La ejecución del testimonio

Jueves, 24 de noviembre de 2005

FACTORES PSICOLÓGICOS INFLUYENTES
La ejecución del testimonio

Por: Dr. Fabián Mensías Pavón
Profesor de la Facultad de Jurisprudencia de la UCE

LA EJECUCIÓN DEL TESTIMONIO, se realiza a través de la voluntad. En el testigo, se presenta dos problemas. El primero, esta en relación a la forma cómo desea narrar el acontecimiento y el segundo, en la forma cómo puede narrar lo sucedido.

Forma como el testigo desea narrar el hecho

El testigo, antes de exponer su testimonio, realiza un esquema mental, planifica el discurso, la forma cómo desea narrar el hecho ante el Tribunal de Justicia. Este objetivo, no siempre se cumple, debido a factores tanto internos como externos, como los siguientes:

La Palabra como factor sugestivo

La palabra con una semántica clara, actúa como estímulo sugestivo, alterando la realidad del acontecimiento. Analicemos el siguiente ejemplo:

Unas 150 personas vieron una película de un accidente de tránsito y se les preguntó sobre el suceso. A un grupo les preguntaron: ¿Aproximadamente a qué velocidad iban los automóviles cuando se estrellaron el uno contra el otro?. Estos dieron estimaciones de velocidad más elevadas de aquel grupo que se les preguntó. ¿Cómo iban los automóviles cuando chocaron? Además, los que oyeron el verbo "estrellarse" afirmaban haber visto vidrios rotos, que los que habían oído la palabra "choque". De hecho, no se rompió ninguna luna en el accidente. Obviamente, oír la palabra "estrellarse" daba a esos "testigos" nueva información. Asociando la palabra con una velocidad elevada y un accidente más grave, "llenaron las lagunas" y extrajeron sus propias conclusiones.

Amnesia emocional

Las tendencias afectivas perturban la marcha del proceso evocador. A consecuencia de un trauma emocional negativo (violación), hace que los sujetos sean incapaces de recordar la situación desencadenante del choque psíquico, a partir de ese instante se produce una laguna en la memoria.

La represión

Los interrogatorios judiciales por lo común versan sobre situaciones delictivas o, sobre incidentes que giran alrededor de un núcleo emocional intenso, esto con frecuencia provoca una represión no sólo en los actores, sino también en los testigos. Por estos motivos, no es método adecuado por parte de los investigadores, obtener datos veraces, forzando mediante amenazas o sugestiones, las respuestas de los testigos.

Cuando el interrogado dice "no recuerdo", se evidencia un problema para el juez: ¿en realidad no recuerda o no quiere evocar?. Generalmente, se cree que cuanto más viva y emotiva ha sido una situación, será más fácil recordar dicho acontecimiento. El olvido es involuntario, en este estado mientras más intente recordar, más se afianzará el olvido cuando el individuo es objeto de presiones, o cuando los testigos son sometidos a interrogatorios demasiado extensos.

Forma como el testigo puede narrar el hecho

Es la manera de exponer la información por el testigo ante el tribunal de Justicia, es una reacción explicita, integral, que se manifiesta en actos conductuales. Este accionar es un acto voluntario, es una función reguladora que permite que los actos tengan un fin conciente determinado. Factores, que va a influir en el testimonio judicial:

Cultura y comprensión

Son pocas las personas que poseen la suficiente cultura e inteligencia verbal para dar una expresión exacta de sus vivencias o experiencias. Si alguien le da un objeto a una persona, le pide que lo examine y, luego, nos describa, para llegar a una comprensión de lo expuesto, concluimos que la comprensión es diferente de la realidad.

Papel del intérprete

En nuestro medio, declaran con intérprete los testigos de raza indígena que hablan el quechua, tienen un léxico pobre en palabras y no domina el lenguaje materno, por lo tanto se dificulta expresar lo que sienten. La mayoría de los testigos quieren expresar una cosa diferente de lo que realmente han dicho, o por lo menos hubieran preferido decirla de manera distinta.

Su testimonio en sí es poco valedero por la ignorancia y falta de preparación y cultura.

Dificultad de expresión

La trasformación de la imagen mental o del concepto en lenguaje hablado o escrito, exige un perfecto conocimiento. Ocurre que, quien escucha da un sentido absolutamente distinto de lo que quiso dar a entender el testigo. Cuando deben apelar a una palabra técnica, recurren a circunloquios, con los cuales falsean por completo lo que hubieran querido decir.

Inseguridad y falta de confianza

La niñez de nuestro país ha sido maltratada por la inmoralidad, desnutrición, falta de autoridad familiar, orientación, recreación, etc. Esto determina su estructura física y psíquica.

En consecuencia cuando llegan a la adultez estos infantes, presentan deficiencias en su personalidad: complejos, anormalidades en el comportamiento, trastornos de conducta, que a veces logran disimular.

Cuando estos sujetos comparecen ante el juez como testigos, se presenta una tragedia que trastorna su personalidad, con manifestaciones de ansiedad, nerviosismo y ofuscamiento, por ello olvidará elementos importantes de lo acontecido.

Estado emocional del momento y lugar del interrogatorio

Si el interrogatorio se realiza en la sala de audiencias, la reacción emocional es muy distinta, a la efectuada en el despacho del funcionario. Ya que en la sala de audiencia ante el público y miembros del tribunal con su toque de solemnidad crea una atmósfera emotiva, que pesa aún sobre un hombre mentalmente fuerte y habituado a situaciones semejantes.

En consecuencia no debe asombrarnos, si muchas exposiciones llevadas a cabo en la sala de audiencia presenten contradicciones o lagunas respecto a las realizadas durante la instrucción.

Esta situación produce en la mayoría de los testigos ansiedad por el miedo al fracaso. El nivel de ansiedad sube con cada pregunta difícil, hasta que no puede recordar nada. Paulatinamente volverá a su mente cuando se encuentra fuera de esta situación.

Estos antecedentes nos ponen en guardia de interpretar, como prueba de culpabilidad, aquellos estados de excitación, vacilación, enmudecimiento, sonrojo, sudor, etc., que afectan a quienes deben exponer en las salas de audiencia, especialmente si se sienten, de cualquier manera, en peligro de llegar a ser comprometidos en los hechos.

El fenómeno de la inhibición de las ideas debe tomarse en cuenta al valorar la razón del testimonio, al igual que la espontaneidad de éste, y no debe confundirse con la reticencia en el testigo que puede llegar a asumir los caracteres de un delito, Art. 137 del C.P.P.

Diferencia del relato:

Hay dos técnicas sencillas para dirigir el interrogatorio:

Narrativa o espontánea

Se pide al testigo que narre los hechos ocurridos y los relate ordenadamente. Este relato resulta más vivo y veraz que el obtenido por interrogatorio. Pero tiene el inconveniente de ser incompleto e irregular y, además, expresa elementos interpolados que en nada son útiles.

Interrogativa

Se pide al sujeto la descripción de un dato concreto: ¿Cómo era el arma? O que haga una elección entre múltiples opciones. Esta aporta más detalles, pero existe la posibilidad de cometer más errores. El testimonio obtenido por interrogación acostumbra dar datos más concretos, pero también menos exactos que los del relato espontáneo.

Edad y testimonio

La edad óptima del testigo está entre los diez y ocho y los sesenta años, esto no significa que los sujetos que no están comprendidos dentro de esos límites no pueden contribuir para obtener la verdad.

El niño se detiene a un análisis superficial de las cosas y difícilmente penetra en el fondo; debido a su vivacidad, pereza mental e ignorancia o defecto de hábito.

El niño aprehende fácilmente los detalles que le recuerdan situaciones análogas e inconscientemente completa la nueva percepción con atributos de percepciones anteriores. Este defecto hace del niño un testigo muy peligroso, especialmente para la identificación de un culpable.

Imaginemos que un niño este habituado a ver pasar a un vecino vestido de blanco, si cualquier día pasa otra persona vestida del mismo color, podrá jurar haber reconocido al vecino y, por un fenómeno de desplazamiento de percepciones podrá decir que lo reconoció bien porque le vio su barba negra y sus anteojos de oro.

El niño no tiene una orientación adecuada en relación al tiempo y distancia, es extremadamente sugestionable por lo tanto puede ser influido por el juez y ser un instrumento peligroso en manos de un delincuente, que sin dificultad lo induce a falsos testimonios o a falsas acusaciones.

La mentira del niño a menudo se inspira en su vanidad y egocentrismo, porque le parece que su pequeña personalidad es el centro del acontecimiento. Difícilmente un niño describe un hecho que ha presenciado, sin atribuirse alguna cosa que lo designe como participe del mismo.

Las niñas son testigos generalmente mas peligrosas que los niños. Estas tiene una tendencia natural a lo romántico, y al comparecer ante el juez, y ser el foco de atención, hace que amplíe y deforme un simple suceso.

Las declaraciones de los menores se consideran, en general, como menos exactas que de los adultos. Los jóvenes de diez u once años, son los mejores testigos. Su observación resulta más minuciosa que la de los adultos, quienes sólo se fijan en lo que les parece esencial.

La vejez

El viejo, vive de sus recuerdos, prefiere lo antiguo y conocido. Se observa una lentitud intelectual y progresivamente se desvanece. El testimonio no es confiable y puede convertirse en peligroso. Las acusaciones de los ancianos, deben ser siempre acogidos con las debidas reservas por quien está obligado a evaluarlos.

 

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