Garantia del doble conforme

Miércoles, 05 de febrero de 2014

GARANTÍA DEL DOBLE CONFORME

 

Autor: Dra. Mariana Yépez Andrade

 

Antecedentes:

 

El proyecto de Código Penal Integral aprobado por la Asamblea Nacional  introducía el derecho al ?doble conforme? en el recurso de casación, al negar su admisibilidad, entre otras razones, si existieran sentencias de doble conforme ratificatorias de inocencia.

 

Sin embargo el veto parcial  del señor Presidente de la República, eliminó la aplicación del mentado principio porque ?El legislador no puede presumir que cuando existe sentencia de doble instancia ratificatoria de inocencia no se ha violado la ley; es una tarea que le corresponde al juez al momento de conocer un recurso.?

 

Este es un tema de gran trascendencia porque se trata de una garantía que se sustenta en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, cuyo  artículo 14, inciso 5 permitió el desarrollo del derecho del imputado o procesado a impugnar la sentencia condenatoria; y, la Convención Americana de Derechos Humanos, que en el artículo 8.2.h establece el derecho a recurrir del fallo ante un Juez o Tribunal superior;  instrumentos que han generado el doble conforme.

 

 

Conceptualización y alcance del doble conforme:

 

Sobre la conceptualización no existe claridad, pues en ocasiones se confunde con el principio de doble instancia, y se lo relaciona con la casación, por lo que para lograr una mejor comprensión, se debe  precisar su alcance y sobre todo a quien o quienes ampara. Con tal propósito conviene citar a Daniel B. Fedel quien sostiene que es una garantía vinculada al principio ?non bis in ídem? que reconoce que el procesado no puede ser sometido dos veces al riesgo de una condena; principio que según el mismo autor  siempre ha prohibido no solo el doble juzgamiento sino la doble persecución. [1]

 

De acuerdo a ese principio ninguna persona puede ser juzgada luego de una sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, y además tampoco puede haber una doble persecución, porque prohibe  someter al imputado dos veces al riesgo de ser condenado, lo que también se conoce como la prohibición del double  jeopardy.

 

En este contexto, el derecho ?al doble conforme? o al recurso, según el prenombrado autor, reclama mucho más que la corrección de una sentencia arbitraria (tolerable o intolerable), mediante lo cual, el imputado puede pedir que una sentencia válida sea revisada por otro tribunal y solo en caso de conformidad por este otro tribunal, obviamente  con la condena, ella adquiere la calidad de cosa juzgada. Se trata entonces de un derecho exclusivo de quien ha recibido una condena a requerir la doble conformidad, porque la sentencia absolutoria quedaría firme impidiendo persecuciones posteriores.[2]

 

No considerar el ?doble conforme? en el recurso de casación lleva a la persecución del procesado y abre un camino hacia la condena como si ésta fuera el único objetivo del proceso penal, y no lo es, pues con autoridad dice Julio Maier que la impugnación es para garantizar al justiciable una revisión integral de la condena y no para obtener una condena

 

Para el mismo autor Julio Maier: El doble conforme tiene una orientación hacia un recurso a favor del condenado y no a favor del acusador, lo que indudablemente disminuye la función del Fiscal, ya que sería un derecho exclusivo del condenado  requerir la doble conformidad con la condena, de tal manera que la sentencia absolutoria quedaría firme por su solo pronunciamiento, impidiendo cualquier persecución ulterior.[3] Criterio que también es compartido por Oscar Pandolfi cuando  dice que contra la sentencia absolutoria, no hay recurso alguno del Fiscal y de los acusadores.

 

Ahora bien, estas tesis aparentemente contrarían el derecho al acceso igualitario a la justicia por parte de los sujetos procesales, que no solamente implica la presentación de una acción o el ejercicio probatorio sino también el impulso y la presencia activa en todas las etapas procesales, tanto más  que en virtud del ?doble conforme? debe existir una segunda sentencia que ratifique la absolución, para que la situación del procesado no pueda ser revisada o revocada, lo que parece ser que  fue la intención de los asambleístas al introducir una reforma sustancial a la procedencia del recurso de casación, que lamentablemente fue vetada, y si relacionamos el doble conforme con el recurso de casación, la doctrina determina que si se lo aplica, este recurso empezará a ser una garantía del condenado en materia penal.

 

Por otra parte, la doctrina considera que es necesario adecuar la garantía del ?doble conforme? al  proceso penal, ya que uno de las dificultades que presenta el recurso de casación para que ese principio sea efectivo, es que el recurso solo permite el análisis de las violaciones de la ley en la sentencia, limitación que estaría basada en el principio de inmediación, lo que impide que la Corte de Casación revise la fijación de los hechos establecida en la sentencia, pero en un modelo garantista como es el ecuatoriano de acuerdo a la Constitución de la República: un Estado de derechos y de justicia, es necesario admitir que el ?doble conforme? es  un derecho del imputado.

 

No obstante, y con el propósito de ampliar el alcance de la garantía al ?doble conforme? , se debe consignar que la misma asegura al procesado el derecho al recurso porque requiere dos sentencias que hubieren respetado como presupuesto, el test de razonabilidad, lo que constituye la  respuesta útil de la justicia,[4] que a su vez es imperativo constitucional, como lo exige el artículo 76, numeral 7, letra f) al establecer como garantía el deber de motivación de las resoluciones de los poderes públicos, que impone cargas argumentativas, y cuya omisión genera dos consecuencias: a) la nulidad de la resolución y, b) la sanción del servidor público. Al efecto, la norma es clara cuando establece que ?No habrá motivación si en la resolución no se enuncian las normas o principios jurídicos en que se funda y no se explica la pertinencia de su aplicación a los antecedentes de hecho?.

 

En definitiva, una respuesta útil de la Justicia, es una sentencia motivada  que haya  superado  el test de razonabilidad, ya que  sin respuesta útil se estaría negando un verdadero acceso a la justicia, y  no habría doble conforme si la primera sentencia o decisión es inválida por carecer de fundamentos o tener fundamentos ilegales o arbitrarios.

 

En consecuencia, el derecho ?al doble conforme? representa  solo para el imputado la posibilidad de lograr una revisión amplia sobre los hechos y el  derecho de una sentencia útil, o sea que haya respetado el test de razonabilidad.[5]  Siguiendo esta teoría se llega a inferir que el presupuesto básico para el ejercicio del doble conforme, es una sentencia condenatoria previa ?útil?

 

En el sistema acusatorio que nos rige, al fiscal le incumbe la prueba de lo que afirma y el deber de destruir el estado de inocencia del procesado, a quien le imputa la comisión de un hecho. De manera que si el fiscal no logra destruir el estado de inocencia, al juez no le interesa en modo alguno la verdad real, siendo no corregible la negligencia del acusador por parte del Juez, que jamás puede involucrarse en la acusación, ni siquiera con la invocación del principio iura novit curia.[6]

 

En este contexto, la fiscalía tiene una sola oportunidad para perseguir y obtener sanción para el imputado. Si en esa única oportunidad, el Fiscal no fuere responsable y más bien descuida su acusación y no actúa la prueba suficiente, los jueces emitieren una decisión exculpatoria arbitraria, esas deficiencias no pueden constituir el argumento para perjudicar al imputado, quien por su parte,  tiene derecho a que su situación sea resuelta definitivamente y una vez resuelta por la absolución, por acierto o por error, queda cancelada toda posibilidad de reedición del juicio.[7] En todo caso, hay una excepción que es la del Derecho Internacional de Derechos Humanos.

 

Cuando se aplica ?el doble conforme? en el recurso de casación, se asegura al imputado que su condena,  pueda ser revisada por la Sala de Casación Penal y de allí que se le garantice  la revisión total de la sentencia, de los hechos, de la prueba, etc., con el único límite de la prohibición de la reformatio in peius, lo que igualmente exige una modificación del recurso de casación. Esto significa que la garantía del doble conforme no puede ser aplicada sin que el recurso de casación se proyecte más allá del control de las violaciones de la ley en la sentencia.

 

La garantía del ?doble conforme? ha evolucionado en otros países como Argentina, a través de los fallos dictados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en los casos ?Jáuregui, Casal y Martínez Areco, en los que se advierte la influencia que ha tenido la doctrina, y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como  la constante en la sentencia sobre  el caso ?Herrera Ulloa Mauricio vs. Costa Riva?, de fecha 2 de julio del 2004.

 

En resumen:

 

El doble conforme es una garantía del procesado o imputado, por tanto si existen dos sentencias absolutorias o que confirmen su estado de inocencia, no procede una nueva revisión porque va en contra del ?non bis in ídem?, de manera que ni el Fiscal, ni el acusador  pueden interponer recurso de casación.

 

Por el contrario, si existieren dos sentencias condenatorias, el procesado o imputado tiene derecho a que se revise la última sentencia, no solamente en los aspectos de derecho sino en su totalidad, lo que no está limitado por la inmediación, ya que existen recursos técnicos que permiten que la Corte conozca la prueba aportada y la actuación de los sujetos procesales, debiendo para ello tomar en cuenta el principio non bis ídem y la limitación  de la prohibición del reformatio in peius.

 

Quito, a 03 de febrero del 2014.

 

Dra. Mariana Yépez Andrade,

marianayepez@uio.satnet.net

 



[1] Fedel Daniel B., El recurso de Casación, Doble Conforme y Garantías Constitucionales, página 28

[2] Maier Julio, El recurso contra la sentencia de condena: ¿una garantía procesal?

[3] Maier Julio, obra citada.

[4] Fedel B. Daniel, obra citada

[5] Fedel B. Daniel, obra citada

[6] Fedel B. Daniel, obra citada

[7] Fedel B. Daniel, obra citada

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