Factores del delito en nuestro país

Jueves, 24 de noviembre de 2005

 

Factores del delito en nuestro país

Dr. Fabián Mensías Pavón
CATEDRATICO UNIVESITARIO DE LA UCE
Karm2002@yahho.com

 

ENTRE LOS PRINCIPALES FATORES que originan este fenómeno están:

Factor Económico.- En nuestro país se han aplicado políticas neoliberales como las devaluaciones monetarias en los diferentes gobiernos, esto ha ido en desmedro de las necesidades vitales y psíquicas de la gran mayoría de la sociedad en beneficio de los intereses de quienes están en el poder.
Según datos oficiales del gobierno de Durán Ballén el 60% de la población económicamente activa, (PEA) o sea mayores de 12 años no tienen posibilidades de un empleo estable y el 10% se encuentra en el desempleo crónico y el 50% en el subempleo.
Extraoficialmente se conoce que el 15% se halla en la desocupación absoluta, del 55 al 60% en la subocupación lo que daría un 70% de población sin ingresos fijos y sin posibilidad de un medio de subsistencia, la inflación, el ingreso mensual que tenemos es insuficiente para sobrevivir, por tanto es lógico pensar que el principal factor criminógeno o causal de delincuencia es el económico.

Factor Político.- La crisis política, es factor criminógeno. Abarca la estructura económica, los partidos políticos, función ejecutiva, legislativa, judicial y todos los organismos estatales. Fenómeno de actualidad por los hechos acaecidos en nuestro país con los delincuentes de cuello blanco, que se encuentran ocupando funciones altas en el gobierno.

Factor Social.- Los dos aspectos anteriores producen serios trastornos sociales con crisis de valores, incomunicación o comunicación distorsionada, falta de educación, etc. Este ambiente social, crea condiciones antagónicas que impulsan la lucha de clases. En consecuencia la discriminación social impulsa al cometimiento de delitos.

Factor Cultural.- Los actos de los ecuatorianos están influenciados de alguna manera por la propaganda de las potencias. Nuestras normas, comportamientos, hábitos, costumbres autóctonas han sido reemplazados por elementos importados, lo que ha derivado en una pérdida de identidad que produce alteraciones psicológicas, desnaturalización, despersonalización que termina con una conducta delictuosa.
Al referirnos a los grupos indígenas no tomamos en cuenta su cultura; su psicología que es diferente al resto, por lo que a veces cometen delitos por practicar conductas que en el marco de sus valores culturales no son punibles, mientras que para el Estado son transgresiones a la ley. Se debería recoger sus legados culturales, formas de vida, costumbres para tipificar sus delitos y elaborar su propio Código diferente al resto de la sociedad, que sirve de base para su dictamen.

Factor Moral.- La moral es el conjunto de normas, principios y reglas de conducta así como el propio comportamiento humano, sentimientos y juicios donde se expresa la regulación normativa de las relaciones entre personas y estos con un todo social. Con una sociedad dividida en clases la moral también es clasista y refleja los intereses e ideales del modo de vida de una clase determinada.
En nuestro país la moral está en crisis, porque impone la corrupción que está presente desde las altas esferas, determinando una conducta amoral que atenta contra la vida y dignidad de las personas, conduciendo a los individuos a cometer actos delictivos en contra de sus semejantes.

Violencia Estatal.- Nuestro pueblo ha estado sometido por la violencia estatal: sea económica, política, religiosa, social, creando una ideología de acuerdo a los intereses que ejercen desde las esferas gubernamentales usando todos los medios a su alcance desde las funciones del Estado hasta las Instituciones policiales, militares, educacionales, etc.
La función legislativa ha dictado normas jurídicas que lesionan los intereses de los sectores populares, dando prebendas para los de arriba y de violencia y castigo para los de abajo.
Aunque la Constitución establece los derechos de las personas, también los violenta al eliminar el derecho a la educación, salud, vivienda, etc., generando un gran flagelo social: el hambre.
Por otro lado nuestras fuerzas del orden son presa fácil de la coima, el chantaje, etc., debido a que sus sueldos y salarios al igual que el de el resto de los trabajadores del país son irrisorios lo que obliga a buscar otras formas de obtener recursos aún por medios ilícitos.

Crisis y Desintegración Familiar.- El proceso industrial ha debilitado la estabilidad familiar, educación y formación, con conductas agresivas, impulsivas, mentiras, riñas frecuentes, abandono periódico del hogar, divorcios, etc. Conductas que son alimentadas por la incomunicación existente en el núcleo familiar.
Igual que las familias abandonan su rol en el proceso educativo y de modelación de las nuevas generaciones, el Estado también abandona a los sectores vulnerables y se olvida de los postulados constitucionales que prescribe la Carta Magna.
En resumen la desintegración familiar es causal para la formación de conductas delictivas y reincidencia.

La Educación.- Se practica la escolaridad de tipo memorística, repetitiva, tradicional, sin incentivar una educación crítica y participativa que unifique al alumno, familia, comunidad y docentes.
Las instituciones educativas deberían vincular el trabajo mental, intelectual con el práctico y laboral por medio de planes y programas que permitan al educando la adquisición de un conocimiento científico de la realidad nacional.
Por otra parte la educación debería girar en torno al conocimiento de las leyes penales para que sean conocidas por todos ya que al ser juzgados nadie puede invocar su ignorancia como causa de disculpa, especialmente si consideramos que en la adolescencia es donde aparecen con mayor frecuencia conductas problemáticas o antisociales que podrían ser cambiadas con la educación.
Además, el Estado no educa a través de los medios de comunicación. Este desconocimiento es aún mayor. Los maestros sin posibilidades académicas y materiales no pueden corregir las conductas de sus alumnos que pueden ser potenciales transgresores de la ley, se limitan a observar las conductas agresivas, evasivas de sus educandos.
La educación como está establecida puede reafirmar conductas antisociales.

Medios de Comunicación.- Estos no contribuyen en la prevención de conductas delincuenciales, más bien nos enseñan a través de sus programas, patrones de conductas negativas; siendo un factor altamente criminógeno al incentivar conductas agresivas que tienen como base la violencia.
Sería conveniente realizar programas preventivos que tiendan a revertir los patrones de conducta y se enmarquen en las normas jurídicas existentes.
Se debe comunicar, no incomunicar o deformar la información. Los programas deben ser de orden educativo que permitan rescatar nuestros valores, impulsar la educación integral y particularmente dar a conocer las normas, leyes penales vigentes, hacer de guía en la problemática social y delincuencial.

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