipo criminal, especialmente cuando el portador tiene caracteres de una personalidad lábil (débil) y resulta más fácilmente maleable.  No es difícil lograrlo, porque todo contacto con el sistema penal es estigmatizante, a tal punto que esa marca es contaminante y provoca la prohibición de coalición, aislamiento social y estigma.[19]

Entendidos estos conceptos, es necesario determinar, como nuestro sistema penal ecuatoriano, está operando, si bien es cierto en el Art. 63 del Código Orgánico Integral Penal, manifiesta la posibilidad de efectuar un ?trabajo personal no remunerado que se realiza en cumplimiento de una sentencia [?]?[20]

            Trabajo, que este determinando la posibilidad de la no aplicación de una medida de restricción de la libertad como lo es la cárcel, sin embargo, no puede ser aplicado en todos los tipos penales, ya que existen tipos penales, que de acuerdo a sus propios elementos constitutivos, no podrían ser merecedores de este tipo de sanciones, sino más bien es necesario la privación de la libertad, a fin de que en esta la persona pueda rehabilitarse, y lograr su reinserción social y económica.[21]

            Reinserción y rehabilitación, que según lo planteado en el Código Orgánico Integral Penal, se conseguirá dentro de los centros de privación de libertad, mismos que contarán con la infraestructura y los espacios necesarios para el cumplimiento de las finalidades del Sistema de Rehabilitación Social.[22]

Sin embargo, la realidad es que debemos buscar medidas alternativas, que permitan la consecución de dichos fines, y no solo mantenernos, en la idea de la prisión, como  la única solución, es decir se debe buscar algunas alternativas, para mejorar, el sistema penitenciario, y lograr la rehabilitación, y reinserción tan ansiada, a través de la implementación de programas de formación continua, que permitan a la población carcelaria, adoptar nuevos conocimientos, y aprender labores que les sirvan para fomentar su desarrollo.

Otro aspecto, seria fomentar la educación de los mismos, dándoles la posibilidad, de que obtengan un título universitario, que les permita desarrollarse en el campo profesional.

Es por ello, de suma importancia, que dentro de la aplicación de las políticas de Estado, se creen programas específicos, de ubicación directa de los reos, que ya estén por salir en trabajos, específicos, ya que el Estado, debe partir dándoles la confianza necesaria a las personas rehabilitadas para que logren su desarrollo en sociedad.



[1] Abogado, conferencista y escritor.

Correo: scor1719@hotmail.com

[2] José Sebastián Cornejo Aguiar, «La Actualización Doctrinaria de la Legislación Penal», Derecho Ecuador, noviembre de 2015, http://www.derechoecuador.com/articulos/detalle/archive/doctrinas/derechopenal/2015/10/22/la-actualizacion-doctrinaria-de-la-legislaci-n-penal.

[3] REGISTRO OFICIAL No. 449, CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR (2008).

[4] Guillermo J. Yacobucci, La deslegitimación de la potestad penal la crítica al poder sancionador del Estado. (Buenos Aires: Abaco de Rodolfo Depalma, s. f.).

[5] Ramiro Ávila Santamaría, «La prisión como problema global y la justicia indígena como alternativa local. El caso La Cocha», s. f.

[6] Ibíd.

[7] REGISTRO OFICIAL No. 449, CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR (2008)., Exposición de motivos.

[8] Ibíd.

[9] REGISTRO OFICIAL SUPLEMENTO No. 180, CÓDIGO ORGÁNICO INTEGRAL PENAL (2014)., Art. 58

[10] Ibíd., Art. 59.

[11] Thomas Mathiesen, JUICIO A LA PRISIÓN UNA EVALUACIÓN CRITICA (Ediar, s. f.).

[12] Guillermo J. Yacobucci, La deslegitimación de la potestad penal la crítica al poder sancionador del Estado.

[13] Ramiro Ávila Santamaría, «La prisión como problema global y la justicia indígena como alternativa local. El caso La Cocha».

[14] Ibíd.

[15] José Sebastián Cornejo Aguiar, «Origen y Proporcionalidad de las Penas», 6 de abril de 2015, http://www.derechoecuador.com/articulos/detalle/archive/doctrinas/derechopenal/2015/05/06/origen-y-proporcionalidad-de-las-penas.

[16] Ibíd.

[17] José Sebastián Cornejo Aguiar, «Moderación Punitiva frente al desborde delictivo.», Revista Indicium, 4 de octubre de 2015, https://indiciumnace.wordpress.com/2015/10/04/xiii-moderacion-punitiva-frente-al-desborde-delictivo/.

[18] Zaffaroni, Eugenio, TRATADO DE DERECHO PENAL PARTE GENERAL. (Buenos Aires: Ediar, 1987).

[19] Ibíd.

[20] REGISTRO OFICIAL SUPLEMENTO No. 180, CÓDIGO ORGÁNICO INTEGRAL PENAL (2014)., Art 63.

[21] Ibíd., Art. 673 núm. 3 y 4.

[22] Ibíd., Art. 678.

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