La enseñanza del Derecho en el Ecuador

Jueves, 24 de noviembre de 2005

Instituto de Investigaciones Jurídico Sociales ISIJS
FACULTAD DE JURISPRUDENCIA DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR

 

LA ENSEÑANZA DEL DERECHO en una sociedad como la ecuatoriana, con características complejas y con enormes desigualdades, debe situarse en el marco de esa realidad, para evitar que la órbita jurídica se mantenga en un plano abstracto desconectado de aquella.

No debe olvidarse que el Derecho es un medio para la realización de la justicia y ésta debe mirarse, según afirma Hans Kelsen, como un orden social que protege ciertos intereses socialmente reconocidos por la mayoría como dignos de ser protegidos. La justicia es inmanente a la sociedad, pues toda comunidad tiene que afrontar conflictos de intereses y éstos se presentan cuando una necesidad o un valor tiene que satisfacerse a expensas de otro.
El Derecho aparecería. entonces, como la normativa plasmada en la ley y en la Jurisprudencia, para dar a cada uno lo que es suyo, según la antigua sentencia romanista definidora de Justicia.

Una sociedad injusta

El Ecuador se muestra como una sociedad injusta y esta afirmación debe ser analizada porque sus consecuencias influirán en lo que debemos esperar del Derecho. Es una sociedad injusta por falta de equidad en la distribución de la riqueza, en cuanto solamente una minoría goza de privilegios y de riqueza frente a una mayoría que carece de lo indispensable para llevar una vida humanamente digna. Las estadísticas revelan esta tremenda injusticia, pues un grupo que representa apenas el 3.1% de la población, capta más del 73.5% de la riqueza total del país.

La desigualdad social en el Ecuador resulta alarmante y lo más grave es que esa brecha que separa a ricos de pobres se ensancha cada vez más. Esta situación determina que los conflictos de intereses se agudicen, especialmente cuando las clases marginales y deprimidas en la satisfacción de las necesidades básicas (alimentación, vivienda, salud, educación), han adquirido conciencia de su estado y pugnan por mejorar su condición.

El Derecho, como instrumento para realizar la justicia social

El estado social que concentra los más altos ingresos es también el que se beneficia del poder en todas sus manifestaciones: político, económico, militar. El Derecho ha sido en el Ecuador una de las manifestaciones del poder de una minoría para mantener su situación de privilegio.

El Derecho, como instrumento para realizar la justicia social, se ha desenvuelto en el Estado - Nación ecuatoriano, con demasiada lentitud dentro de la vida republicana. Basta considerar que los Códigos del Trabajo y de Menores se aprobaron en 1938 y que la legislación tendiente a favorecer a los sectores más deprimidos de la sociedad, como las comunidades indígenas, negras, mujeres, se ha empezado a desarrollar solamente en los años recientes.

El Derecho Político

El que regula las relaciones entre los ciudadanos y el Estado, se ha establecido de acuerdo con los modelos clásicos europeos y el Derecho Civil ha sido un trasplante de las instituciones básicas del Derecho Romano, adoptada a través del Código Civil Napoleónico y Chileno. En las demás ramas del Derecho ha ocurrido en general lo mismo, o sea, la adopción voluntaria de la legislación extranjera.

El Derecho Romano

En la enseñanza del Derecho Romano no debe ser tomada como una obra acabada e inmovilizada en su perfección, sino como un ordenamiento flexible, característica que le sirvió en el pasado para su difusión y adaptación a las necesidades del pueblo muy diversos. Su enseñanza es necesaria dentro de las materias básicas porque ilustra sobre el pensamiento jurídico y las instituciones del Derecho Civil, su armonía interna, sin que por eso haya que tomárselo como una camisa de fuerza que inmovilice otras alternativas del pensamiento y del desarrollo jurídico. En numerosas facultades de Derecho de América, hasta la década de los sesenta, han prevalecido viejas concepciones que difícilmente se han adaptado a la rapidez del cambio científico, socio-económico, así como a las mutaciones sociales.

Noción dinámica y abierta al Derecho

En el pasado, las facultades han enseñado más leyes que Derecho y han prevalecido al aspecto informativo, sin advertir que el proceso de enseñanza no debe dirigirse tanto a la divulgación de los conocimientos y de los textos legales, sino a la creación de hábitos mentales, actitudes, adiestramiento en la solución de problemas, etc. En esta forma, la información enciclopédica limita la formación del estudiante, al omitir la búsqueda colectiva y problemática enfocada a la realidad.

Como escribe Jorge Witker, "Deberíamos formar al jurista y abogado en una noción dinámica y abierta del Derecho, remarcar su función reguladora, su relación con los cambios sociales, el papel de avanzada y renovación que puede jugar la jurisprudencia y la necesidad de que la norma jurídica realice el ideal de justicia, como valor histórico concreto".

Instrumento protector de intereses

El Derecho puede entenderse como un instrumento protector de intereses e importa considerar la ubicación social del abogado dentro de la estratificación de la sociedad.

En las universidades públicas al mayor porcentaje de estudiantes proviene de los sectores medio y bajo de la población. La carrera significa para ellos un factor de movilidad y de ascenso social. Los estudiantes de los sectores medio alto de la sociedad encausan la carrera en la protección de los intereses de los sectores dominantes y suelen actuar como abogados de empresas, asesores de consorcios, cámaras de producción, sectores bancario y financiero, empresas transnacionales. Por esta razón, se ha advertido que hay cierta tendencia a que los egresados de las universidades públicas dirijan su actividad profesional especialmente para el trabajo en el sector público, en las organizaciones sociales y en el sistema judicial.

Las asociaciones y colegios de abogados se han constituido para velar los interese profesionales de sus agremiados y poco hacen por ampliar su acción hacia otros aspectos de la formación jurídica, o para extender la asistencia judicial a otros sectores menos favorecidos de la sociedad.

La transformación de los valores

En la sociedad ecuatoriana se aceleran las transformaciones como resultados de los conflictos sociales internos, de la globalización, de la hipertrofia y crisis del sistema financiero, de la insurgencia del sector indígena, de la crisis de los partidos. Es necesario entonces, como dice Witker, postular la necesidad de un abogado para el cambio y, penetrado de la visión jurídica crítica y dialéctica de la realidad para institucionalizar y ofrecer cauce jurídico a los cambios de modo que éstos no se den al margen de la legalidad y en algunos casos en contra del Derecho y la juridicidad.

Dentro de una sociedad en la que se han perdido los valores éticos y en la que se acentúa la corrupción, el Derecho no puede concebirse como un simple ordenamiento normativo, ausente de principios morales. Sería lamentable, que la profesión de abogado se vincule con una conducta que se desliza en el campo de la corrupción, del abuso y lo inmoral. Esta imagen del abogado tiene que desaparecer para cambiar en la del hombre que busca el bien colectivo, el respeto a los derechos individuales y a la paz. Por eso, el afianzamiento de esos valores debe cruzar toda la carrera de Derecho, para forjar una conducta que identifique al hombre como portador de los grandes principios e ideales de la honestidad, la justicia, la solidaridad.

La convivencia social, económica y política

El estado - Nación, para regular la convivencia social, económica y política, ha creado toda la estructura legal que se encuentra vigente. Desgraciadamente, en las últimas décadas ha ido perdiendo los espacios de control y regulación de las relaciones entre los ciudadanos, razón de la existencia de ese Estado - Nación, pues, ha cedido el criterio universal del pensamiento único, a las profesiones de los grupos de poder nacionales e internacionales, para implantar a rajatabla la economía del libre mercado, antítesis del ordenamiento jurídico racional. Como panacea para la solución de todos los problemas del país, dentro de la llamada globalización, se ha perdido la identidad nacional, al someter nuestra vida social, económica y política a los designios de organismos internacionales. Por ello, toda la estructura jurídica actual ha sido lesionada y relativizada en su aplicación; desde las más altas esferas se la ha violado, basta citar como ejemplo el feriado bancario y el congelamiento de depósitos, en franco desacato de la norma constitucional, hecho que, como dejamos señalado anteriormente, muestra la inobservancia y vulnerabilidad de nuestro andamiaje jurídico que regula toda la actividad de este Estado - Nación, que lo encontramos organizado en áreas de derecho interno y externo; el primero, subdividido en los sectores público, privado y social; y, el segundo, subdividido también en público y privado, dentro de los cuales existen otras subdivisiones.

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