Recurso de Apelación en el COGEP ¿Qué es la Fundamentación?

Lunes, 18 de abril de 2016

Recurso de Apelación en el COGEP

 

¿Qué es la Fundamentación?

 

 

Autor: Dr. José Carlos García Falconí

 

A partir del 223 de mayo de 2016, estimado colega, tengan muy en cuenta que el escrito en el cual se interpone el recurso de apelación, debe estar debidamente fundamentado, so pena que se lo declare desierto el recurso, pues el inciso finasl del Art. 258 establece: ?LA APELACIÓN y la adhesión no fundamentada, serán rechazadas de plano, temiéndose como no deducido el recurso?! 

Como he señalado, el escrito en el que se interpone el recurso de apelación debe estar debidamente fundamentado, y aquí la pregunta ¿qué es la fundamentación?; y esto tiene relación tambien con la materia penal, pues como es de conocimiento general, el Pleno de la Corte Nacional de Justicia, dicto una resolución sobre la fundamentación del recursio de casación penal que debe hacérselo por escrito, resolución publicada en el Art. 563 del 17 de agosto de 2915, cuyo análisis jurídico lo hago en el Tomo III de mi obra Análisis Jurídico Terórico-Práctico del COIP

 

El Art. 267 del COGEP,  al tratar sobre el recurso de casación, señala que el escrito de interposición del mencionado recurso deberá determinar fundamentada y obligatoriamente las cuatro características que allí se señalan, lo cual puede servir de guía en lo que corresponde para la fundamentación del recurso de apelación.

 

La expresión fundamentación, es el elemento esencial para que proceda el recurso de apelación  y todos los demás recursos;  y por fundamentación, se entiende que debe contener el razonamiento sobre la censura en su referencia al agravio producido y al vicio o vicios experimentados como conseciencia de la resolución impugnada.

 

Como dice la doctrina, se trata de exhibir  -fundadamente-  una interpretación del gravamen provocador de la instancia impugnativa, por la cual se pretende destruir las premisas o las conclusiones de la resolución atacada o convencer sobre su pretendida ilegalidad en pro de la anulación; esto es, debe contener el escrito en el que se interpone el recurso de apelación, la crítica concreta y razonada de las partes del fallo que el apelante considera equivocadas, lo cual exige una crítica razonada a la providencia, auto o sentencia y no es suficiente remitirse de manera general a cuestiones superfluas, ni con impugnaciones genéricas que en su conducción  de simples consideraciones subjetivas traducen solamente un mero desacuerdo con el fallo, lo que es insuficiente a todas luces para revertir la sentencia que se impugna.

 

En resumen, fundamentar, no es una  simple fórmula o mero rito que ejercitado traslada la competencia al tribunal de alzada, sino un análisis razonado de la sentencia, un enjuiciamiento lógico de sus conclusiones y una demostración de los motivos por los cuales se considera que ellas son erróneas y sin que se requieran formas solemnes o sacramentales, debe ponerse fundadamente en evidencia la disconformidad del apelante con el pronunciamiento impugnado, pues el juzgador superior una vez que conozca el recurso deberá tomar en consideración esta fundamentación, inclusive la misma delimita el campo que va a conocer el juez ad quem.

 

Sin embargo, Hernando Devis Echandía, señala: ?No conviene exigir que se fundamente la apelación ante el superior, cuando le llega a este el expediente, por la razón de que en el derecho procesal moderno se considera que este recurso, como el extraordinario de casación o revisión, tiene principalmente el fin de tutelar el interés general en la buena justicia judicial y solo secundariamente tutela el interés particular del recurrente?.

 

Así el apelante tiene el deber so pena de la declaración de desierto de fundamentar su recurso de apelación en el escrito que interpone.

 

Para terminar este importante tema jurídico, debo señalar que esta cuestión de la fundamentación de la apelación plantea el tema que debe ser aclasrado por el Pleno de la Corte Nacional, como debe ser esa fundamentación en lo que a su contenido respecta.

 

La doctrina señala que existen dos tesis antagónicas; la del profesor Devis Echeandía, quien considera que es suficiente ?que se exponga una razón  que constituya un ataque al contenido de la providencia o signifique observar un error de ésta; y la de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, quien señala en un autor de agosto 30 de 1984, que la apelación debe estar fundada: ?Para no tolerar esguinces al precepto legal, transcrito y más precisamente para impedir que su razón finaliitica se quede en la utopía, de ahí que opine tal entidad que esa sustentación  no deben ser vaga no abstracta y que no se trate simplemente de calificar una providencia recurrida como ilegal, injurídcia o irregular, puesto que aquellos calificativos y estas expresiones, justamente por su variedad e impr3ecision no expresan, pero ni siquiera implícitamente, las razones o motivos de la inconformidad del apelante, con las deducciones lógico jurídicas a que llegó el juez en su proveído impugnado?.

 

El Dr. Hernán Fabio López Blanco, al respecto señala: ?Ciertamente, las dos tesis están de acuerdo en que debe haber razones, si, al menos una razón, por cuanto y en este caso nos identificamos con la opinión de Devis, admitiendo que la Corte no dice lo contrario. Para que exista fundamentación como parte de una debida sustentación no se requiere profusión de argumentos, extensión en los memoriales, sino seriedad en lo manifestado, y naturalmente le compete al juez analizar si se cumple con tal requisito?.

 

Añade: ?No se requiere multitud de razones para impugnar la providencia. Basta una, seria, fundada, máximo cuando existe la posibilidad de ampliar las argumentaciones dentro de los traslados de la segunda instancia?.

 

 Igualmente dice: ?Claro está, decir apelo porque su providencia es abiertamente ilegal, o su fallo olvidó la aplicación de la normatividad vigente o desconoció la prueba que obra en el proceso, así, en abstracto, no puede constituir POR NO SER ARGUMENTO SERIO, CONCRETO, base para una adecuada fundamentación. Empero para citar un ejemplo, decir apelo, por cuanto no obstante que los testigos Pedro y Luis claramente señalan que existen por parte del demandado malos tratos y que estos estructuran la causal de divorcio, circunstancia que no tuvo en cuenta el juez, es fundamento más que suficiente para abrirle la vía al trámite propio de la segunda instancia porque, insistimos no se trata de extensión, sino de argumentación seria?.

 

Hay que aclarar que la fundamentación del escrito del recurso de apelación debe cumplir con requisitos mínimos que deben ser señalados por el pleno de la Corte Nacional de Justicia, para que haya seguridad jurídica al momento de que entre en vigencia el COGEP; más aún el Art. 257 establece esta obligación de fundamentar; sin embargo el Art. 263 manifiesta que la adhesión al recurso de apelación debe ser motivada, y como es de conocimiento general es diferente la fundamentación de la motivación, razón por la cual es imperativo que el Pleno de la Corte Nacional de Justicia en atención a lo señalado en el Art. 180.6 expida una resolución en caso de duda u obscuridad de estas disposiciones legales y la publique en el Registro Oficial conforme manda dicha disposición legal

 

 

Efecto de la no contestación de la contraparte al escrito de fundamentación del apelante

 

El COGEP, no establece el efecto que produce si el apelado no contestaré al recurso de apelación dentro del término de diez días en la forma prescrita en el Art. 257, o sea no contempla el efecto de esta circunstancia, pero la doctrina señala que si dentro de los diez días no lo hace, no podrá hacerlo en adelante y la instancia seguirá su curso, obviamente esto se podría entender como mala fe procesal, tanto más que el tribunal superior al momento de resolver el recurso debe hacerlo dentro de los límites fijados por la fundamentación del apelante y la contestación a dicha fundamentación del apelado.

 

Hay que recalcar, que el juzgador superior no podrá fallar sobre cuestiones no propuestas a la decisión del juzgador de primera instancia, pues el ámbito de conocimiento y decisión de los tribunales de apelación  se encuentran limitado por el contenido de las cuestiones sometidas en tiempo oportuno a la decisión del juez de primera instancia.

 

Insisto, que la fundamentación es primordial en el escrito en el que se interpone recurso de apelación y en los otros recursos, pues constituye como señala la doctrina una regla procesal de garantía la que prohíbe la reformatio in pejus, es decir la modificación de la sentencia dictada por el juez a quo en perjuicio del apelante o recurrente sin que haya mediado instancia impugnativa admitida de la parte contraria; y esta garantía es constitucional pues está establecida en el Art. 77.14, lo cual resulta ser un colorario de la limitación del objeto del recurso a la fundamentación del mismo.

 

Conforme lo señala el tratadista Fernando de la Rúa, el proceso resume un sistema de garantías constitucionales, y en este caso el superior no puede resolver u otorgar algo no propuesto en la instancia ordinaria inferior y extraño por eso al objeto del proceso, o no propuesto en la instancia anterior, o ajeno al objeto de la impugnación; obviamente que la reformatio in pejus es mucho más aplicable en materia penal.

 

En resumen, la reformatio in pejus también es aplicable en materia civil, así lo señaló una sentencia muy interesante dictada por la Primera Sala de lo Civil y Mercantil de la ex Corte Suprema de Justicia; aun cuando el maestro Hernando Devis Echandía señala que la reformatio in pejus es un rezago del antiguo concepto del proceso civil como contienda privada y de interés particular: ?Para ser lógicos con el interés público que hoy se reconoce en conseguir la justicia de la sentencia civil, debería permitirse que en toda apelación el Superior pudiera revisar la decisión en todos sus aspectos, sin importar que el recurso resultara desfavorable al apelante único. Este sistema se llama de la comunidad de la apelación?.

 

Añade: ?También se busca atenuar los efectos de la reformatio in pejus con el sistema de la adhesión a la apelación interpuesta por la parte contraria (Art. 263 del COGEP contempla la adhesión al recurso de apelación) aunque el adherente haya dejado vencer el término para apelar (?)?.

 

Termina señalando sobre este punto: ?Existe el más moderno sistema de comunidad de la apelación, según el cual, cualquiera que sea la parte que apela, el superior podrá modificar en favor o en disfavor la resolución recurrida y su decisión comprenderá a las partes no recurrentes; lo cual significa que podrá revisar la providencia apelada en todos sus aspectos, sin que importe que agrave la situación del apelante y favorezca o desfavorezca a quienes no apelaron. Estamos de acuerdo con este importante sistema que debería introducirse en lo civil, penal, laboral y contencioso-administrativo?; termina señalando dicho maestro.

 

 

Formas de concesión  del recurso de apelación y sus efectos

 

El Art. 259 del COGEP, señala que interpuesta la apelación el juzgador la admitirá si es procedente y expresará el efecto con que la concede; pero la falta de expresión se entenderá que el efecto es suspensivo.

 

El Art. 262 ibídem, señala los efectos de la apelación, y son los siguientes:

 

1. Sin efecto suspensivo, únicamente en los casos previstos en la ley;

2. Con efecto suspensivo, cuando se trate de sentencias o autos interlocutorios que pongan fin al proceso haciendo imposible su continuación;

3. Con efecto diferido, en los casos expresamente previstos en la ley, especialmente cuando se la interponga contra una resolución dictada dentro de la audiencia preliminar, en la que se deniegue la procedencia de una excepción de resolución previa o la práctica de determinada prueba.

 

Esto es, los efectos ahora son: suspensivo, no suspensivo, antes devolutivo y diferido; este tema de los efectos de la apelación como dice la doctrina, constituye en la actualidad producto de profundas críticas; sin embargo me permito señalar lo siguiente:

 

Efecto Suspensivo

 

Este efecto implica, que mientras se resuelve el recurso, la resolución apelada no pasa en autoridad de cosa juzgada, sea formal o material; de este modo se impide la ejecución o el cumplimiento de la resolución impugnada, o sea que el juzgador no puede mientras se encuentra pendiente el recurso, innovar, ni modificar o ejecutar su pronunciamiento, salvo el caso de que la ley permitiese que lo fuera sin efecto suspensivo, y el ejemplo clásico es la sentencia en el proceso de alimentos.

 

Hay que tener en cuenta, que el No. 2 del Art. 261 del COGEP, señala que cuando la apelación se concede en efecto suspensivo, implica que no se continúa con la sustanciación del proceso hasta que el juzgador resuelva sobre la impugnación propuesta por el apelante.

 

El libro de la Corte Nacional de Justicia, al respecto dice: ?Un recurso concedido con efecto suspensivo implica que una vez concedido el recurso se interrumpe la sustanciación del proceso hasta que la o el juzgador resuelva sobre la impugnación propuesta por el apelante?.

 

 

Igualmente hay que considerar que el inciso final del Art. 261, señala: ?Por regla general la apelación se concederá con efecto suspensivo. El efecto diferido se concederá en los casos que la ley así lo disponga?.

 

 

 

Efecto No Suspensivo o Devolutivo

 

EL COGEP, ya no utiliza el término ?efecto devolutivo?, sino que acogiendo la doctrina de los tratadistas Alcina, Clariá Olmedo, Podetti, Ibáñez Forcham, Palacio, entre otros, que hablan de la apelación sin efecto suspensivo; por lo que hoy el COGEP acoge este término, lo que significa que cuando al ser interpuesto el recurso de apelación y concedido el mismo, se produce la inmediata sumisión total o parcial del asunto o cuestión resueltos por un tribunal al conocimiento de otro tribunal de jerarquía superior.

 

La doctrina manifiesta con razón, que este efecto devolutivo, hoy no suspensivo, tiene su fundamento en la necesidad de que tanto los hechos como el derecho, apreciado el primero y aplicado el segundo en la resolución impugnada sean objeto de un nuevo examen, o de que se revise esta resolución impugnada en cuanto a su legalidad, por un tribunal superior que por tal ofrece mayores garantías de justicia,  y es así como desde el punto de vista práctico este efecto atribuye competencia al tribunal de grado sobre el asunto o tema con respecto al cual cesó la competencia del juzgador a quo al dictar el pronunciamiento impugnado, sin perjuicio de que este conserve su competencia para la ejecución de lo resuelto, dice Jorge Clariá Olmedo.

 

Hay que tener en cuenta que el Art. 261 del COGEP, establece que la apelación sin efecto suspensivo, implica que se cumpla lo ordenado en la resolución impugnada y se remita al tribunal de apelación las copias necesarias para el conocimiento y resolución del recurso.

 

Efecto Diferido

 

Hoy el COGEP, contempla la apelación con efecto diferido, en los casos expresamente previstos en la ley conforme dispone el Art. 262.3, y con ello se trata de no interrumpir el trámite procesal de primera instancia mediante la postergación de las impugnaciones, para ser sustanciadas y resueltas por la alzada, en ocasión de llegar los autos por recurso contra la sentencia definitiva.

 

Hay que tener en cuenta, que el Art. 261.3 señala que cuando la apelación se concede con efecto diferido implica que se continúa con la tramitación de la causa, hasta que de existir una apelación a la resolución final, esta deba ser resuelta de manera prioritaria por el tribunal.

 

El COGP uruguayo, establece este recurso en relación a las providencia de trámite, que en dicho cuerpo de leyes se llama, con efecto diferido.

 

Dr. José García Falconí

Docente, Facultad de Jurisprudencia,

Ciencias Políticas y Sociales

UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR

Correo: josegarciafalconi@gmail.com

 

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